Un fuerte y nauseabundo olor se sintió en el sur de la Ciudad de Buenos Aires y del Conurbano bonaerense y alrededor del mediodía se descubrió que salía de una fábrica de la localidad de Valentín Alsina, la que fue clausurada preventivamente.

Este viernes, personal de Acumar y de Defensa Civil del municipio de Lanús concurrieron a la grasería Hebos, ubicada en Otamendi 1220, para revisar las instalaciones y determinar las responsabilidades que le caben por el olor que afectó a toda la zona sur de la Capital Federal y del Conurbano.

En el sur de la Ciudad, el olor nauseabundo se sintió con intensidad, y se pudo observar una bruma a unos cien metros del suelo, por lo que vecinos de esas zonas afectadas, comenzaron a denunciarlo en las redes sociales.

Tras descubrir el lugar que provocó el olor, el Secretario de Seguridad de Lanús, Diego Kravetz, dijo ante la prensa que el municipio clausuró en forma preventiva la fábrica y señaló que desde hace tiempo vienen trabajando con esta y otras empresas, como Mapar, ubicada a dos cuadras del lugar, para que se reconviertan y controlen la emisión de olores.

Los vecinos de la zona vienen haciendo denuncias desde hace varios años por los olores y por la contaminación, y también hay demandas iniciadas por el propio municipio.

Antes de que se descubriera de donde salía el olor, había trascendido que podría provenir de ácido sulfhídrico que se desprende del Riachuelo, resultante del contenidos químicos vertidos allí por empresas industriales.

En enero de 2017 alrededor de 200 personas se manifestaron en Obon y Escalada, de Valentín Alsina, para pedir la clausura definitiva y traslado de varias fábricas, entre ellas Hebos SA ya que advirtieron en aquella oportunidad que contaminaban la zona.

LF