Liliana Borsani, docente e investigadora de la UNAJ detalló los cuidados especiales que debemos tener con los adultos mayores. Fue durante el seminario virtual de FINDEL «Gestión en salud: medidas de prevención ante el Covid y escenarios futuros».

La especialista explicó por qué son más susceptibles de contraer la enfermedad. «A partir de los 60 aumenta la evolución de enfermedades crónicas no transmisibles. Hipertensión, diabetes, antecedentes vasculares, artrosis. Es la multimorbilidad. Además tienen polifarmacia, lo que los hace más vulnerables. Agregado al déficit sensitivo propio de la edad».

Es por eso precisamente que «hay que tener especial precaución con los síntomas porque los toman como algo normal. La falta de aire al caminar, los déficits auditivo y visual, incontinencia, mareos, caídas, deterioro funcional, constipación. Son cosas que si no les preguntamos no las comentan. Hay que estar alertas a ciertos síntomas más allá de los comunes».

En ese sentido explicó que en consultorio, «a partir de los 70 años evaluamos no sólo lo físico sino cómo nos habla, el contacto de mirada, todo lo que tiene que ver con la salud mental y la depresión lo detectamos en el diálogo». Pero agregó que «esto aplica no sólo para el personal de salud sino también para los familiares. Una persona mayor cuanto mayor red social de contención tiene, hay menos posibilidad de enfermar».

Borsani explicó que en los adultos mayores «puede haber “síntomas equivalentes”, diarrea, mareos, caídas, falta de apetito. Esos síntomas tienen que tomarse como alertas. El adulto mayor raramente hace fiebre», señaló.

En esta situación de excepción que estamos viviendo, la investigadora destacó que hay que tomar todas las precauciones. «Hay que anotar en una libreta todos los medicamentos que toma, datos filiatorios, médico que lo atiende, obra social. Instruir a la persona que lo cuida sobre dar alarma. Tener los teléfonos en un cartelito a mano».

Y muy particularmente alertó sobre la necesidad de «prevenir los accidentes. No mezclar productos. El 40% de los adultos mayores tienen accidentes en el hogar. Caídas, quemaduras y tóxicos. Con la prevención del COVID están aumentando los de toxicidad por mezcla de productos. Por eso recomendamos dejarles preparadas las soluciones para la desinfección con lavandina y alcohol».

El aislamiento

La mayoría de los adultos mayores lleva casi 4 meses de aislamiento por el coronavirus. En ese sentido, Liliana Borsani alertó que «el confinamiento de las personas mayores puede generar depresión. Es lo que se conoce como Síndrome de la Cabaña. Pueden tener síntomas cuando salen por la idea de peligro, enfermedad, muerte. Sentir inseguridad en el afuera. Los síntomas típicos son sensación de cansancio, dificultad para concentrarse, irritabilidad, desasosiego, frustración».

Ante esto, recomendó «retomar la rutina despacito, buscar estrategias para salir de la situación».

Informó al respecto que una encuesta de la UBA revela que «la incertidumbre está al tope en un 40%, es un catalizador de todos los ámbitos. El 60% de los encuestados señala que viene algo peor. Y el 72% de las personas dice que está muy asustada».

Por eso, para la especialista es muy importante tomar medidas de apoyo. «Tratar de conservar la vuelta a la normalidad lo más cercano posible. Sostener una rutina cotidiana de contacto, por teléfono o videollamada. Mantener el tono afectuoso, positivo, Buscar alguna noticia alentadora. Tranquilizarlo, contarle sobre las personas que le importan».

Y finalizó diciendo que hay que «animarlo respecto a las rutinas de cuidado personal, indumentaria y medicación. Alentarlo a la actividad física y alimentación. Acercarle revistas, películas, música. Mandarle fotos, mensajes grabados. Recordarle que superaron peores situaciones en el pasado. Animarlo a contactarse y a sentirse acompañado.»

Liliana Lopez