Los datos fueron arrojados por un estudio realizado por el Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad de Avellaneda.

El trabajo destacó que el Gobierno -al asumir el 10 de diciembre pasado- «revalorizó el programa para lograr efectivamente precios de referencia y complementó con un mercado cambiario controlado, evitando fuertes saltos de precios».

De acuerdo con el análisis, «los primeros resultados fueron muy positivos» ya que el primer semestre acumula una inflación de 13,6%, mientras que en la primera mitad del año pasado los precios minoristas marcaron un alza de 22,4%, y desde diciembre la inflación acumulada 12 meses se comprimió 11 puntos.

Al mismo tiempo, tomando el IPC de Ciudad de Buenos Aires, se observa que «la variación de precios para la primera mitad del año fue la menor de los últimos 5 años», aunque el contexto de la pandemia «afectó los comportamientos económicos, tanto por el lado de la oferta como de la demanda.

Sin embargo, la inflación no solo retrocedió en rubros donde puede verse afectado por esto, sino también en alimentos y bebidas o productos de limpieza y de hecho «en el semestre presenta una menor variación que el año pasado en 10 de los 12 capítulos que mide el INDEC», se destacó.

Para el Observatorio de la Universidad de Avellaneda «tuvo un rol fundamental el programa de precios y los precios máximos establecidos por la pandemia».

«Estos permitieron fijar precios de referencia en productos de primera necesidad, evitando pérdidas de poder adquisitivo en estos productos, que mantuvieron su precio durante 6 meses y tras el acuerdo, promediaron un incremento de 6% hasta su próxima revisión en octubre», se explicó.

LF