Casi la mitad de los argentinos definió su situación económica como “mala o muy mala”

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La desigualdad económica “está profundizándose”, advirtió un informe del Centro Estratégico para el Crecimiento y Desarrollo Argentino (CECREDA) en base a los resultados de su encuesta de expectativas económicas de mayo, que reflejó un crecimiento en las respuestas negativas respecto a febrero último.
De acuerdo con el sondeo realizado en mayo, el 52,3 por ciento de los consultados consideró que su situación económica actual es “buena”.
Sin embargo, un 45,5 por ciento definió su realidad económica actual como “mala o muy mala”, lo cual presenta “una amplia diferencia” con respecto a la encuesta de febrero último cuando ese guarismo había sido 35,3 por ciento.

Por otra parte, 1,4 por ciento calificó como “excelente” su situación, mostrando “un detraimiento de un 1 por ciento” frente a la medición de febrer de 2017. En comparación a mayo del 2016, el 47,5 por ciento de los encuestados señaló que su situación económica actual es “peor” mientras que en febrero esta respuesta fue dada por el 47,1 por ciento.
Por otra parte, el 39,2 por ciento dijo que su realidad cotidiana es igual a la del 2016 (un crecimiento de 5 por ciento contra febrero), por lo que CECREDA afirmó que “los argentinos no ven incrementada su calidad de vida en estos últimos meses”.
Asimismo, el 13,1 por ciento evaluó que su situación económica ha mejorado en el último año, proporción menor frente al 17,7 por ciento de la encuesta de febrero.
El informe destacó que “se observa una caída en la situación económica de los argentinos. Siendo así que aumentaron la cantidad de respuestas que corresponden a ‘peor’ y disminuyeron las respuestas de ‘mejor'”.
“Se han cruzado las respuestas que dieron los encuestados sobre la situación actual y la vivida en el mismo mes del año pasado. Aquellos que se encuentran en una situación mala o muy mala son los que están peor, comparativamente con el 2016. Esto se mantiene, significa que los sectores más vulnerables están peor que antes, mientras que aquellos que se encontraban en una situación excelente o buena están, en su gran mayoría, igual o mejor”, evaluó.
Según el análisis, “se puede afirmar que la desigualdad está profundizándose, ya que aquellos que se encontraban en una situación crítica con respecto a su economía familiar, se mantienen en esa misma línea, sin haber visto incrementada su calidad de vida a lo largo del año 2016 y en lo que va del 2017”.
Respecto a las expectativas para el 2018, un 38 por ciento considera que será “peor”, un 31 por ciento prevé que su situación será “mejor”, un 27,3 por ciento cree que se mantendrá en las mismas condiciones. “Además de mucha incertidumbre, este porcentaje da cuenta de un alto grado de desconfianza en la mejoría de la economía cotidiana, hogareña y familiar”, finalizó el informe.

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