Después de una semana de encuentros entre gremios y el gobierno de la provincia de Buenos Aires, comenzaron los primeros puntos de desencuentro en torno a las negociaciones paritarias.

En primer lugar, el sector de trabajadores del Estado ya adelantó que rechazaría la primera oferta realizada por Axel Kicillof.

Por otro lado, a nivel nacional, el propio presidente Alberto Fernández pidió “prudencia” a los sindicatos, dada la difícil situación económica que atraviesa la Argentina.

En tanto, de las altas esferas de la CGT se corre la voz de que los gremios nucleados en esa central obrera sería implacables en torno al reclamo de “cláusula gatillo” en las negociaciones, elemento que el oficialismo busca eludir.

A esto se suma que este lunes, el Boletín Oficial estableció que la norma de la doble indemnización ante despidos injustificados no estará aplicada para los trabajadores del Estado. Se trata del decreto 156/2020, que contradice en parte a lo que el Ejecutivo había instalado a poco de comenzar su mandato. Será cuestión de observar cómo afectará este detalle a la ya complicada discusión salarial.

Mientras tanto, la paritaria docente se mantiene en incógnita y podría representar la prueba de fuego para la gestión bonaerense que además debe lidiar con un 2020 de fuertes desafíos financieros.

En Buenos Aires, al cabo de la primera reunión, Roberto Baradel dijo que “el gobierno provincial tiene los recursos para dar respuesta a los docentes”, aunque supeditó la negociación a “lo que suceda en la paritaria nacional”.

Según el Observatorio de Derecho Social de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) Autónoma, entre 2015 y 2019 los salarios reales de convenio de todos los sectores tuvieron caídas. Algunas, leves, como Aceiteros (-0.1%) y Bancarios (-2,2%) y otras grandes, como Prensa (-35,9%) y Textiles (-38,7%).

Rodrigo Gauna