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Superado el martes verde, cirugía mayor y un “gran acuerdo nacional” para blindar a Macri

*Por Jorge Joury
El Gobierno respiró con alivio después de superar la crisis cambiaria. Fueron semanas de zozobra financiera. Pero el Banco Central de la República Argentina logró vencer a los fantasmas del super martes verde, al renovar el 100 por ciento de las Lebacs que vencían y encima logró colocar $5.000 millones adicionales. El monto de la licitación mensual era de $617.000 millones y su nivel de renovación representaba un “test” de confianza del mercado, que en los últimos días apostó fuerte al dólar. Las tasas contaron con un elevado nivel dispuesto por la autoridad monetaria, ubicado en un 40% para el plazo de los 30 días. Fue en una jornada en la cual la divisa estadounidense registró el primer retroceso en 16 días al cotizar por debajo de los $25. No obstante, el Gobierno ahora debe encarar con medidas más fuertes la batalla contra la “bestia negra” de la inflación. El costo de vida de abril fue del 2,7% y en cuatro meses acumula casi dos tercios de la meta anual. Además, Mayo será otro mes de fuertes aumentos debido a la devaluación del 18,8% que lleva la corrida.
Paralelamente, en una jornada de pulso acelerado y después del susto financiero, la Casa Rosada decidió pedir ayuda a la oposición. Convocará a un “gran acuerdo nacional” para acelerar la reducción del déficit fiscal tratando de evitar que a futuro hayan nuevos sobresaltos. Así lo indicó el jefe de Gabinete, Marcos Peña, al término de una nueva reunión de ministros que encabezó el Presidente. “Si queremos reducir nuestra dependencia tenemos que llegar al equilibrio fiscal lo antes posible, fortalecer nuestras instituciones y actuar con responsabilidad”, expuso. Y en ese sentido formalizó lo que el Presidente les transmitió en privado a los gobernadores y legisladores opositores con los que se reunió en los últimos días. “Creemos que el marco para un gran acuerdo nacional es el Presupuesto 2019”, aseguró el funcionario.
Si bien es cierto que el Banco Central logró superar la pesadilla de la primer prueba de fuego de las Lebacs, el mes próximo habrá otro vencimiento para lo cual el Gobierno buscará tener más espalda. Macri no quiere más sobresaltos. Pidió salir de la burbuja amarilla y mandar señales políticas para enderezar el barco. La idea es pasar el invierno evitando otras turbulencias financieras. Habíamos dicho desde este espacio que el gobierno necesitaba un service y eso se patentizó en las últimas horas, cuando el Jefe de Estado decidió patear el tablero de la mesa chica de decisiones y modificó, como nunca desde que asumió la Presidencia el 10 de diciembre de 2015, la plantilla interna del poder. Macri sabe que después del Mundial de Fútbol, habrá que empezar a calentar motores para la gran carrera electoral del 2019, donde el que pique en punta lleva las de ganar.
NUEVA MESA CHICA CON MAS CINTURA POLITICA
En esa dirección, el Presidente armó un nuevo tablero de ajedrez, donde se incorporan como staff permanente jugadores de peso en imagen. No sólo Horacio Rodríguez Larreta y María Eugenia Vidal, sino también Rogelio Frigerio y Emilio Monzó. También el Presidente le abrirá el juego a sus socios radicales y de la Coalición Cívica. Uno de los gladiadores que vuelve a la Casa Rosada, es Ernesto Sanz, ex senador, ex presidente de la Unión Cívica Radical y pieza fundamental en el armando electoral de Cambiemos en la previa de la contienda de 2015.
El comentario de pasillo en Balcarce 50 es que “está volviendo la política al Gobierno. Es un paso adelante en medio de la crisis”. El ingreso de Sanz se produjo después de una reunión que mantuvieron a solas en las últimas horas en Mendoza, el gobernador Alfredo Cornejo y el propio Sanz. 
“Alfredo, como jefe partidario, le llevó la propuesta del Presidente”, confió una fuente. Luego, Cornejo habló telefónicamente con Marcos Peña, el jefe de Gabinete, para avanzar con la maniobra política. Otra fuente confiable también adelantó que se va a sumar Fernando Sánchez. Lo hará en representación de la Coalición Cívica. Sánchez fue durante muchos años la mano derecha de Elisa Carrió y ya tiene despacho en la Casa Rosada. La líder de la Coalición Cívica venía pidiendo “escuchar menos al teñido”, por Jaime Durán Barba, el asesor estrella del Presidente y abrir el juego para poder lograr acuerdos legislativos con la oposición.
