Trabajadores de los shoppings de la ciudad y el gran Buenos Aires reclaman con aplausos en los pasillos el cierre de los comercios ante el avance del coronavirus (Covid-19), mientras a su alrededor la actividad apenas se redujo y los padres van a pasear con sus hijos pequeños. Rumores sobre casos de trabajadores infectados complican la situación.


La protesta se observó en Totuguitas, Alto Palermo, Dot, Alto Avellaneda, Paseo Alcorta, entre otros. La modalidad es salir de los locales y quedarse en los pasillos aplaudiendo y pidiendo que cierren el edificio en su totalidad.


Una empleada de los shopping  aseguró que «desde que arrancó la cuarentena hay mucho menos gente pero desde el martes, los padres asisten al lugar con sus hijos chicos o recién nacidos y la gente come en los patios de comida como si nada». Por el momento, el Gobierno no recomendó el cierre de los shoppings pero sí le pidió a los padres de niños pequeños que no asistan a lugares transitados por la gran posibilidad de contagio.  


La mujer, que trabaja en una de las tiendas del shopping de Totuguitas, mencionó además que corrió el rumor de que hay dos casos confirmados (por el momento no fue verificado) de empleadas de un local de comidas rápidas que tienen coronavirus y estuvieron trabajando hasta el lunes pasado.


Por el momento la única respuesta de los gerentes de cada shopping fue que el horario de atención se reducirá 2 horas, es decir que atenderán de 12 a 20 los locales comerciales, mientras que los gastronómicos se encontrarán abiertos de 12 a 22.


Los empleados comentaron que continuarán con las manifestaciones hasta que las medidas a aplicar sean coherentes y seguras para su salud. 

Liliana Lopez