23/08/2016 | 10:08

Ahora las amenazas contra Vidal vienen desde la cárcel


Ahora las amenazas contra Vidal vienen desde la cárcel

*Por Jorge Joury

No se quiere alentar un clima de pánico en el gabinete, pero María Eugenia Vidal está muy intranquila. Pronunció ante sus colaboradores más cercanos una frase que disparó todas las alarmas: “Tengo el presentimiento de que algo grave va a pasar”. Tal vez lo de la gobernadora sea premonitorio, ya que las palabras las pronunció la semana pasada.

Paradójicamente, este domingo hubo un temerario llamado de parte de un anónimo. Una breve comunicación anunció en horas de la tarde que “va a explotar la Gobernación en pedazos”. Sin embargo, otra versión deslizó que también se señaló que: “el día de mañana le revientan el gobierno a Vidal”.

Un viejo dicho asegura que nadie avisa cuando va a perpetrar un grave episodio, pero Vidal ordenó abrir por las dudas los paragüas. Cree que la advertencia proviene la “maldita policía”, que no se resigna a perder las cajas de la corrupción. Se atan cabos también con el episodio que le tocó vivir junto al presidente Mauricio Macri, cuando ambos fueron apedreados al visitar un barrio marplatense.

Ante las nuevas amenazas, la mandataria decidió reforzar la seguridad del edificio de la calle 6, que fue inspeccionado de pies a cabeza. Según pudo saberse en cuentes confiables, el ministro de Seguridad, Cristian Ritondo ordenó una investigación que permitió rastrear el número desde donde salió el llamado. No obstante, se intentó una comunicación al teléfono, pero un mensaje advertía “la línea no está habilitada para recibir llamados”. Luego se precisó que la comunicación fue realizada desde el pabellón de buena conducta de la unidad carcelaria número 9 de La Plata, donde se ordenó un peritaje a fondo para localizar al autor o los autores del hecho. Este episodio intimidatorio, se suma a otros ocurridos en el último tiempo.

El primero de ellos sucedió cuando dos agentes de la guardia nocturna de la gobernación fueron descubiertos revisando papeles en el despacho de Vidal. Algo algo parecido le sucedió ministro de Gobierno, Federico Salvai, quien encontró en desorden su residencia, sin que le robaran nada. A esta lista puede sumarse el ataque a tiros al Ministerio de Salud de Buenos Aires, a cargo de Zulma Ortíz.

Frente a este escenario, hay quienes sostienen que Vidal tiene un plan secreto para terminar con las policìas locales, a las que considera “ineficientes y plagadas de corruptelas”. Un caso parecido ocurrió en México, donde las disolvieron porque las terminó copando el narcotráfico. Quienes hilan más fino sostienen que hay que hacer una primera lectura de lo que planea Vidal, en lo que acaba de pasar en La Plata, donde se frenó el reclutamiento de 250 agentes. “Durante la gestión de Alejandro Granados al frente de la fuerza se tomaron a personas al voleo, sin siquiera rastrear si en sus familias había gente con antecedentes policiales”, reveló un vocero. “Habìa que formar un ejército de manera inmediata y hasta en los test psicológicos se ordenó flexibilizar los filtros”, agregó el vocero.

Lo que se hizo en muchos casos, fue “engordar a la mala policía con nuevos elementos predispuestos a la contaminación. Hoy tenemos al caballo de Troya dentro de la fuerza”, se señaló desde Asuntos Internos.

Los nuevos efectivos estaba previsto que comiencen a formarse el primero de noviembre, pero abruptamente desde el Ministerio de Seguridad se dio marcha atrás, dejándoselo en suspenso por lo menos por este año.
Según cálculos elaborados desde la propia secretaría de Seguridad, además de los 820 policías locales, prestan funciones en La Plata, un total de 1.500 agentes bonaerenses, repartidos en distintos turnos y en funciones en las comisarías y el Comando de Patrullas.

La falta de credibilidad en la fuerza, es notoria. Un empleado profesional y de rango, puso como ejemplo que cumplió con el trámite de hacer su declaración jurada a la Escribanía General de Gobierno. Inexplicablemente, luego desde Asuntos Internos le pidieron copia de toda su declaración de bienes, a lo que se negó. “Te imaginás, que no sé dónde va esa información ¿Y si después me secuestran un hijo y me piden rescate”, reflexionó. La cuestión terminó en la justicia, donde presentó un recurso de amparo.

En el entorno de Vidal sospechan que hay una mano negra detrás de las amenazas y sacan cuentas. Las sufrieron también Mauricio Macri y Gabriela Michetti. Pero también Cristina Kirchner, su hija Florencia, la diputada de GEN Margarita Stolbizer o intendentes como Julio Garro. La ola de amenazas, intimidaciones y en menor medida agresiones directas sufridas por dirigentes del Gobierno y la oposición en las últimas semanas, preocupa a la Casa Rosada. Deseosos por evitar que el “efecto contagio” convierta esta escalada en algo permanente, y descartando que se trate de una “ola de violencia orquestada”, desde el poder piensan en una respuesta que tiene dos planos: por un lado, mostrarle a la sociedad (y a quienes perpetran las amenazas) que hay un castigo rápido y efectivo para los hechos delictivos. Por otro se ultiman detalles de una serie de medidas de seguridad que evite la “propagación irracional” de alarmas que, en su inmensa mayoría, nunca terminan de concretarse.

Para frenar esta tendencia, piensan en no repetir errores, como el que le permitió a varios “intimidadores” reiterar llamadas al 911 sin ser detectadas por las fuerzas de seguridad. Según fuentes oficiales, “los medios reproducen muchas veces “filtraciones” del 911 que no podemos controlar”. Junto a sus colaboradores, la ministra de Seguridad Patricia Bullrich trabaja en un nuevo “protocolo de confidencialidad” para que el 911 (que depende de la Policía Federal) no dé a conocer “de manera indiscriminada” cada llamada amenazante.

En la provincia, donde Vidal y su ministro de Gobierno Federico Salvai sufrieron intimidaciones, por ahora no hay lugar para cambios de estrategia. “María Eugenia va a seguir recorriendo los municipios y tomando contacto con los vecinos, pero se le ha reforzado la custodia”, afirmaron voceros de la gobernadora. Más allá de quienes minimizan la sucesión de amenazas, la camioneta blindada en la que Macri comenzará a viajar en breve es una muestra cabal de la necesidad de cambiar rutinas para garantizar la seguridad del Presidente. Algo está pasando y existe un capítulo oscuro que aún no conocemos.
*Jorge Joury es licenciado en Ciencias de la Información, graduado en la UNLP. Su correo electrónico esjorgejoury@gmail.com.

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