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Conurbano

“No se puede morir gente de hambre en la Patria bendita del pan”, dijo un obispo

Carlos Tissera, Obispo de Quilmes y titular de Caritas, advirtió que hay “mucho enojo y descontento” y “muchos dolor en los corazones por la pobreza. Hay mucho dolor en los corazones, causados por la pobreza creciente y la desprotección; desilusión por las promesas incumplidas y por la indiferencia de muchos”, dijo el prelado el domingo en Luján, al cierre de la 40° peregrinación desde su diócesis, un tradición iniciada por Jorge Novak, referente de los curas en opción por los pobres.


“Hay mucho enojo y descontento, desencanto y dolor por el menosprecio. La riqueza se concentra en pocas manos y la mesa de la mayoría de los argentinos se vacía, destruyéndose las fuentes de trabajo, pilar de un verdadero desarrollo”, fustigó en su homilía, de clara lectura actual.
“Hoy como ayer, venimos sintiéndonos un pueblo que cree, un pueblo que camina tras una estrella, un pueblo que camina con el agobio de la pobreza y la desilusión, un pueblo que a pesar de todo, camina con la esperanza puesta en las promesas de Dios, que nunca abandona”, se esperanzó Tissera en plena Plaza Belgrano, frente a la Basílica.
Tissera instó a “superar la soledad de corazón y a que cada uno pueda sentirse parte de una familia”; recitó unas estrofas de Atahualpa Yupanqui al mencionar la preocupación por la distribución de los recursos; y parafraseó al “padre obispo mártir y próximo beato, Mons. Angelelli”.
“Conozco la triste pena/ de las ausencias y del mal pago. En mi noche larga prenden sus fuegos/ los tucu-tucus del desengaño”, fue unas de las estrofas elegidas por Tissera de ‘Don Ata’.
“No es posible morirse de hambre en la patria bendita del pan”, completó el sacerdote que forma parte de la Comisión Permanente del Episcopado. Al finalizar la misa, desfiló la murga quilmeña “Soy de los Tuyos” de Villa Itatí, una de las zonas más vulnerables del Conurbano, donde la Gobernadora redobló la asistencia a través de diferentes programas.
Todavía está fresco el recuerdo de las duras palabras del Obispo de Lomas Zamora, Jorge Lugones, cuando en Mar del Plata sermoneó a la propia gobernadora Vidal, con la que compartía un panel de Semana Social 2018. “Están bien los verbos ‘estar’ y ‘hacer’, pero me parece que falta el sentir y la sensibilidad social que necesitamos nosotros. Una sensibilidad social operativa”, había dicho en ese momento el también presidente de la Pastoral Social.

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