Al calor de las encuestas y desaciertos de Macri el peronismo comienza a entusiasmarse con el 2019

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*Por Jorge Joury

Al peronismo le suben la autoestima las últimas mediciones de opinión pública. La gestión de Macri tiene un 60,6% de rechazo y su imagen sigue en picada. Con componentes similares, el 54% de los entrevistados cree que su situación económica irá empeorando en los próximos meses.
Por esta razón el Presidente perdió hace mucho su lugar en el Olimpo y bajó a Tierra para disputar su espacio con los otros mortales. La gobernadora María Eugenia Vidal también perdió el blindaje, al ser alcanzada por una bala de rebote frente a las denuncias sobre los aportantes truchos en la campaña 2017. La totalidad de los consultores en campañas coincide en que el impacto es grave. Pero lo determinante es que se produce en el marco de una fuerte crisis económica. Eso significa que en la caída de la imagen de Mauricio Macri y María Eugenia Vidal también tiene su efecto cascada en las tarifas, la depresión en el salario real, la inflación, la poda de las jubilaciones y la estampida del dólar. Pero en ese trasfondo, el cachetazo por los aportes truchos produce un fenómeno: la fuerza política que alzaba las banderas de la moralidad” es sorprendida por una inmensa estafa sobre la que no ha podido dar aún ninguna explicación convincente.
No obstante, los consultores y encuestadores consideran que quien ya iba a votar a Cambiemos casi seguro lo seguirá haciendo. Es como que de alguna manera no quisieran oír porque tienen posición tomada. Pero hay una franja de independientes en la que está golpeando en forma tremenda la crisis económica sobre la que ahora se descarga una suerte de default ético.
“Si el Gobierno se sigue equivocando, somos número puesto para el 2019”, se escucha decir con entusiasmo por estas horas en los cuarteles bonaerenses donde comienza a tomar cuerpo la rosca del justicialismo. Los motores rugen y es público y notorio que se empezaron a dar las primeras puntadas para los armados estratégicos. Los dirigentes en su mayoría coinciden en que hay firmes deseos de empezar a proyectar todos los acercamientos que se pueda. La idea es volver al poder como en los viejos tiempos, sin correr los riesgos de un balotaje. Cristina también se empezó a mover sigilosamente. No habla y sube en las mediciones.

UN ESCENARIO DE TRES TERCIOS

Hoy nuevamente los analistas hablan otra vez del escenario de los tres tercios. Un tercio para Macri y sus aliados, otro para Unión Ciudadana de CFK y el tercero del peronismo dialoguista más el Frente Renovador de Sergio Massa. Las incógnitas son variadas.
¿Cristina será candidata? Pichetto y Urtubey, no tienen dudas que se presentará por Unión Ciudadana. Las encuestas dicen que al único que Cristina le transfiere votos -si no se presenta- es al ex ministro Axel Kicillof.
Cristina llamó a fortalecer su frente en el interior del país para demostrar al resto del PJ que no pueden ignorarla. No obstante, sabe que sola no tiene seguro el triunfo. Sus adversarios internos -Massa, Urtubey, De la Sota, Pichetto- pretenden definir sus propias diferencias para que ese tercio teórico electoral se convierta en realidad y aspiran a entrar al balotaje. La única forma de definirla es en una primaria en la que los gobernadores -excepto Corpacci e Insfrán- estarían de este lado.
En el nedio del escenario, también Felipe Solá intenta emerger como una vía que sintetice las diferencias. En este complejo entramado, el planteo de Massa en la provincia de Buenos Aires -de separar la elección de intendente de la de gobernador y Presidente- no tiene nada de inocente. Los alcaldes del conurbano tienen que defender su poder local y, en una general, apostar a una o dos variantes que les asegure ese objetivo.
Separar la elección significaría un juego menos condicionado. Massa conserva poder en la legislatura local y empuja a un acuerdo con Vidal para lograrlo, afectando el entramado que quiere armar el kirchnerismo. Si Macri busca ser reelecto, apuesta a que el 2019 se puede definir confrontando con Cristina, pensando que si la economía no ayuda, lo podrá hacer la memoria.
Hay que decir también que Lavagna aparece como una posibilidad. Lo fogonea el ex presidente Eduardo Duhalde. El ex ministro de Economía es el que más mide en las encuestas. Está por sobre todos los políticos, aunque en su entorno se asegura que no quiere jugar porque a los 77 años se siente grande para asumir ese compromiso.
En medio de todas las movidas y especulaciones, en Ensenada, el intendente kirchnerista Mario Secco vela las armas y prepara todo su andamiaje para el 11 de agosto. Ese día pondrá toda la carne al asador en el lanzamiento de la campaña presidencial de Unidad Ciudadana. Será bajo las banderas de “Reivindicamos el liderazgo de Cristina Fernández de Kirchner”. La convocatoria además pone acento en definir como “apátrida” al Gobierno de Mauricio Macri. La semana anterior, el senador Miguel Angel Pichetto había anticipado que pese a su silencio, él creía que la ex presidenta iba a volver a ocupar la centralidad política de cara a los comicios 2019.

