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La cadena francesa de hipermercados Carrefour sigue adelante con su plan de ajuste con el cierre de su quinta sucursal, tras la aprobación del Proceso Preventivo de Crisis (PPC) que rubricó con el titular del gremio de los mercantiles, Armando Cavalieri, y el ministro de Trabajo de la Nación, Jorge Triaca.


En los últimos diez días, la firma bajó la persiana de sus market de Resistencia (Chaco) y Tucumán y ahora anunció el cierre de otros dos market de Congreso y Villa del Parque y el del mini híper de Quilmes Centro. Estos tres últimos cierres involucran a un total de 130 trabajadores, estiman en el sindicato.
Carrefour no quiere que se hable de despidos: “No son despidos, son acuerdos individuales, los trabajadores tienen la opción de ser relocalizados”, explica, pero no puede decir con exactitud que cantidad de trabajadores podrían ser reubicados. Cuando se pregunta por qué cierran, aseguran que “hubo cambios en el consumo y no supimos adaptarnos. Sumado a que muchos locales son alquilados”. En total, los cinco cierres suman un total de casi 200 trabajadores. Si bien algunos tienen la promesa de ser relocalizados, el resto recibió la oferta del 150% de la indemnización.
Delegados de los trabajadores de la empresa esperaban la apertura de un retiro voluntario generalizado, pero no ocurrió. “Este es el principio de una serie de cierres que no se va a detener hasta la desaparición de todas las sucursales que la empresa considera no sustentables. Antes del acuerdo, hablaron del cierre de once locales, pero en el documento final no establecieron un número. La compañía no es clara, se comunican con el sindicato, pero no con los representantes de base ni los delegados. Si querían despedir a 1.000 trabajadores, estos es sólo el 20%. En las provincias que hay un sólo supermercado, ¿cómo harán?”, se preguntó Mario Amado, delegado de Carrefour y subsecretario de la Federación de Empleados de Comercio.

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