Con medio gabinete en Punta del Este, la imagen del Gobierno se desplaza por arenas movedizas

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*Por Jorge Joury

El año arrancó con mal pronóstico para el oficialismo. Desde la Casa Rosada nadie se anima a desmentir que la imagen de Macri cayó estrepitosamente, tocando el piso de toda su gestión. El cambio de ánimo en la opinión pública vino después de la aprobación de la reforma previsional.

Distintas consultoras advierten que el Presidente perdió alrededor de 10 puntos. También la situación tiene que ver con la actual coyuntura negativa para el bolsillo de la gente. Pegan fuerte por estas horas los anuncios de aumentos del 70% en la luz, 66% en transporte, 6% en combustibles, 4% en prepagas y 10% telefonía celular. Estas cuestiones han acelerado el malhumor social. Las primeras espadas del oficialismo reconocen en primera instancia haber perdido la batalla comunicacional alrededor de la reforma previsional y cedido en bandeja a la oposición la capacidad de fuego. Frente a este marco de pesimismo, el Gobierno se vio obligado a poner un freno al debate del proyecto de reforma laboral, rechazada por la oposición y el sindicalismo. Anunció que no convocará a sesiones extraordinarias en el Congreso. De esta manera, dio marcha atrás con su intención de avanzar con la iniciativa en febrero. Otra cuestión que despierta antipatías, es el haber marcado la cancha del proceso de negociaciones paritarias 2018 a partir de la meta recalibrada de inflación. La Casa Rosada avisó que buscará alcanzar acuerdos en el índice del 15%, algo que despierta escozor en los gremios.

EL SOL DEL PRO BRILLA EN LA OTRA ORILLA

Frente a este escenario, genera rechazo que hay más fotos de funcionarios de vacaciones en Punta del Este que con reuniones con empresarios, financistas o industriales negociando inversiones y creación de puestos de trabajo. El macrismo a pleno este enero se mudó a Uruguay. Sin repetir y sin soplar, fueron al vecino país Marcos Peña (Jefe de Gabinete) como se observa en la foto, Nicolás Dujovne (Economía), Francisco Cabrera (Producción), Fernando de Andreis (Secretaría General) y Guillermo Dietrich (Transporte), que volvió para el anuncio tarifario. También cruzaron el Río de la Plata, los jefe y vicejefe porteños, Horacio Rodríguez Larreta y Diego Santilli. Mientras tanto, la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal se la pasó fogoneando el turismo en Mar del Plata y el intendente Martín Yezza, pidiendo por favor que los funcionarios de su gobierno vengan a gastar y descansar en Pinamar.
En esta muestra de falta de austeridad, la otra cara de la moneda muestra un verano negro para la mayoría de los argentinos, que perciben que las cosas no andan bien y que el Gobierno no encuentra la brújula para mejorar el poder adquisitivo. Según reveló una encuesta de la consultora Synopsis “sólo el 24,1% de la gente cree por estas horas que el rumbo económico del Gobierno es el correcto”. Su director, Lucas Romero, sostuvo que la caída de las expectativas sobre el futuro “llegó al piso” de toda la gestión del presidente Mauricio Macri.
En tanto, una fuerte mayoría, el 63,4%, está convencida que el Gobierno “está afectando en mayor medida a los que menos tienen” con las “políticas para reducir el gasto público”. Del otro lado, sólo 10,6% piensa que “está afectando en mayor medida a los que más tienen” y un 19,9% señala que el Presidente “está siendo equilibrado”.

MALAS NOTICIAS HASTA EL MUNDIAL

En Balcarce 50 tratan de justificar la caída en la imagen presidencial. “Sabíamos que tenía que bajar, porque estaba cerca de 60 puntos, nunca había estado tan alta”. Aseguran que también lo esperaban porque el Gobierno tenía decidido si o si hacer aumentos e impulsar medidas como la reforma previsional que son negativas para la opinión pública.
La principal preocupación que abriga el oficialismo es a futuro. Consideran que el problema es que caiga la imagen de Macri cerca de las elecciones, lo cual dispararía las alarmas. Más aún, preocupa que se haya desplomado la expectativa general respecto a la política económica.
Frente a este cuadro de situación, Macri retomó la actividad el lunes pasado después de 21 días de vacaciones y se vio obligado a echar mano al discurso optimista. “Este año vamos a volver a crecer, así como crecimos el año pasado. Después de muchos años, la Argentina va a volver a crecer dos años consecutivos”, señaló.
El Gobierno piensa reforzar el mensaje señalando que durante el 2018 crecerá el PBI y que bajarán el déficit fiscal. Incluso, dando cuenta que en algunos sectores creció el empleo, tal como ocurrió en la Construcción. A la vez, la Casa Rosada evalúa que el margen del Presidente para dar malas noticias se extiende hasta el Mundial de fútbol, a mitad de año. Desde ese momento, se buscará bajar el perfil y no tomar decisiones que puedan generar polémica porque Cambiemos ya se concentra en la campaña presidencial de 2019. Es por eso que en Balcarce 50 quieren aprobar antes de mitad de año la reforma laboral. O tomarán decisiones arriesgadas tales como la aplicación del Decreto de Necesidad y Urgencia que publicó la Casa Rosada la última semana. De hecho, esa estrategia la van a repetir en breve. Se sostiene en fuentes confiables de Cambiemos que van a publicar más decretos y evitar el Congreso porque no quieren que les cambien ni una coma.

