Alejandra Libenson, psicóloga especialista en crianza y vínculos familiares y consultora de Unicef habló con la 97 para conocer que se puede hacer ante este tipo de acoso. Esta semana, en el Colegio Santa Lucía de Florencio Varela debieron suspender las clases un día a raíz de la amenaza de un supuesto menor que no fue identificado, quién anunció en redes sociales que iba a quitarse la vida y a atentar contra los alumnos.

«Este mensaje es un llamado de atención por parte del joven. Si su objetivo era ser observado, lo logró. El problema es que el niño no está identificado, desconocemos el contexto de cómo lleva a exponer en redes sociales de manera anónima que quiere quitarse su vida y además generar sufrimiento a los demás», señaló la especialista.

El hecho ocurre luego de que un supuesto estudiante del Colegio Santa Lucía de Florencio Varela, publicara en un grupo de la red social «Instagram» bajo el nombre de «Confesiones del Santa», su intención de quitarse la vida, y atentar en contra de todo aquel que se le cruce el día martes 19 del corriente sean alumnos, docentes o directivos, a causa del sufrimiento padecido en la escuela, conceptualizado por el joven como bullying. El jóven reclamaba en sus mensajes la escucha de toda la comunidad educativa.

«Si hablamos de bullying podemos hablar de sufrimiento, del no registro del otro, de una cosa sostenida y de hostigamiento por parte de un grupo o de un joven, que se puede producir entre pares en un colegio, por ejemplo. Pero esta conducta de este joven va más allá, es una conducta patológica. Y una persona con características psicopáticas no es quien quiere sino quien puede, no podemos asociar causa efecto porque haya sufrido bullying», afirmó la psicóloga asesora de UNICEF.

El viernes, la autoridades del colegio, habían planteado que las clases se iban a dictar con normalidad, pero, según pudo saber Agenhoy, ante el reclamos de las familias, desde la dirección realizaron los trámites correspondientes para que Inspección, les permitieran suspender la jornada educativa y en su lugar realizar una reunión con los padres para informar sobre la situación.

En este sentido, Libenson señaló la importancia del encuentro y la comunicación. «Los padres y las instituciones tienen que reunirse para proteger los derechos de los jóvenes. Todo tiene que estar al servicio para identificar la situación y poder accionar. Dentro del colegio, los responsables son los directivos y los docentes que tienen que capacitarse y poner una materia en su currícula que tenga que ver con el manejo de las emociones, la empatía, trabajar las violencias invisibles, cómo prevenir las violencias simbólicas que no dejan marcas físicas pero sí quedan y para toda la vida».

Mañana hay dictado de clases normal en el Santa Lucía, colegio tradicional del distrito, al que asisten 1300 alumnos. Sin embargo, los reclamos de los padres van en asenso. Al aumento de la cuota que generó mucha disconformidad , se suma lo que caracterizan como «falta de operatividad» en cuanto a contención. «Las autoridades llegaron tarde», dicen familiares de alumnos, enojados por la falta de respuesta ante los reiterados casos de suspensión de clases por amenazas de bomba, a la que se agrega éste último hecho que parece ser «de mayor gravedad».

Esta mañana, en la reunión con los padres, las autoridades informaron los pasos que se siguieron como la presentación de la denuncia, que también hicieron de manera individual algunas familias, y pidieron que colaboren con el diálogo en los hogares para ayudar a prevenir otros episodios. A su vez, los directivos se comprometieron a reforzar, a través de talleres, la relación entre pares.

Hasta el día viernes de esta semana, que finalizan las clases, en la puerta del establecimiento habrá personal policial que solo podrá ingresar en caso de necesidad. Desde Agenhoy, pudimos conocer también, que el Municipio de Florencio Varela ofreció todas las herramientas que tiene para colaborar con la institución, como por ejemplo la Consejería para Adolescentes.

En un contexto de mucha convulsión por la crisis social y la llegada del fin de año. Los exámenes que generan «preocupación» en los jóvenes y suelen repetirse excusas para evitar ser evaluados, «se teme el efecto contagio». En las últimas horas, transcendió que en la Media 8, también se habría difundido un mensaje intimidatorio.

Libenson, experta en esto temas, detalló los posibles síntomas de un joven que sufre bullying: «uno puede ir observando en las casas o escuelas que los hábitos de los jóvenes se alteran, cambia su rendimiento escolar, le cuesta hacer amigos, no tiene actividades que le den placer, si era simpático puede dejar de hacerlos, cambia sus hábitos de alimentación, que quiere faltar a la escuela, uno como padre si conoce a ese joven se da cuenta deque algo está cambiando. Y hay que conversar con ellos, no enojarse, tratar de encontrar un diálogo, hay que lograr una relación de respeto y amor».

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