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La mira del juez Bonadio para hallar la plata oculta apunta hacia Uruguay

*Por Jorge Joury

¿Qué es lo que está buscando el juez Claudio Bonadío?. ¿Plata enterrada, bóvedas?.¿ Paredes huecas?. ¿O desentrañar de una vez por todas la leyenda urbana sobre el tesoro guardado bajo siete llaves en el mausoleo de Néstor Kirchner?. Por el momento, el juzgado reveló que se secuestraron en poder de los detenidos unos 250 cuadros, valuados en $ 41,5 millones en la causa que investiga una presunta asociación ilícita que habría cobrado coimas a empresarios para otorgarles obras públicas durante el kirchnerismo. También se incautaron más de 1.250.000 dólares, 235.000 euros y 6.350.000 pesos, además de otras monedas como pesos chilenos, uruguayos y reales. El Centro de Información Judicial publicó un informe donde se detalla que el expediente cuenta al día de la fecha con 32 cuerpos de actuaciones y voluminosa documentación y anexos y que se han practicado 70 allanamientos, 36 en el ámbito de la Ciudad de Buenos Aires, 24 en la provincia de Buenos Aires, 7 en la provincia de Misiones, 2 en la provincia de Santa Cruz y 1 en Mendoza. Las diligencIas se materializaron sobre oficinas de empresas a nivel nacional e internacional, como también sobre los domicilios de los ex funcionarios públicos involucrados en la investigación.
En total y hasta el momento se han recibido 52 declaraciones indagatorias, habiéndose logrado la detención de 26 personas, 11 de las cuales fueron puestas en libertad, subsistiendo 2 personas con orden de captura.
Entre los imputados, 17 declararon como arrepentidos, y 15 de ellos firmaron acuerdos que fueron homologados por el juzgado y serán beneficiados con una reducción de pena.
El juez sostuvo que en Argentina funcionó “una organización delictiva conformada por funcionarios públicos comandados por quienes fueran titulares del Poder Ejecutivo”, Néstor Kirchner y Cristina Fernández.
En su momento el valijero platense Leonardo Fariña, el hombre que se convirtió en testigo protegido de la justicia, aseveró que en los 12 años que gobernó el kirchnerismo se montó un “plan sistemático de vaciamiento de las arcas públicas”. Según él, “se robaron 120 mil millones de dólares”. Otros especialistas aseguran que el saqueo sistemático de la nación fue por 36 mil millones de dólares. Cualquiera de las dos cifras resultan obscenas. Dejan al descubierto la foto de una verdadera tragedia nacional. Con esos valores se podían haber construído tres autopistas de Usuhuaia a La Quiaca. O 360 mil viviendas. Y porqué no, todas las obras de agua potable y cloacas para el país entero, pero multiplicada por cinco.
Tanto el juez y el fiscal de la causa de las fotocopias de los cuadernos saben que la pesquisa tiene un bache inmenso. Si hubo esa millonada que se pagaron en peajes para la obra pública, en algún lugar tienen que estar. Aunque sobran pruebas, sin el hallazgo de gran parte del botín, las acusaciones quedarían sostenidas sobre una tela de cebolla. También la Casa Rosada lo sabe y corta clavos por esa orfandad probatoria. De manera que todos se han lanzado en una misma dirección a la cacería de la plata sucia y hasta el Poder Ejecutivo ofreció una recompensa a quien acerque pruebas concretas sobre el paradero del dinero físico.

LOS MISTERIOSOS VIAJES DE MUÑOZ

Los pescadores de información que deambulan por los tribunales federales de Comodoro Py, creen que Bonadío no abona la hipótesis de que existan aún fortunas enterradas. Sospechan que no planea repetir las promocionadas excavaciones ordenadas en 2016 por el fiscal Marijuan, sin resultados exitosos en los campos de Lázaro Báez en Santa Cruz. Fue Bonadio quien pidió allanar el edificio de Uruguay y Juncal donde vive la ex presidenta. Pero también fue él quien impidió que se destruyeran paredes en una incierta búsqueda del tesoro. Quienes conocen el olfato del magistrado, creen que el dinero obtenido por la corrupción no se encontrará de esa manera, sino más prolijamente. Posiblemente a través de posibles cuentas secretas a nombre de testaferros en bancos uruguayos o en otros países. Tiene motivos, porque el tufo brota del propio expediente .Y para ello, los hombres clave en la investigación son Daniel Muñoz, el ex secretario privado de Néstor Kirchner que realizó 35 vuelos privados a Uruguay entre 2008 y 2016 Y en esa misma dirección, hay que incluír en el combo los viajes hacia el mismo destino del financista Ernesto Clarens, uno de los últimos “arrepentidos” en el marco de la causa. Llamativam ente, muchos de los vuelos de Clarens se realizaron en el avión de Ricardo Jaime, el ex Secretario de Transporte hoy preso por la tragedia de Once.
El testimonio de Clarens podría tener otras implicancias ya que su financiera Invernes SA es investigada en varias causas sobre la corrupción kirchnerista, como la llamada “ruta del dinero K”, por la que está preso Lázaro Báez. Clarens está en foco por haber formado parte de la estructura financiera que permitió que el empresario amigo de Néstor blanqueara más de 60 millones de dólares.

