El Secretario de Calidad en Salud del Ministerio de Salud de la Nación destacó las medidas desarrolladas para contener la pandemia y señaló que la presencia del Estado y la actitud proactiva en los territorios fueron cruciales.

Lo hizo durante su exposición en el seminario virtual desarrollado por la sede Varela de la Fundación Internacional para el Desarrollo Local. La temática que se abordó esta tarde fue «Gestión en salud: medidas de prevención ante el Covid y escenarios futuros».

Daniel González, miembro del Concejo de Administración del Hospital El Cruce, fue el encargado de la presentación. Destacó la importancia de abordar este tema que «nos sorprendió a todos». En ese sentido remarcó que «el aislamiento fue una de las decisiones más importantes para la Argentina. Con muy buenos resultados».

Todos coincidieron al ponderar las medidas tomadas por el gobierno nacional, y especialmente el hecho de trabajar en forma coordinada y en redes.

Así lo destacó Liliana Borsani, docente e investigadora de la UNAJ. Este evento «inédito, inesperado, nos encontró con un gobierno fortalecido, asesorado por un grupo de expertos», señaló.

En ese sentido relató que «el sistema tuvo que reaccionar rápidamente gracias al trabajo en red, estableciendo protocolos únicos, con gran liderazgo del Ministerio de Salud nacional. Hubo una gran capacidad de trabajo colaborativo. Se dio una respuesta sin precedentes, de manera instantánea en el Hospital El Cruce que empezó a procesar todas las muestras PCR de Florencio Varela. Eso hizo que podamos actuar en red para la contingencia. Se sumaron todos los efectores de salud. Y los centros de cuidado en La Patriada y el Club Defensa. El Same con un esfuerzo titánico. Y toda la articulación desde la Municipalidad.

Destacó particularmente la «provisión de insumos. Se coordinaron acciones para garantizarlos y cuidar a los más expuestos«, en referencia al personal de salud.

Los más vulnerables: adultos mayores

La especialista describió particularmente los cuidados necesarios para proteger a los adultos mayores, la población más vulnerable ante el coronavirus. Informó que «las personas mayores de 65 años son cada vez más. Argentina envejece aceleradamente. Hacia 2040 va a haber más adultos mayores que niños».

Explicó que como son más vulnerables, hay que observar los «síntomas equivalentes” como diarrea, mareos, caídas, falta de apetito. Señaló que en ellos «tienen que tomarse como alertas. El adulto mayor raramente hace fiebre». Pero sobre todo remarcó que es necesario redoblar las «medidas de apoyo. Mantener una rutina cotidiana de contacto, por teléfono o videollamada. Mantener el tono afectuoso, positivo, Buscar alguna noticia alentadora. Tranquilizarlo, contarle sobre las personas que le importan. Animarlo respecto a las rutinas de cuidado personal, indumentaria y medicación. Sostener la actividad física y la alimentación para mitigar el encierro».

La historia de las pandemias

Ariel Sáez de Guinoa es el director del Hospital Néstor Kirchner. Repasó rápidamente las principales reacciones frente a las «pestes» a través de la historia. Explicó que desde la primera, en el hombre de Cromagnon, siempre genera «pánico y huída». Es decir, un «miedo súbito, extraordinario que oscurece la razón. La segunda reacción es la búsqueda de la causalidad. Siempre hay una culpabilidad, de manera que la epidemia siempre es un castigo».

El funcionario explicó que siempre hay consecuencias. «La peste negra provocó una gran recesión en Europa. Y la exaltación de ciertas prácticas como la de los flagelantes (asesinato de judíos). Pero como contrapartida también surgió el Carpe Diem, la exaltación de los placeres mundanos».

Relató también que «la cuarentena nació en 1374 con el Edicto de Reggio. Se aplicaba a los que llegaban de puertos de mala fama». Y señaló que en el siglo XIX comenzaron las polémicas. Por ejemplo, «Napoleón desembarcó en Francia haciendo caso omiso a la cuarentena».

Para finalizar, señaló que «hoy los pasos son más acelerados, pero las reacciones son las mismas. El hechicero de Cromagnon es el infectólogo especialista. Pero siempre el hombre termina por prevalecer».

La importancia del Estado y el territorio

Por su parte Arnaldo Medina, secretario de Calidad en Salud del Ministerio de Salud de la Nación, destacó que las medidas que se tomaron «permitieron sostener la curva de contagios. Ganamos tiempo para preparar el sistema de salud. Para preparar las búsquedas activas. Y para adquirir nuevas costumbres más inteligentes para afrontar esta contingencia».

El funcionario remarcó que se trata de una situación muy compleja. «La complejidad está dada por nuestra propia concepción de la salud, vinculada a lo social y económico. La cuarentena va perdiendo su efecto, es muy difícil sostener un cierre. Hay que ver las repercusiones económica y social. Se ve cierto cansancio en los ciudadanos. Hay que ir viendo el conjunto para tomar medidas. Es preocupante la evolución de indicadores, la progresión de los contagios y la ocupación de las camas», señaló.

Sin embargo, señaló que en el balance «tenemos una baja en general de la mortalidad». Pero agregó que «el sistema de salud sigue preparado para dar respuesta a la enfermedad aguda. Y no está preparado para la condición crónica de salud. Tenemos unos problemas de salud del siglo XXI con un sistema de 60 o 70 años atrás. Una sociedad con problemas modernos y un sistema de salud preparado para otra etapa. Para la respuesta al problema crónico se requiere un sistema de salud más proactivo, basado en las comunidades y no en las personas individualmente. En la actuación interdisciplinaria y no médica exclusivamente. Culturalmente estamos lejos de lo que hoy tenemos».

Las dos enseñanzas

Justamente por eso es que Medina resaltó especialmente «La presencia del estado y valor de lo público para atacar la pandemia». Se preguntó «qué hubiera sido si no estaba presente en estado. En la distribución de insumos críticos, la ampliación del sistema de atención, las camas críticas que crecieron el 40%. Se hizo fundamentalmente en el sector público».

Y puso como ejemplo los testeos. «Si analizamos otros países como Chile o Colombia, tienen un sector privado que incorporó tecnología y que vio el testeo como un negocio. No está al servicio de una estrategia global. En nuestro país prácticamente no hay laboratorios privados que lo hagan, el 80% es público.Y no es un negocio. Esto marca una enorme diferencia, la presencia de lo público conduciendo el proceso».

El secretario de Salud señaló finalmente el otro aspecto: la territorialidad. «Imaginen si sólo estuviéramos esperando que lleguen los pacientes al consultorio. Sin una actitud proactiva de buscar en los barrios, seguir los contactos estrechos. Qué pasaría. Tendríamos muy pocas posibilidades de controlar la enfermedad».

Y finalizó «el esfuerzo enorme que estamos haciendo es todo un aprendizaje para nuestro sistema de salud. Naturalmente tendría que estar en Atención Primaria de la Salud. Pero nos hace falta fortalecer el sector. La presencia del equipo de salud, no sólo del médico. En el trabajo en territorio se ve la presencia de otros roles no tan tradicionales, y el resultado está a la vista».

Estos aprendizajes y desarrollos vinieron para quedarse, concluyó. «La teleconsulta, la receta digital, el distanciamiento, el transporte, todo eso vino para quedarse».

Podés ver la conferencia completa acá.

Liliana Lopez