A propósito del escenario de evaporación de legitimidad que enfrenta Mauricio Macri, Diputados Bonaerense presenta un repaso histórico de los antecedentes más cercanos.

Los más de 15 puntos y 3.797.024 argentinos que separaron Mauricio Macri del candidato del Frente de Todos Alberto Fernández en las PASO fueron por donde se lo mire un mazazo para el Gobierno Nacional: en primer lugar porque ninguna encuesta anticipó una brecha tan abrumadora y en segundo porque configuró una evaporación del poder.

Ante este delicado escenario, que plantea diferentes salidas como la construcción de una alternancia ordenada, la convocatoria a elecciones anticipadas, la entrega de mando, renuncia o juicio político, Diputados Bonaerenses presenta un repaso histórico de los antecedentes más cercanos de presidentes que los presidentes que no terminaron su mandato desde el retorno de la democracia.

RAÚL ALFONSÍN 

El radical que consiguió la presidencia tras la última dictadura militar, y evocó la vuelta a la democracia acompañado por una fuerte participación civil, concluyó su mandato cinco meses antes y acordó la asunción anticipada del presidente electo, el peronista Carlos Menem.

“El presidente argentino, Raúl Alfonsín, de 62 años, anunció en la noche del lunes, en un inesperado mensaje a través de una cadena nacional, que había resuelto resignar, a partir del 30 de junio de 1989, el cargo de presidente de la nación argentina», anunciaba la prensa entonces.  

En este sentido, el entonces Gobernador de la Rioja había ganado las elecciones en mayo contra el candidato de la UCR, Eduardo Angeloz, y el país sufría los efectos de una hiperinflación que desencadenaba saqueos en todo el territorio.  

El acuerdo entre las dos fuerzas se plasmó en un Acta de coincidencias que buscaba “facilitar la sanción de leyes económicas del futuro gobierno, intercambiar información entre los ministros salientes y entrantes, constituir una delegación para negociar con los organismos internacionales de crédito y promover una investigación de todos los actos administrativos».

Finalmente Carlos Menem asumiría su primer mandato y comenzaría a aplicar las medidas de ajuste marcadas por las privatizaciones. “Mi aspiración es que sea el señor presidente de la nación el que me coloque la banda presidencial», respondió el riojano al pedido de Alfonsín.

Cabe recordar que esta fue la primera sucesión presidencial entre dos presidentes constitucionales desde 1928, y la primera desde 1916 entre jefes de Estado de diferentes partidos políticos.

FERNANDO DE LA RÚA 

El caso de Fernando de la Rúa es el más simbólico y continúa muy presente en el imaginario de los argentinos. En el 2001, el sucesor de Carlos Menem se retiró de la Casa Rosada en helicóptero en medio de una explosión social devenida de la crisis financiera.

La última medida del mandatario de la Alianza fue levantar el Estado de Sitio y firmar su renuncia tras el resultado de 27 muertos y más de 100 heridos en la represión de las protestas sociales de Plaza de Mayo.

En tanto, un día después del 20 de diciembre en el que el ex jefe de gobierno porteño dejara su mandato sin sucesor, el Congreso de la Nación elegía como presidente provisional al titular del Senado, Ramón Puerta.

Cabe recordar que el Vicepresidente Carlos Chacho Álvarez, quién sería el siguiente en la línea sucesoria para reemplazar al mandatario saliente, había abandonado su cargo envuelto en un escándalo de coimas en el congreso para aprobar la ley de flexibilización laboral.

Luego de esto, el Partido Justicialista lograría la aprobación de la Asamble Legislativa como presidente interino al por entonces gobernador de San Luis, Adolfo Rodríguez Saá y convoca a elecciones anticipadas para el 3 de marzo.

El 23 de diciembre jura Rodríguez Saá y anuncia la suspensión en los pagos de la deuda externa, decide extender el feriado bancario hasta el 2 de enero y la creación de una nueva moneda paralela al peso y al dólar, el argentino.

Finalmente, el fracaso de estos anuncios sumado a una pérdida de legitimidad y la quita del respaldo de parte de varios gobernadores peronistas, concluiría a la renuncia del puntano y la del presidente del Senado, Ramón Puerta. 

EDUARDO DUHALDE

El último caso en el que el primer mandatario argentino debió anticipar su salida del poder fue el de Eduardo Duhalde, quien terminó de coronar esta seguidilla de cinco presidentes en tan solo una semana inédita en el país.

El bonaerense llegaría al poder luego de que el titular de la cámara baja, Eduardo Camaño, que había asumido de manera interina, convocara a la Asamblea Legislativa que terminaría de elegirlo por aclamación.

Por último, el peronista que asumía el cargo el primero de enero del 2002 anunciaría el adelanto de las elecciones previstas para septiembre del año siguiente al mes de marzo. Esta decisión buscaba que el próximo gobernante sea el que cierre el acuerdo con el FMI.

De este modo, la salida anticipada del Duhaldismo terminaría con la crisis política que vivía el país y comenzaría un periodo de recuperación económica tras la asunción del presidente electo, el santacruceño Néstor Kirchner.     

Fuente: Diputados Bonaerenses

Agenhoy