Analía Romero habló en su columna habitual en #BienestaryOtrasYerbas por la 97.7 sobre las adaptaciones que han tenido que hacer las personas con discapacidad por el aislamiento obligatorio.

Señaló que a partir del distanciamiento social, «los que tenemos discapacidad visual estamos acostumbrados a tocar y que nos toquen. Esto nos puso en una situación de desconcierto. Nos limitó dos sentidos más: el tacto y el olfato, porque tenemos que salir con el barbijo. En la calle nos guiamos mucho por el olfato para encontrar un negocio por ejemplo».

Apelando a la capacidad de adaptación, indicó que «de a poquito tenemos que restablecer nuestra autonomía. Hay una serie de recomendaciones nuevas como usar el dorso de la mano y no la palma, si necesitamos apoyarnos en un hombro luego desinfectarnos, nunca olvidar el barbijo, desinfectar el bastón».

Analía contó que «las personas sordas también han tenido que readaptarse porque el barbijo les impide leer los labios de su interlocutor».

Y recomendó: «Para que los anteojos no se empañen con el barbijo hay que pasarles una pastilla de jabón seco y nuevo y luego limpiarlos con un paño. Le queda como un film que evita el empañado».

Pidió que no dejemos de ayudar al discapacitado que lo necesita en la calle. Y si no sabemos cómo, se lo preguntamos. «Es sorprendente y maravilloso el poder de adaptación que tenemos», finalizó.

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Liliana Lopez