ENSENADA PONE PRIMERA CON CRISTINA

La ingeniería de este cónclave K se empezó a cocinar a fuego lento en La Plata, con charlas con diversos dirigentes, entre ellos las diputadas Florencia Saintout y Teresa García. El encuentro de agosto tendrá como orador de cierre a Máximo Kirchner. Según reconocieron fuentes confiables, “la idea es fortalecer el liderazgo de Cristina, aunque por ahora sin hablar de candidaturas, para no cerrarle la puerta a ningún sector”. Es la línea que se bajó desde el Instituto Patria, el bunker de CFK.
La convocatoria se encuentra a cargo de La Cámpora, Kolina, de Alicia Kirchner, y Nuevo Encuentro de Martín Sabbatella. Son las agrupaciones puras que integran Unidad Ciudadana.
Frente a este escenario y aunque no lo griten a los cuatro vientos, la mayoría de los intendentes del conurbano están convencidos que Cristina se mantiene como el vehículo electoral más competitivo para que ellos puedan blindar la gobernabilidad en los Concejos Deliberantes. Las encuestas marcan que en Municipios como La Matanza, tercera sección; o Malvinas Argentinas, primera, la ex presidenta supera el piso del 50% de intención de voto. Es llamativo, pero por ahora Cristina suma en los sondeos a la luz de su silencio. La estrategia es dejar en evidencia el momento más delicado de la gestión Macri.
La ex mandataria está convencida que los próximos comicios pisará fuerte el voto bolsillo. “Macri es el mejor jefe de campaña del kirchnerismo. No hace falta que Cristina diga nada”, se comenta en el bunker de Unidad Ciudadana que participa del armado del plenario de Ensenada. En ese encuentro, que tendrá como anfitrión al ultra kirchnerista Mario Secco, habrá además una representación federal de todas las provincias. Es el primer indicio del despliegue nacional que tendrá Unidad Ciudadana, con o sin Cristina de candidata, en 2019. Cristina hoy está primera en las encuestas y le lleva 9 puntos de ventaja a Macri en el territorio bonaerense, donde abrevan 14 millones de votos. El panorama actual se le presenta favorable a ella o a quien reciba su bendición para aspirar al sillón de Rivadavia.

FELIPE SE ARRIMA AL FOGON

El avance del kirchnerismo ha disparado todas las alarmas de la liga de gobernadores, que tiene a Juan Manuel Urtubey, como precandidato presidencial, y a Sergio Massa, de principal dique de contención en el peronismo. Ese rechazo del gobernador de Salta y del ex intendente de Tigre a confluir con Cristina, es señalado por el kirchnerismo como “funcional a Cambiemos, porque nos fractura”, reveló un dirigente ensenadense.
En ese armado, Felipe Solá sacó los pies del plato del FR. Se escuda en que “no quiero ir a una elección con dos peronismos. El que trabaja para eso, trabaja para Macri”, se quejó. Algunos están convencidos que Solá, tendría en principio la bendición de Cristina para mostrarse como opción presidencial 2019, junto a Agustín Rossi. Todo indicaría que el ex gobernador de Buenos Aires vuelve a acercarse al kirchnerismo. Y se muestra como prenda de unidad con sectores afines que aspiran a asimilar a Unidad Ciudadana en un frente electoral común, pero sin Cristina como candidata.
Solá y Agustín Rossi no son los únicos con aspiraciones presidenciales en el post kirchnerismo. También hay que contar a Sergio Uñac, gobernador de San Juan, que además es tentado por la liga de intendentes del conurbano para ser candidato. Fuentes al tanto de la estrategia del mandatario, confirmaron que el proceso será eliminar las PASO, acortar el calendario, convocar a elecciones provinciales en mayo y -si gana- postularse a una presidencial.
Mientras tanto, Sergio Massa, Florencio Randazzo y algunos los gobernadores peronistas exploran un armado de unidad en la provincia de Buenos Aires. Con ese objetivo, organizan una cumbre para los últimos días agosto donde esperan mostrarse juntos por primera vez y dar una señal de avance en este proceso.
Esta iniciativa arrancó con el acercamiento entre una parte del PJ y el Frente Renovador en la Legislatura bonaerense, una idea fogoneada por Diego Bossio, Bali Bucca y Pablo Kosiner, en un intento por replicar el bloque de Argentina Federal en la Provincia.
El trabajo más ambicioso al que apuestan esos diputados y el senador Miguel Pichetto, que en la semana brindará una charla en un teatro de La Plata para 700 personas, es construir con Massa, Randazzo y algunos gobernadores un armado fuerte en el territorio bonaerense, para empezar a disputar la hegemonía de Cristina Kirchner.
Pero la mayor duda por estas horas sigue siendo si Cristina finalmente jugará o elegirá a otro candidato. En caso de que la senadora decida no presentarse -algunos aseguran que su objetivo es en verdad 2023- en su espacio ya hablan de una interna entre Agustín Rossi y Felipe Solá. El primero, como el candidato del “núcleo duro” al que apoyaría La Cámpora. El segundo, como una carta de apertura hacia el peronismo, con un perfil más conciliador hacia el campo, que permitiría recuperar imagen en esos sectores.
“La clave es volver a la Presidencia y ganar la Provincia, con el candidato que mejor mida. No hay especulación de candidaturas”, aseguran en Unidad Ciudadana ante distintas versiones.
Otro dirigente cercano a Cristina que empezó a “caminar” y reclutar militantes fue Axel Kicillof.El ex ministro de Economía “busca acumular en Provincia, porque es ahí donde hay que recuperar votos”, comentan en UC y desmienten así la versión que circulaba de que aspiraba a lanzarse a la gobernación. También hará pie en Córdoba y comenzará a caminar las provincias.

