La Selección argentina de fútbol protagonizó otro fiasco en la Copa América de Brasil 2019, al empatar 1 a 1 con Paraguay en Belo Horizonte en su segunda presentación en el Grupo B de la competencia, en la que apenas suma un punto antes de enfrentar el próximo domingo a Catar en un partido de «alto riesgo».

Paraguay’s Matias Rojas (L) and Argentina’s Lionel Messi vie for the ball during their Copa America football tournament group match at the Mineirao Stadium in Belo Horizonte, Brazil, on June 19, 2019. (Photo by Douglas Magno / AFP)

   El mediocampista Richard Sánchez puso en ventaja a Paraguay a los 36 minutos del primer tiempo y a los 11 del segundo igualó el astro Lionel Messi para Argentina de tiro penal, después de que el VAR beneficiara al conjunto albiceleste.

   A los 17 minutos de la misma etapa el arquero Franco Armani salvó al equipo argentino al atajarle un remate desde los 12 pasos al volante guaraní Derlis González.

   El próximo domingo, el conjunto que dirige Lionel Scaloni cerrará su participación en la fase inicial del certamen el domingo que viene frente a Catar en Porto Alegre (desde las 16:00), en busca de su clasificación a los cuartos de final. El vigente campeón asiático también cuenta con un punto, al igual que la Selección.

   Argentina produjo lo mejorcito de su rendimiento al inicio del complemento, cuando perdía por 1-0, pero en líneas generales volvió a mostrarse como un equipo falto de juego y de ideas ante un rival que tranquilamente podría haberle ganado.

   Una aparición fulminante del crack paraguayo Miguel Almirón -la figura del encuentro- le alcanzó al conjunto del «Toto» Eduardo Berizzo para quebrar a la defensa argentina y ponerse en ventaja.

   Iban 36 minutos del primer tiempo y el ex Lanús aprovechó la ausencia de Miltón Casco en la banda derecha, corrió hasta el fondo y metió un cirujano centro atrás que conectó Sánchez para calzar la pelota «de cachetada» y mandar el balón adentro, junto al palo izquierdo del arco albiceleste.

   Casco volvía de una de sus tantas inexpresivas incursiones en ataque y el «Tucu» Roberto Pereyra logró emparejarlo a Almirón en su esprint final, pero insólitamente lo soltó antes de que el volante guaraní largara la asistencia para Sánchez. A Leandro Paredes el escurridizo paraguayo lo limpió con facilidad en el arranque de la jugada en la mitad de la cancha.

   A esas alturas del match, Argentina era definitivamente un conjunto apático, similar al del primer tiempo contra Colombia en el debut en esta competencia, después de un comienzo en el que Messi se había mostrado bastante activo por la banda derecha del ataque nacional.

   Intermitente Giovani Lo Celso, flojo Paredes e imprecisos Rodrigo De Paul y Pereyra, el conjunto albiceleste era incapaz de proporcionarle socios a Messi para jugar con el balón al pie y así los intentos de maniobras ofensivas terminaban con pelotazos al área fáciles de neutralizar por la defensa paraguaya.

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Paraguay aprovecha la situación.

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En medio de esa falta de conexión entre los volantes argentinos y el ataque, y de un pasmoso andar generalizado del equipo de Scaloni, comenzó a animarse Paraguay con la pelota, en especial cuando entró en calor Almirón, promediando la etapa inicial.

   A los 28 «avisó» el conjunto guaraní con una aparición en el área de Derlis González tras un pase en profundidad de Almirón (Nicolás Tagliafico cerró justo para enviar la pelota al córner) y a los 36 llegó el gol.

   En el segundo tiempo, el conjunto argentino salió decidido a llevarse por delante a Paraguay en busca del empate y con más amor propio y enjundia que fútbol logró igualar el pleito con un tanto de penal de Messi a los 11 minutos, después de que el VAR favoreciera a Argentina por una mano de Iván Piris dentro del área.

   Había sido, de todos modos, una clara jugada de gol para el equipo albiceleste (travesaño incluido y gran atajada de Junior Fernández tras un disparo de Messi), ya con el «Kun» Sergio Agüero en la cancha, en lugar de un desdibujado Pereyra.

   El encuentro ganó entonces en dinamismo y en dramatismo, aun más cuando Armani se lució a los 17 atajándole un tipo penal a Derlis González, a quien Nicolás Otamendi le había cometido, en forma inexplicable, una falta dentro del área arrojándose desde atrás con la pelota fuera de distancia de juego.

   Armani desvió el remate tirándose abajo, hacia la izquierda, y tres minutos más tarde, a los 20, Lautaro Martínez casi pone en ventaja a Argentina al conectar de cabeza un centro de Lo Celso: la pelota se fue por encima del travesaño.

   Martínez salió del partido luego e ingresó en su reemplazo Ángel Di María, en busca de explotar la banda izquierda, pero el cambio no le cayó bien al equipo, que comenzó a desdibujarse y promediando el complemento se convirtió nuevamente en el mismo conjunto falto de juego de la etapa inicial.

   A los 30, Armani se esforzó para desviar un tiro libre de Matías Rojas y los minutos finales del encuentro en el Mineirao fueron definitivamente malos para la Argentina, que protagonizó un nuevo fiasco en esta competencia y el próximo domingo corre serio riesgo de quedar afuera ante Catar.

NG