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Se espesa el clima social y crece el temor de un septiembre negro en el Conurbano

*Por Jorge Joury

Devaluación, inflación, recesión, ola de despidos en el Estado y en la industria, además de un aumento de la pobreza. Es un cóctel que mete miedo, justo en medio de la conflictividad gremial. Es la radiografía que hacen por estas horas los economistas, después de los anuncios de Macri. Además, las alarmas se dispararon ante intentos de saqueos a supermercados registrados en las últimas horas en Tres de Febrero y Olavarría. En tanto, en la localidad de Roque Sáenz Peña en Chaco, fue muerto un chico de 13 años de un balazo en el pecho. En medio de la escalada de tensión social que se desató en las últimas horas, Mauricio Macri convocó a su mesa de seguridad nacional. En los días pasados también se registraron cacerolazos en algunos puntos del país. El presidente busca prevenir nuevas manifestaciones y por eso convocó a la mesa que integran el titular de la Agencia Federal de Inteligencia, Gusatvo Arribas, y los ministros de Defensa, Oscar Aguad; de Seguridad, Patricia Bullrich y de Justicia, Germán Garavano.
Quien se refirió a los saqueos fue el ministro del Interior, Rogelio Frigerio. “Hubo algunos episodios de lo que hemos hablado con los gobernadores de las provincias involucradas”, indicó Frigerio y agregó: “Han sido organizados y han sido hechos delictivos que han podido evitarse sin males mayores. En el caso de Chaco hay una investigación para ver quién disparó la bala que mató al chico”.
También hay que decir que las alarmas sonaron con fuerza en la gobernación. El mismo lunes, después del mensaje del Presidente, María Eugenia Vidal convocó a todos los miembros de su gabinete y a sus primeras espadas legislativas. Los alertó de eventuales movidas de sectores políticos que buscarían generar caos en los barrios más pobres del Conurbano.
Otro dato a tener en cuenta es que en el ministerio de Seguridad provincial bajaron la orden para que se haga un seguimiento preventivo en la web ante eventuales convocatorias a saqueos organizados. Una sugerencia en el mismo sentido recibieron los más experimentados punteros del oficialismo. La idea es observar la actividad opositora en los barrios humildes. Durante la charla también se descartó una reducción de la planta de ministerios, versión que había circulado con insistencia después de la movida en la Nación.
UN MINISTRO DEBILITADO
De todas maneras, se viven horas preocupantes. En su discurso, el Presidente utilizó la palabra “emergencia” para ponerle un título al dramático a la realidad que se vive y le puso la piel de gallina a toda la sociedad. Desde la oposición coinciden en que al discurso le faltó autocrítica sobre los desaciertos que se cometieron. Y encima, el dólar lejos de aplacarse, se sigue mostrando indomable.En medio de este escenario, Nicolás Dujovne viajó a Washington con Caputo, titular del Banco Central. Van a pedirle a Cristine Lagarde que abra generosamente su mano con el envío de fondos para que el país no vuelva a tropezar con el default. El ministro de Hacienda quedó muy debilitado por la rosca del fin de semana y con fecha de vencimiento. A él también lo alcanzó la devaluación y perdió poder político. Hubo fuertes intentos para reemplazarlo por el economista Carlos Melconián y agregarle el soporte de Alfonso Prat Gay en la Cancillería. Además, los radicales se negaron a sumar jugadores al gabinete como Martín Lousteau y Ernesto Sánz. Nadie quiso hacerse cargo de la papa caliente. Todas las idas y vueltas dejaron en evidencia cierta fragilidad en la toma de decisiones en lo más alto del poder.
Finalmente, después que Dujovne pusiera tres veces a disposición su renuncia, a la Casa Rosada no le quedó otra salida que darle un ticket de avión y pedirle que hiciese las valijas. ¿Y ahora?. Es la pregunta que muchos se hacen frente a cómo reaccionará el Fondo ante la poca seriedad que muestran las negociaciones con un Gobierno apurado por anestesiar a los desconfiados mercados. Dujovne dijo que el acuerdo estará sellado en dos semanas.
GBA, EL TERRITORIO MAS INFLAMABLE
El ala más dialoguista de Cambiemos imaginaba otro escenario, con un cambio de gabinete más profundo y un acercamiento hacia el peronismo federal para poder enderezar el barco por la vía del consenso.
Con pronóstico de otra tormenta en puerta, María Eugenia Vidal empezó a abrir el paraguas para atemperar los coletazos, teniendo en cuenta que su territorio es el más inflamable del país. Con una inflación anual que el Gobierno prevé en el mejor de los casos en 42%, las alarmas se dispararon por todos los rincones.
Devaluación, suba de impuestos, recesión, caída del empleo y del poder adquisitivo, todo pega antes y más duro en el Conurbano. Ya no solo la mirada se posa en el siempre tan temido diciembre rojo, sino que a lo que se apunta es evitar ahora un septiembre negro y que la bomba no estalle en los distritos más pobres.