Con estos nuevos vientos,  quedó en claro que Macri le bajó la cotización al tridente compuesto por Marcos Peña, Mario Quintana y Gustavo Lopetegui. Se trata de un verdadero golpe de timón para sumarle fortaleza a Macri en momentos que las encuestas lo muestran en picada.
UNA ENCUESTA QUE HACE CRUJIR A LA ROSADA
Según un sondeo de la empresaa Grupo de Opinión, en un completo informe de 22 páginas, allí se enciende una primera luz de alerta para Mauricio Macri. En un panel de 11 dirigentes, queda octavo si se tiene en cuenta la imagen positiva, cuando hasta hace algunos meses integraba el top 3. El Presidente tiene un diferencial negativo de 20 puntos: 59,2% de “mala y muy mala”, contra 39,2% de “buena y muy buena”.
La tabla de imágenes la lideran tres mujeres: la gobernadora María Eugenia Vidal (52,5% de positiva); la líder del GEN, Margarita Stolbizer (47,4%), y la jefa de la Coalición Cívica (47%). Vidal y Stolbizer son las únicas dos de todo el ranking con más miradas positivas que negativas.
Luego la encuesta pone sobre la mesa varios datos negativos para el Gobierno, como la desaprobación de la gestión que llega al 47,6% (3 décimas menos que en la medición anterior). Mientras que la aprobación cae del 15,8% al 13,1%. También se puntualiza que el 64% de los consultados cree que el Gobierno “beneficia a los ricos”. En octubre, ese número era de 48,3%.
Mientras tanto, en la intimidad del poder se busca revertir la situación. Empezó a circular la versión de una cirugía política mayor en el plano económico. Pero Macri no quiere apresurarse. Se implementará con calma. No quiere desprenderse de colaboradores has después que finalice la corrida cambiaria y el dólar encuentre techo.
En las últimas horas corrió como reguero de pólvora la versión de la renuncia del economista radical Javier González Fraga a la presidencia del Banco Nación. También algunos operadores periodísticos especularon con la salida de Marcos Peña, para ser reemplazado por Rodríguez Larreta en la Jefatura de Gabinete. Nada de eso va a pasar por el momento.”Mauricio no va a degradar a Marcos así. Menos ahora”, confió en voz baja un funcionario que tiene acceso al despacho presidencial.
SE CAEN LAS ACCIONES DE MARCOS PEÑA
Después de meditar durante todo el fin de semana, el atajo que encontró el Presidente para salir del fondo del mar es intermedio y equilibrado. Se trata de la virtual intervención de la Jefatura de Gabinete por Larreta y Vidal, con Frigerio y Monzó. Todos con silla permanente.
La presencia de los nuevos inquilinos resulta una piedra en el zapato para Peña, acostumbrado a monopolizar la comunicación y las decisiones finales ante la cima del poder. Pero fue inevitable, sus últimas apariciones terminaron siendo casi amateur y lo dejaron en orsay. Sobre todo cuando aseguraba en medio de la hoguera mediática que “no había que intranquilizarse, por la situación estaba dominada”.
En un golpe de timón, el Presidente apostó a la supervivencia. Y de paso desalentó a los socios del club del helicóptero, reorganizando la estructura de toma de decisiones. Se trata de una estrategia que también impactará en la carrera por la sucesión. Suben Larreta y Vidal, las figuras que mantienen mejor imagen ante la opinión pública. De aquí en más el Presidente los convertirá en socios en las políticas de Estado. Y baja Peña, el funcionario más cascoteado por la crisis, más allá de Dujovne y Federico Sturzenegger, que por ahora aún conservan una cuota de acciones. Pero a todas luces se observa que la confianza de Macri en el gabinete económico implosionó. El malestar quedó en evidencia con las múltiples consultas que realizó el jefe de Estado a otros economistas como Martín Lousteau y Guillermo Nielsen, entre otros. Macri ya no quiere estrategias políticas y económicas a largo plazo como pregonaba Peña. Sino armar una red  de contención semanal a través del contacto con Larreta, Vidal y Monzó para establecer objetivos de corto plazo que brinden un horizonte para salir de la crisis. Con este cambio de rumbo, Macri entró en la fase de blindaje de la gobernabilidad. Entendió que esta bocanada de oxigeno en la política es para asegurar el futuro de Cambiemos y de paso pasar el invierno sin que se le corra la frazada y le queden los pies a la intemperie.
*Jorge Joury es licenciado en Ciencias de la Información, graduado en la UNLP y analista político. Su correo electrónico es jorgejoury@gmail.com. Si querés consultar su blogs, podés dirigirte al sitio: Jorge Joury De Tapas.

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