La apicultura varelense supo destacarse por su calidad: como integrante de la provincia de Buenos Aires, su producción forma parte del 75 % de la producción nacional, ubicada como tercera a nivel mundial y primera en Latinoamérica.

Protagonistas de un trabajo minucioso y metódico en el cuidado de las abejas, y con una permanente capacitación, los productores varelenses sobresalen en tierras bonaerenses, como es el caso de la cooperativa apícola regional SURGBA, que fue galardonada el año pasado con el premio mayor en la primera edición del Congreso Apícola del Periurbano.

Uno de sus integrantes, Rafael Koziol, que pertenece a una familia dedicada a la apicultura en Florencio Varela desde el año 1964, cuenta su vínculo con la apicultura y la calidad genética de las abejas que cuidan en Florencio Varela: “todo comenzó cuando mi padre hizo una capacitación importante en la cabaña Pedro J. Bober en General Belgrano para la crianza de las abejas reinas. A partir de ahí, durante muchos años, realizó un trabajo de selección de abejas que lo llevó a lograr una característica propia de la abeja reina determinada por la tranquilidad y la buena producción”.

Instalados en la localidad de La Capilla sueñan con poder inaugurar prontamente la sala de extracción para darle valor agregado a la producción primaria de la miel cosechada entre los meses de diciembre y febrero de cada año.

Rafael destaca el acompañamiento y el apoyo permanente que tienen de parte del gobierno municipal con la convocatoria a participar de las ferias gastronómicas y la flamante Fiesta de la Miel que este año tendrá su segunda edición.

Por último el productor se refirió a lo que significa el distrito para él y los deseos por un nuevo aniversario: “Varela es mi vida, me dio la oportunidad de formarme y desarrollar la apicultura, y para estos 129 años deseo que continuemos con la prosperidad y el desarrollo productivo del sector, y agradecerle por sobre todas las cosas porque soy feliz en Florencio Varela”.

Agenhoy