COMENZARON A HABLAR LAS ENCUESTAS

Hasta aquí, es la radiografía de un peronismo muy convulsionado en la búsqueda de candidatos y esquemas. Las encuestas agitan vientos triunfalistas. Por ejemplo, el sondeo más fresco marca que sólo Sergio Massa y Cristina Kirchner derrotarían a Mauricio Macri en primera vuelta en el caso de una elección presidencial con escenarios polarizados. Se trata de un trabajo de la consultora Gustavo Córdoba & Asociados que también mide a los gobernadores Juan Manuel Urtubey (Salta) y Juan Schiaretti (Córdoba) y a José Manuel De la Sota. En un mano a mano con el ex intendente de Tigre, el Presidente caería derrotado 28,2% a 27,8%. En esa posibilidad, los indecisos se mantienen en un elevado 44%, situación que, en todo caso, podría ser capitalizada por uno o por otro. El sondeo se realizó en todo el país entre el 2 y 3 de julio sobre 1200 casos.
Macri correría la misma suerte al enfrentarse con la ex presidenta y senadora nacional, aunque ella le saca 9 puntos de ventaja, ya que alcanzaría el 30,3% mientras que CFK se impondría con 39,7%. En esta opción, los indecisos bajan al 30%.
Frente a Schiaretti, Macri lograría unos 30% mientras que el gobernador cordobés apenas llegaría a un 9,1%. En tanto, en una pela con De la Sota, este obtendría 15,3%, mientras que Macri alcanzaría el 29%.
Por último, en una compulsa con el salteño Urtubey, Macri ganaría con 24,4% a 16,6%. El estudio no mide segunda vuelta, que se produciría en todos los casos analizados. Los números encendieron una alarma en la Casa Rosada.
En Balcarce 50 hasta ahora se pensaba que la única con chances de alcanzar un balotaje era CFK, a quien confiaban derrotar en esa instancia. Pero la posibilidad de que Massa tenga chances de alcanzar la instancia final le pone la piel de gallina al oficialismo, ya que el tigrense podría pescar también en el electorado de Cambiemos.
Otro dato que surge del documento es que el votante de Cambiemos prefiere a Vidal antes que a Macri. Ante la pregunta sobre quién cree que es el mejor postulante para el oficialismo en 2019, el 41,9% de los que votaron a Macri en la primera vuelta de 2015 aseguran que prefieren a la Gobernadora. En cambio, sólo el 29,2% se inclina por el actual mandatario. La última encuesta de Poliarquía en cambio, desató euforia en el campamento massista. Allí se señala que el único dirigente de la oposición que logró mejorar su valoración positiva fue el ex intendente de Tigre que escaló del 30% al 32%. Desde el massismo evalúan como alentadora esta tendencia, porque suma aunque el ex diputado lleva un largo tiempo sin apariciones públicas. Cristina Fernández de Kirchner, en cambio, sigue estancada con respecto al sondeo anterior de esta firma: tiene 30% de imagen positiva, 20% regular y un 50% de negativa.
Los números y las especulaciones comenzaron a reproducirse como hongos venenosos, pero la carrera recién empieza .Todo está supeditado a lo que marque el reloj de arena y la realidad que está por venir. Más aún en un país pendular que pasa de la euforia a la desesperación con tanta ligereza.

*Jorge Joury es licenciado en Ciencias de la Información, graduado en la UNLP y analista político. Su correo electrónico esjorgejoury@gmail.com. Si querés consultar su blogs, podés dirigirte al sitio: Jorge Joury De Tapas.

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