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El ministro de Trabajo presentó en la sede de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) programas de beneficios para empresas con el objeto de mejorar la competitividad y generar trabajo de calidad.

El presidente de la entidad, Fabián Tarrío, le solicitó “la reducción de los aportes patronales, que representaría una de las medidas claves, debido a que son el segundo componente de los costos de las Pymes industriales”.
Ante 200 empresarios Pymes, el ministro de Trabajo Jorge Triaca resaltó la importancia de la capacitación generada a partir del vínculo laboral con el empresarial.
A su vez, planteó que uno de los grandes problemas del mercado laboral es la informalidad, a partir de la cual se genera competencia desleal entre quienes pagan impuestos y quienes no lo hacen.
“Es necesario evitar la mafia de los juicios laborales que ponen piedras en el camino de las empresas. Hacerlo no significa estar en contra de los trabajadores sino darles certezas”, dijo Triaca.
Por su parte, Tarrío se refirió a los costos gravosos que enfrentan las empresas. Por ejemplo, el empleador debe realizar a la AFIP un pago de $ 33 aproximadamente por cada $ 100 de sueldo bruto que recibe el trabajador.
“Una disminución de los aportes patronales no repercute en el salario del empleado ni le quita beneficios, sino que se trata de cargas que el empleador debe asumir ante el Estado”, explicó el presidente de CAME.
Es importante destacar que los convenios colectivos que establecen los sueldos del personal de todo el país se definen a nivel central, teniendo en cuenta el costo de vida y la mano de obra disponible en las provincias del centro.
Esto lleva a aplicar en distritos menos desarrolladas salarios de provincias centrales.
Esta cuestión específica desalienta el empleo formal sobre todo en el interior ya que regularizar a los empleados implica abonar salarios que no se condicen con las posibilidades reales de las Pymes locales, sobre todo cuando los sueldos de los trabajadores se fue incrementando considerablemente en los últimos años (y por ende, repercutió en los costos de producción).
A modo de ejemplo, una Pyme sureña tiene un sobrecosto laboral de mínimo un 20 % más que las del respecto del país, ya que abonan un plus en los convenios por zona patagónica.
La única herramienta que se utiliza para compensar entre provincias la presión de las contribuciones patronales es la establecida por el Decreto 814/01 (que CAME plantea actualizar) que computa un porcentaje de las remuneraciones como crédito fiscal en el IVA. Pero a la fecha, el máximo porcentaje es el 11.8 % que corresponde a la zona “Resto del Chaco”.
Por eso, se propone una actualización de esos porcentuales a fin de equiparar, en parte, el efecto de los aumentos salariales, generando mayor compensación para el empleador en cuanto a la realidad que atraviesan las distintas provincias.
Durante el acto del que también participaron Miguel Ángel Ponte, secretario de Empleo de la Nación, y Conrado Reinke, subsecretario de Políticas de Empleo y Formación Profesional, se entregaron diplomas a centros de formación laboral y se anunciaron los siguientes planes: EPT (Entrenamiento a un aprendiz de un puesto de trabajo), PIL Empalme (Plan de Inserción Laboral) y Crédito para la formación profesional.

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