Ya es un secreto a voces que se avecinan tiempos turbulentos para Mauricio Macri en la Justicia. Este dato aumenta su necesidad de obtener fueros. En el seno del PRO se preparan para el blindaje del ex Presidente.

Ya está virtualmente definido que tanto él como María Eugenia Vidal, serán candidatos en los comicios legislativos del año próximo. Macri ya fue diputado nacional por la Ciudad de Buenos Aires del 2005 al 2007, pero su labor parlamentaria pasó casi inadvertida.Recuerdo que en aquel momento le consulté a Jorge Sarghini sobre su participación, que él también integraba la Cámara Baja y su respuesta fue tan lacónica como contundente: «no se le conoce la voz».

En momentos en que el hartazgo por la pandemia pasa a ocupar un papel relevante para un sector de la sociedad que expresa su malestar en las calles al sentirse prisionera del Gobierno, las primeras espadas de Cambiemos descubrieron una luz.

En la lámpara que frotaron encontraron un camino para comenzar a serruchar el poder de Alberto Fernández. Todos los estudios de opinión le adjudican al Presidente por encima del 70% de adhesión.

Pero el argumento macrista sostiene que la falta de “libertad” para el desarrollo de la economía es una buena excusa en este momento para hacer humear los cañones.

Fiel a su estilo confrontador, la primera que dijo presente fue la titular del PRO, Patricia Bullrich.

La ex funcionaria disparó la primer andanada hacia el nicho más sensible: la salud. Metió el bisturí sin anestesia sobre el infectólogo Pedro Cahn, y lo tildó de «casi terrorista». El exabrupto se debe a que Cahn, quien integra el comité de expertos que asesora al gobierno nacional sobre coronavirus, dijo que si uno sale a la calle «busca el virus».

«El Presidente  dice que se abrieron los comercios y nadie compra. Y claro, si desde el mismo Gobierno Pedro Cahn dice que, el que sale, busca al virus, ¿quién va a salir?», se preguntó la misma Bullrich.

«Es como si yo siendo ministro de Seguridad hubiese dicho que si sale de su casa lo pueden matar, entonces quédese en su casa y no tengo homicidios», comparó Bullrich con su tarea cuando era ministra durante la gestión de Macri. 

A nadie escapa que la cuarentena se llevará al menos 7 puntos del producto, aunque podría ser más. Alkgunos suben la aguja hasta 10. La opción «que cada uno haga lo que quiera», que blande un sector de la sociedad, significa la expansión del virus e imposible imaginar las consecuencias.

Hoy el Estado se está haciendo cargo de parte de los gastos del 90% de las familias, con una fenomenal emisión que tarde o temprano pasará factura. En la gestión de Mauricio Macri también hubo asistencia a privados, pero eran «regalos» de fondos millonarios que están siendo investigados por la Justicia federal.La oposición tiene en claro que levantar hoy la figura de Macri para hacer campaña, puede convertirse un salvavidas de plomo.

Por eso lo mantienen en aislamiento en la quinta Los Abrojos, sin que haga olas. Basta recordar una de sus frases emblemáticas, aquellas que le aconsejaba Durán Barba: “Por la meta que quiero que se me juzgue es si pude o no reducir la pobreza”.

Lo dijo  con euforia un día de diciembre de 2017, desde el púlpito en la Casa Rosada. Pero esa meta quedó archivada en la biblioteca de los fracasos.

Ocurrió todo lo contrario de lo que propuso Macri : Creció la pobreza y el desempleo.No obstante, desde la alianza opositora decidieron empezar con las salvas de artillería.

Alfonso Prat Gay y Hernán Lacunza se animaron a criticar el estado de la economía y la negociación que lleva adelante Martín Guzmán con los bonistas. Se animan a vaticinar escenarios que aún no llegaron, sin tener en cuenta que  ellos también recibieron un aplazo en esta materia. Sin embargo, otra de las estrategias que barajan Patricia Bullrich, Federico Pinedo y Eduardo Amadeo, es elaborar un plan económico para “acercarle a Alberto Fernández”.

Es otra jugada audaz, porque desde la Casa Rosada pueden responder que en el gobierno de Cambiemos nunca existió plan. En ese marco de aguas que aún bajan turbias en la interna amarilla, no les agrada tampoco el trabajo de Rodríguez Larreta junto a Fernández y Axel Kicillof.

Creen que el jefe de Gobierno porteño hace su juego y con su moderación, se pega a la imagen de AF para subir en las encuestas.Olfatean que con esta metodología apuesta a su sueño presidencialista para el 2021. 

La cercanía de Miguel Angel Pichetto, también es una piedra en el zapato. La pregunta que circula en el ambiente partidario es: “¿Y qué hacemos con Miguel?”. Algunos sostienen que «hay que armar mesas y ponerlo en una hasta que aclare».

El ex candidato a vice de Mauricio Macri, por el momento deberá aguardar mejores vientos para sus apetencias. Hay quienes sostienen que las crisis como ésta, jubilan también generaciones de políticos. Lo cierto es, que una vez finalizada la pandemia, el Poder Judicial pondrá en marcha el trabajo en las causas pendientes contra Macri.

No olvidemos que los jueces, en la mayoría de los casos, siempre se acomodan  en la dirección en que soplan los vientos del poder de turno.Y en este aspecto, Macri tiene una mochila bastante pesada. Por ejemplo, podrían detonar causas vinculadas a la obra pública, dólar futuro, autopistas y cuadernos. Y la de extorsión y espionaje también en Dolores.

Los expedientes por los peajes (Autopistas del Sol), el Correo (la intervención de Oscar Aguad para que el grupo Macri no pague), parques eólicos y el blanqueo de capitales de familiares. Estos son algunos de los fantasmas que por estas horas tocan sus cornetas por los despachos de Comodoro PY.

Y como si faltara algo para calentar el ambiente, en las últimas horas la titular de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), Cristina Caamaño, denunció ante la Justicia federal que durante el macrismo ese organismo realizó tareas de inteligencia ilegal sobre políticos, periodistas y efectivos de las fuerzas policiales.

La agencia aportó un listado de 80 personas que habrían sido víctimas de tareas de espionaje ilegal durante la gestión de Silvia Majdalani y Gustavo Arribas, número 1 y 2 respectivamente de la AFI durante el macrismo.

Macri tiene muy buenos abogados. Ya le advirtieron que algunos planetas se están alineando en su contra. No obstante, para lo que está por venir, el antídoto más aconsejable son los fueros.

 *Jorge Joury es licenciado en Ciencias de la Información, graduado en la UNLP y analista político. Para consultar su blogs, dirigirse al sitio: Jorge Joury De Tapas.

LF