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*Por Jorge Joury

Se denomina Unidad de Opinión Pública y estará bajo la órbita del jefe de Gabinete, Marcos Peña (Foto). Tiene entre sus objetivos “monitorear” la gestión y “recabar información” de los ciudadanos. Estará a cargo de Mora Ximena Yazbeck Jozami, una funcionaria que ya trabajaba en Presidencia de la Nación. De modo llamativo, el organismo será disuelto después de la elecciones presidenciales del año próximo. La oposición y los consultores de opinión pública pusieron el grito en el cielo.Creen que detrás de la jugada se esconde la idea de contar con datos que permitan un trabajo de inteligencia electoral y además financiar con fondos públicos la propia campaña de Cambiemos.

Justo en medio de las denuncias sobre el accionar de los trolls y las campañas de información falsa en las redes sociales contra las posiciones críticas hacia el Gobierno y el escándalo por las filtraciones de datos personales de Facebook, el jefe de Gabinete, Marcos Peña, sumó a su órbita otro frente que provoca un amplio repudio entre dirigentes políticos y consultores. Se trata de nuevos recursos para medir y controlar la opinión pública. El funcionario creó la Unidad de Opinión Pública (UOP), para “monitorear” la gestión del Gobierno y “recabar información” de los ciudadanos. Lo que resulta llamativo, es que el organismo será disuelto después de las elecciones presidenciales del año próximo.
Este será un año de transición, sin elecciones. Pero puertas para adentro del oficialismo se juegan muchas cosas: se empezarán a definir candidatos para el 2019. Peña sabe que tiene que articular los movimientos adecuados para acomodar las piezas amarillas en el tablero.Todos coinciden que la Casa Rosada apunta a generar información cuantitativa para sacarle punta luego en los comicios del año próximo. Para el politólogo Raúl Aragón la jugada “es claramente electoralista porque permite pagar con fondos públicos la investigación del estado de opinión pública sobre la que se construye después las estrategias electorales. Lo que vamos a hacer es financiarle la campaña al oficialismo”.
El analista calificó la medida como “una vergüenza” y consideró que “si no fuera electoralista los resultados serían de difusión pública”. “¿Qué les va a impedir incluir en esos estudios, por ejemplo, la imagen de candidatos de la oposición y de referentes propios?”, se preguntó.
En la misma dirección, el encuestador Carlos Germano planteó que la creación de la Unidad “rompe un poco con el espíritu de achicar costos. Esto sería financiado por el Estado y ahí está la contradicción con la idea de achicar el gasto público”. El analista consideró que la decisión de Peña “tiene que ver con recabar los elementos de campaña para encarar la elección de 2019. Da la sensación de que han puesto todo para una campaña electoral que para la política ya empezó. Tienen la información disponible, el dinero para llevarlo a cabo y sin el deber de rendir cuentas. Transparencia cero”, cuestionó Germano.
La nueva Unidad de Opinión Pública, fue creada con el objetivo de “elaborar un plan de seguimiento de la opinión pública que permita monitorear la gestión del Gobierno y conocer las demandas de la población como insumo para el diseño y la implementación de las políticas públicas”. Tendrá rango de subsecretaría y estará a cargo de Mora Ximena Yazbeck Jozami, una funcionaria que ya trabajaba en Presidencia de la Nación y es la ex esposa del Secretario de Asuntos Estratégicos, Fulvio Pompeo, otro funcionario cercano al presidente Macri. La designación, sin embargo, no es alcanzada por el decreto anti nepotismo, que recorta la designación de familiares y parientes en cargos públicos, ya que la nueva funcionaria está divorciada de Pompeo.
También deberá ” coordinar la implementación de los estudios de opinión pública que se lleven a cabo en la Administración Pública Nacional y asistir y asesorar en la materia a los ministerios y organismos que lo requieran”, además de “generar información cuantitativa que facilite el diagnóstico de situación y posterior implementación de medidas del gobierno nacional”. El organismo podría centralizar todas las encuestas y focus groups, tan habituales de la gestión de Cambiemos. Estamos hablando de una fenomenal base de datos que estará a disposición del gobierno y que podría ser utilizada para influir en las elecciones sin tener que pagar altísimos honorarios a las consultoras.
Lo llamativo es que la nueva Unidad tiene fecha de vencimiento. Será disuelta justo al final del próximo año electoral, el 31 de diciembre de 2019 por lo que despertó las sospechas sobre su verdadera función de operativa. “Te están avisando que la crearon sólo para pagar desde la Casa Rosada las encuestas de la campaña presidencial de Mauricio Macri”, denunció desde Twitter la diputada por el Frente Para la Victoria Gabriela Cerruti.
Se trata de la misma sospecha que la oposición tuvo en 2016, cuando Macri mediante una simple resolución le permitió a la Jefatura de Gabinete tener acceso a la base de datos de la Anses, que cuenta con información de todos los ciudadanos argentinos. El objetivo, según se dijo en ese momento, era promocionar las políticas públicas y hacer “el bien”. Ante esta situación, en la oposición ya piensan en judicializar la creación de esta unidad. En su momento, la Justicia desechó las denuncias por el uso de datos de Anses.
Pero la cuestión tiene otras aristas delicadas. Toda la información será manejada por Mora Jozami, una funcionaria del Gobierno que es conocida por haber sido la histórica encuestadora del PRO desde los tiempos de la Ciudad de Buenos Aires. Jozami es la encargada de proveer encuestas a Marcos Peña y Jaime Durán Barba, los cerebros políticos del oficialismo.
Jozami había sido incorporada al Gobierno apenas asumió Macri y crearon bajo su órbita la Unidad Ejecutora de Seguimiento de Medios y Análisis de Opinión Pública. La difusa línea que divide su trabajo en el Estado de su tarea para el PRO, quedó en evidencia en las elecciones del año pasado. Jozami y su equipo de “60 personas” fueron los encargados de elaborar las mesas testigo para el oficialismo.
“La persona a la que ponen a cargo es la que históricamente les hace el trabajo de inteligencia electoral. Esto deja muy difusa la línea de la gestión del Gobierno y la gestión del partido”, advirtió Beatriz Busaniche, de la Fundación Vía Libre. “Es lo que ya sospechábamos cuando pasaron la base de datos de Anses a la jefatura de Gabinete. Es claro que esa base va a quedar para la estrategia partidaria”, cuestionó la integrante de la ONG, quien consideró que es “abusivo el uso que hacen de la búsqueda de información personal” y alertó que fue desfinanciada el área del Estado que debe ocuparse de velar por la protección de los datos.
“Si vemos lo que está pasando con Cambridge Analytica y Facebook y que actuó en la Argentina, solo hay que atar un par de cabos… Este Gobierno es muy moderno en el uso de redes sociales y Big data”, sugirió sobre el escándalo internacional que podría tener repercusión local.
Esta situación parece ampliar las sospechas de que el PRO está empezando a blanquear la incorporación en el Estado de todo su esquema político y de comunicación, una estructura cada vez mayor y más difícil de costear para un partido y que le permitirá maniobrar a la luz de los datos y como mejor le convenga, frente a la intención de voto que manifieste en su momento la ciudadanía.

*Jorge Joury es licenciado en Ciencias de la Información, graduado en la UNLP y analista político. Su correo electrónico es jorgejoury@gmail.com. Si querés consultar su blogs, podés dirigirte al sitio: Jorge Joury De Tapas.

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