EL FMI PONE EL ALIENTO EN LA NUCA

En conclusión, Mauricio Macri encara su tercer año de mandato con un escenario que no había vivido hasta el momento. Su llegada a la Presidencia a fines de 2005 generó una ola de optimismo sobre el futuro de la economía que recobró vigor meses atrás, cuando las urnas le dieron un fuerte respaldo al oficialismo en todo el país. Sin embargo, la puesta en marcha del plan de reformas, limaron la relación que había establecido con la sociedad, a punto tal de invertir el dictamen de la opinión pública respecto de la situación actual y de lo que deparará el camino elegido.
Para el Fondo Monetario Internacional (FMI) el ritmo que le imprime el gobierno al ajuste es todavía moderado, por lo que recomienda que se aceleren los cambios en materia laboral, previsional y tributaria. “La reducción del gasto público es esencial, especialmente en las áreas donde aumentó muy rápidamente en los últimos años, en particular los salarios, las pensiones y las transferencias sociales”, reclamó el organismo en su informe “Conclusiones de 2017”, tras la consulta del Artículo IV que tuvo lugar este año. El texto resalta las reformas que ya fueron aplicadas y llevadas a consideración del Congreso, las cuales son de su autoría y el gobierno las sigue a rajatabla como una especie de carta astral. Pese a que el equipo económico de Cambiemos reconoció el jueves que el esquema de metas de inflación volvió a fallar, el organismo multilateral aconsejó insistir y profundizar esa política para alcanzar el objetivo. De todos modos, ajustó, tal como lo hizo también el Gobierno, la meta de inflación para el año próximo, pero lo hizo al 16,3 por ciento y no al 15 como se anunció anteayer. Para este año calculó que cerrará en un 23,6 por ciento. Además, elevó su estimación para el déficit de cuenta corriente del año próximo de 3,7 a 4,4 por ciento y el crecimiento económico lo previó en 2,5 por ciento.

PREDOMINA EL PESIMISMO

El Monitor del Humor Social realizado por DAlessio IROL/Berensztein. Por primera vez desde que se realiza la medición mensual a casi 1300 adultos en todo el país, la percepción sobre el futuro económico nacional es negativa.
De hecho, uno de cada dos encuestados consideró que este año la situación será peor, contra un 46% que espera ver mejoras.
“La primavera post electoral se evaporó muy rápidamente. La imagen del Gobierno y del Presidente habían caído aún antes de los eventos de diciembre (en torno al paquete de leyes que envió el Ejecutivo al Parlamento, sobre todo la reforma previsional, como en relación al cambio en la política de metas de inflación). Predomina levemente el pesimismo respecto del futuro de la economía, antes de que se hagan efectivos los ajustes de tarifas”, señaló el analista Sergio Berensztein.
En efecto, el cambio de tendencia también se reflejó en la valoración de la gestión, que retrocedió al nivel registrado previo a las elecciones primarias, y en la imagen de los principales dirigentes del oficialismo, que al igual que la de los referentes de la oposición, pasó a ser negativa. La única excepción fue la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal, quien perdió algunos puntos pero mantiene un diferencial positivo. De todas maneras, el revalúo de las propiedades en la provincia de Buenos Aires que alcanza a unos 5 millones de vivienda urbanas, con un aumento promedio de un 56%, ha paralizado el pulso de los bonaerenses, que consideran que la presión impositiva no va en la misma dirección que los salarios.

*Jorge Joury es licenciado en Ciencias de la Información, graduado en la UNLP y analista político. Su correo electrónicoesjorgejoury@gmail.com. Si querés consultar su blogs, podés dirigirte al sitio: Jorge Joury De Tapas.

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