La preocupación es grande por la desenfrenada suba de los alimentos, naftas, transporte, remedios, tarifas de luz y gas, paritarias indefinidas, el empleo en PyMes y las tarjetas de crédito, entre otros. Son rubros que se verán directamente afectados por la devaluación y la tasa de interés del 60% que fijó el Banco Central. Con la mayoría de los gremios negociando paritarias, la proyección de la inflación pone en un terreno de dudas el futuro de las pautas salariales y presagia fuertes picos de tensión.
CRECIMIENTO DE LA POBREZA
Luego del discurso en el que Mauricio Macri admitió que los niveles de pobreza aumentarán en adelante e impactará fuerte la crisis cambiaria en los sectores bajos, la ministra de Desarrollo Social Carolina Stanley anunció al menos cinco medidas para atender a este segmento de la población. No obstante, los anuncios no lograron calmar los ánimos en los movimientos sociales, que ya se pintaron la cara y ratificaron el plan de protestas.
Los dirigentes calificaron de “insuficientes” a las medidas y prometieron empezar a ganar la calle desde hoy.Se extenderán hasta sumarse el 25 de septiembre al paro nacional convocado por la CGT. Desde el Movimiento Evita y Barrios de Pie adelantaron que el plan de lucha contemplará ollas populares y numerosos cortes de ruta.
Desde el Observatorio de la Deuda Social de la UCA, su director, Agustín Salvia, también coincidió que las medidas anunciadas apuntan a una situación de emergencia pero no resuelven los problemas de fondo de la pobreza.
Si bien Macri admitió que habrá un aumento de la pobreza, no dio números. Pero desde la UCA adviertieron que podría alcanzar al 30% en las próximas mediciones, lo cual significa 2 o 3 puntos más
en relación al 2017.
UN PLAN DE CONTENCION SOCIAL
Frente a este escenario, en la gobernación empezaron a elaborar un plan de contención social. Vidal no quiere que falten alimentos en los barrios más carenciados. Pretende un fondo de mil millones de pesos con recursos que provengan de todas las áreas de su gobierno que se ajusten el cinturón. En las últimas horas visitó el barrio de Villa Porá (foto), una zona de alta vulnerabilidad en Lanús
La gobernadora presiente que con la nuevas medidas, las tensiones sociales le van a ir en aumento. Por eso le ordenó a su ministro de Desarrollo Social, Santiago López Medrano que ultime detalles para reforzar la entrega de comida en los barrios. La mandataria adelantó que tendrá un encuentro de ministros casi constante para ir monitoreando la situación, además de ampliar la red de ayua con las parroquias y los pastores evangélicos. También le recomendó a sus funcionarios que “si no podemos arreglar la cuestión económica, al menos tenemos que mostrarnos cerca de la gente para que no se nos escape el control de los barrios”.
UN TERRITORIO EN SITUACION LIMITE
Un veterano intendente con muchos años en las gestión, dio su diagnósitico. ” La mayoría de las familias no pueden pagar la luz y están enganchadas. Se nos cayó la recaudación porque muchos vecinos no pueden hacer frente a los impuestos y priorizan comer. Esto se parece al 2001 y si seguimos así, vamos a terminar en un verdadero incendio. Hay que apagar el fuego urgente. La calle se está poniendo muy pesada”, manifestó.
Mientras tanto, un informe del Instituto de investigación del movimiento Libres del Sur que preside Jorge Ceballos, informó que el índice de malnutrición alcanza al 45,7% de los niños de entre 6 y 10 años del conurbano. Son valores similares a los del 2014/2015.Lo que varió, es la cantidad de gente que llega a los comedores. La muestra pasó de l3.654 niños y adolescentes en 2017 a 23.168 este año. Ceballos manifestó que “cada vez llega más gente que hasta hace poco tenía trabajo o le alcanzaba para comer”.
Si el Gobierno no logra retomar el control de la economía, el riesgo es que la bomba de tiempo que acumula la tensión social pueda explotar en cualquier momento.
Ni Macri ni Dujovne explicaron cuál es el plan económico para salir de la estanflación que afecta a la Argentina. Vale entonces preguntarse: ¿Será necesario reestructurar la deuda local antes de fines de 2019? ¿Qué pasará con las necesidades de financiamiento para 2020 si no hay desembolsos previstos del FMI? .
Macri debe entender que no queda tiempo que perder. El salario real, las jubilaciones, y ayuda social se están pulverizando a pasos agigantados. Urge encontrar al bombero, porque ningún país puede avanzar con un esquema de devaluación permanente.

*Jorge Joury es licenciado en Ciencias de la Información, graduado en la UNLP y analista político. Su correo electrónico esjorgejoury@gmail.com. Si querés consultar su blogs, podés dirigirte al sitio: Jorge Joury De Tapas.

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