RASTREAR INFORMACIÓN CLAVE

Estas y otras esquirlas han motivado la reacción del titular de la fiscalía del Crimen Organizado, Luis Pacheco. Este hombre solicitará en las próximas horas a su par de Argentina Carlos Stornelli y al juez Claudio Bonadio la declaración de todos los imputados. El objetivo es buscar información sobre si parte del dinero que era pagado en concepto de coimas era enviado a Uruguay.
Pacheco ya puso la mira buscando coincidencias entre las matrículas de las aeronaves que viajaron a a su país con Muñoz, y las que supuestamente lo habían hecho con Leonardo Fariña, procesado por la Justicia por la compra irregular de un campo en tierras uruguayas.
Por otro lado, el escándalo que generaron las anotaciones del chofer Oscar Centeno, en donde detalló la recaudación de dinero negro de empresarios de su jefe Roberto Baratta, también levantó olas en la política de Uruguay. El diputado del Partido Nacional Juan José Olaizola presentó un pedido de informes sobre los vuelos de Muñoz y, además, solicitó que el ministro de Defensa, Jorge Menéndez, dé explicaciones en el Parlamento.
“Queremos saber qué registros hay de los vuelos que hizo Muñoz hacia Uruguay, si fueron o no controlados. Necesitamos tener información porque estamos frente a una situación que a todas luces es anómala”, planteó el diputado.
Según se sospecha, después de recibir bolsos con dinero en la casa de Néstor y Cristina Kirchner en el barrio de Recoleta, el ex secretario privado del ex presidente Kirchner hizo decenas de vuelos sospechosos a Uruguay. Así se desprende de la rutina que siguió en los días posteriores a los que, según el relato de Centeno, ex funcionarios del gobierno le dejaban bolsos repletos de dólares en el departamento de Uruguay y Juncal.

UN TERRITORIO FERTIL PARA EL LAVADO DE DINERO

Paradójicamente, Uruguay también era el sitio elegido para esconder plata dulce por Marcelo Balcedo, el propietario del diario Hoy de La Plata que está detenido junto a su esposa. El país vecino está considerado uno de los paraísos fiscales del mundo. Se trata de un territorio fértil para lavar dinero. Muchos de los vuelos coinciden temporalmente con las anotaciones realizadas por Centeno, quien ahora se convirtió en imputado colaborador.
Uno de los vuelos más sospechosos para la Justicia, es el del jueves 8 de julio de 2010. Según el relato de Centeno ese día: “del Ministerio lo llevé al licenciado Baratta y a Nelson Lazarte a Uruguay 1306, donde lo esperamos a Daniel Muñoz que vino en un VW gris claro chapa GKP 391. Baratta le entregó un bolso con dinero. Eran 400 mil dólares, que es parte de lo recaudado por Hernán Gómez el día de ayer, es decir, miércoles 7 de julio del 2010 … Baratta lo llamó a Hernán Gómez, su acompañante, le preguntó si tenía la recaudación de dinero y le dijo que sí. Una vez encontrados en el estacionamiento de la Administración General de Puertos, Hernán Gómez subió al auto con un bolso que contenía 800 mil dólares”.
El 8 de julio de 2010, a las 13.45, Muñoz recibió un bolso con dinero en Uruguay 1306. A las 21.05 del mismo día salió desde el Aeroparque Jorge Newbery en un vuelo privado de la empresa AEROVIP (matrícula NJ-8124) rumbo a Uruguay. Tres días después regresó en un vuelo de línea PLUNA.
Otra fecha donde se ha puesto la lupa, es el 29 de mayo de 2009, cuando Daniel Muñoz hizo otro vuelo a Uruguay. A las 16.16 salió del Aeropuerto de San Fernando en un vuelo privado. Y cinco horas después, a las 21, ya estaba nuevamente en suelo argentino. En ese avión matrícula LV AXN viajaron cuatro personas. Los pilotos Jorge Andreoli y Omar Cura. Daniel Muñoz y su esposa Carolina Pochetti. Por otro lado, Clarens habría realizado 91 viajes a Uruguay en barcos privados. Sugestivamente, en esos viajes habría coincidido con Muñoz.

EL CONTADOR DE LOS K ES OTRA PIEZA CLAVE

Otra jugada maestra de la justicia es “tentar” al contador histórico del matrimonio Kirchner. Se trata de Víctor Manzanares, detenido con prisión preventiva hace 13 meses en el penal de Marcos Paz en el marco de la causa Los Sauces, instruida por Bonadio y por el fiscal Carlos Rívolo. Este personaje también ha sido recientemente integrado al expediente de los cuadernos. No será la primera vez que se intente “quebrar” al asesor del ex matrimonio presidencial, que en el último año rechazó en tres oportunidades suscribir un acuerdo como imputado colaborador, tras su detención por supuesta obstaculización de la Justicia por haber ordenado pagos de alquileres cuando pesaba un embargo.
Precisamente, los emprendimientos hoteleros e inmobiliarios de Cristina de Kirchner son uno de los focos de atención que han dejado trascender en tribunales, como una de las múltiples aristas que impedirían que la ex presidente deslinde responsabilidades por la maniobra en funcionarios subalternos, sobre los que tampoco hizo defensa alguna, hasta el momento.
Manzanares es otro de los que com o José López fue dejado a su suerte en prisión. Cuenta sólo con defensa oficial. Según él mismo declaró ante el juez Julián Ercolini en marzo, ya no tiene relación profesional con la familia Kirchner y todo lo que había firmado fue por expresa instrucción del ex mandatario, a quien ayudaba a confeccionar sus declaraciones juradas. En tres oportunidades, el contador regresó a su celda con los alcances y “beneficios” de acogerse al régimen de delación. En todos los casos lo rechazó. La declaración del ex encargado de las concesiones viales Claudio Uberti como arrepentido volvió a arrastrar el emprendimiento hotelero de Los Sauces a la actualidad. Uberti describió una presunta estrategia para blanquear dinero a través del contratista Relats. Ya se había iniciado una causa por eso que terminó en un sobreseimiento dictado por Ercolini. Uberti prometió regresar esta semana para ampliar sus aportes. Los operadores judiciales miraron con desconfianza su declaración por haber quedado raleado del poder hace más de 11 años. Y sobre todo por lo que calló en relación con su función como enlace con Venezuela. De todos los “arrepentimientos” sorprende cuando las declaraciones adquieren un “climax” y en ese momento se plantea su desenlace para rubricar los acuerdos. En general, hay ausencia de detalles, lo que hace restregar las manos a los defensores que consideran que todo podrá ser anulado a futuro o que no superará la instancia de un eventual juicio oral. Se miran en el espejo que ofreció el proceso por los denominados “Sobornos del Senado”.

LOS NUMEROS DEL CAMINO A LA CARCEL

En este escenario, hay que señalar que el máximo de la pena de coimas o sea cohecho, es de 6 años. Los delitos excarcelables son los que contemplan penas de hasta 3 años. Y los “arrepentidos” consiguen reducciones que van hasta la mitad de lo previsto. Si está fijado en 6 años, les queda en 3. En esa dirección aún condenado, el arrepentido quedará libre porque con el total en 3 años acaba de entrar al codiciado club de los excarcelables.
Pero la historia no termina allí. La sola aceptación del juez de su condición de arrepentido lo saca automáticamente del calabozo mientras sigue la investigación.
Además existe una salvación terrenal exprés: si se arrepiente y dice la verdad, aunque sólo sea una parte (la ley exige “información comprobable y verosímil” pero no dice que debe ser completa) los participantes primarios de las coimas se van a su casa.
Pero aclaremos que no son inocentes . Arrepentirse implica admitir culpabilidad, pero cada pieza que arrima un arrepentido por conveniencia suma al rompecabezas general. De esta manera, el mosaico del choreo del siglo se va completando.
Esta ley del arrepentido está de estreno con la causa de los cuadernos. Se aprobó en 2016 y nunca se había puesto en práctica como ahora en casos de corrupción, con gente haciendo cola para arrepentirse y marcando un récord las “audiencias de homologación”. Es el instante en que el juez “acepta” al arrepentido y lo saca de los calabozos de Ezeiza, donde últimamente los simpatizantes K se agarran a las trompadas, como le ocurrió al “Pata” Medina. ¿Para qué someterse a semejante infierno?
El punto es cómo termina esta novela en capítulos que muestra que la columna vertebral de la economía estuvo sostenida por la matriz de la corrupción. Y organizada como una enorme boca con dientes filosos para devorar todo a su paso, mientras reinaba la impunidad. Hoy la cola de arrepentidos es interminable. Pero el tiempo se agota para los que saben más y esperan de la mano salvadora.Está claro que ya nadie irá a socorrerlos.

*Jorge Joury es licenciado en Ciencias de la Información, graduado en la UNLP y analista político. Su correo electrónico esjorgejoury@gmail.com. Si querés consultar su blogs, podés dirigirte al sitio: Jorge Joury De Tapas.

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