Cristina busca polarizar y sale a cazar votos para una final dura

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*Por Jorge Joury| Casi 50 minutos de discurso le bastaron a Cristina Fernández de Kirchner, para relanzar su campaña y poner de relieve que Unidad Ciudadana “es el único espacio opositor al Gobierno”. Ante un salón colmado, afuera y adentro, con más de diez mil personas, en el Club Atenas de La Plata, casi dos horas después de que el jefe de Gabinete Marcos Peña asegurara en el Congreso que “la economía ya arrancó”, CFK dijo todo lo contrario. La ex presidenta llamó a parar el ajuste “que se profundizará después de las elecciones del 22 de octubre”. Lo que quedó claro, es que la idea de la ex mandataria es polarizar con Cambiemos. Para ello pidió colaboración para armar una campaña ciudadana, boca a boca en las calles, las universidades y en las fábricas. La ex presidenta también le mandó un tiro por elevación a la cupula de la CGT, al torear a la dirigencia sindical con que el Gobierno después de octubre avanzará con la reforma laboral e intentará subir la edad jubilatoria.

Cristina sabe que Macri le ordenó a sus candidatos no hablar del ajuste durante la campaña y precisamente tomará por ese atajo para pegarle al oficialismo por donde más le duele.

En medio de un calor casi asfixiante que se respiraba en el salón, el ex intendente de La Matanza, Fernando Espinoza que aparecía detrás de la ex presidenta, tuvo que subirse el cierre de la campera para ocultar de la televisión las manchas de transpiración en su camisa oscura.

Apenas apareció en el escenario, Cristina apeló al efecto emocional. Tomó una foto de Santiago Maldonado y recordó la agenda en materia de derechos humanos que impulsó su gobierno para marcar la diferencia con el oficialismo. CFK se mostró vestida a la usanza de María Eugenia Vidal, con pañuelo al cuello, jean, sueter azul y camisa blanca asomando por debajo.

No obstante, criticó a la gobernadora “por haberse paseado de la mañana a la noche haciendo campaña por sus candidatos por todos los canales de televisión”. Dispuesta a sacudir al Gobierno, la ex presidenta calificó al actual programa económico de “inconsistente” e “insustentable”. También advirtió, que la administración Cambiemos “va a terminar pagando deuda con más deuda”. Y comparó este proceso con la saga de películas “Tiburón”. “Ya vimos Tiburón 1, Tiburón 2, Tiburón 3 y Tiburón 4 y no quiero ver Tiburón 5 porque no me gusta cómo termina”, disparó. De esta manera, la ex mandataria, hizo alusión a los diferentes ciclos de políticas neoliberales de la historia reciente argentina.

Puso énfasis en otra parte de su discurso, que “dos de cada tres argentinos votaron en contra de Cambiemos” y calificó al ajuste que aplica el oficialismo de “lacerante”.

Tras un diagnóstico en el que enumeró cierre de fábricas, despidos y caída del consumo, entre otras consecuencias negativas,Cristina aseguró que el plan “es inconsistente” porque “cierran las fábricas y alertó sobre la supuesta intención del Gobierno de aplicar “más ajuste” después de los comicios de octubre. En esa dirección, mencionó la disposición oficial de dividir en dos las facturas del gas para que la segunda cuota del 50% llegue a los usuarios después de las urnas.

Cristina también denunció “manipulación” en el escrutinio provisorio de las PASO y convocó a una “campaña ciudadana” de cara a las elecciones generales de octubre. Con la documentación en mano de su triunfo en la Provincia de Buenos Aires el pasado 13 de agosto, la candidata a senadora nacional destacó que “perdió el Gobierno, que había colocado esta elección como un plebiscito al ajuste” y que “dos de cada tres argentinos dijeron que no al ajuste”.

“La suma no es caprichosa porque por primera vez toda la oposición tomó la agenda de la economía y de ponerle un límite al ajuste y al desempleo”, sostuvo la ex presidenta, acompañada de fondo sobre el escenario por los principales candidatos del frente.
Allí, Cristina Kirchner señaló además que “es la primera vez en la historia que el que gana en el escrutinio provisorio no ganó en el escrutinio definitivo”, en alusión al ex ministro Esteban Bullrich de Cambiemos, y dijo que “todo esto también tiene que ver con la mentira y la manipulación”.

“¿Qué paso ese 13 de agosto? Festejaron ante los ojos de los argentinos y del mundo. El Presidente, la gobernadora, el exministro bailaban y agradecían haber ganado las elecciones”, cuestionó.

Y agregó: “Me animo de hablar no sólo de manipulación. Hubo falsificación de telegramas, presidentes designados a dedo que eran simpatizantes del Gobierno y la Gendarmería que actuó como fiscal de gobierno. Y es la misma Gendarmería que estaba hasta el 2015. ¿Qué cambio? ¡Cambió el Gobierno que les daba ordenes!”, denunció.

En este sentido, insistió que Unidad Ciudadana reclamará “poder acceder a una auditoria de sofware en el cual ingresan los datos” y advirtió: “¡Ahora me doy cuenta por que con tanto ahínco querían el voto electrónico!”.

Tras advertir que el “modelo económico” de Cambiemos es “insustentable e insolvente”, con un déficit “más grande desde 1910”, la ex presidenta hizo una convocatoria “que abarque a todos los argentinos” para transmitir el mensaje de Unidad Ciudadana “desde el amor y la construcción positiva, respetando la construcción que la ciudadanía hizo de el gobierno y la oposición” en las PASO.

Uno de los momentos más festejados por el público, fue cuando señaló: “Lo principal de hoy es que es el primer acto con un acta de escrutinio definitivo. Es la primera vez en la historia que el que gana en el escrutinio provisorio no ganó en el escrutinio definitivo. Es también una señal de los tiempos que estamos viviendo. Después de 17 días recién hoy los argentinos saben lo que pasó en las PASO. Ganó Unidad Ciudadana y perdió el Gobierno, que había colocado una elección con un plebiscito económico y social. De cada 3 argentinos, 2 votaron oposición. Y la suma no es caprichosa, porque por primera vez toda la oposición tomó la agenda de la economía, el ajuste, al tarifazo, al desempleo”.

Tras ello añadió que “el 13 de agosto festejaron ante los argentinos y el mundo, haber ganado las elecciones. Mientras tanto, un zócalo en la televisión decía que Unidad Ciudadana había obtenido el 30%, y ellos el 37%. Los argentinos hoy sentimos que nos quisieron vender gato por liebre, pero no fue gato, fue liebre”, agregó, “En 14 jurisdicciones también había perdido el gobierno. ¿Qué era ese baile y ese festejo? Es la democracia para un spot televisivo”, disparó.

Entre los dirigentes que estaban mezclados detrás de Cristina, se observó al ex gobernador Daniel Scioli. La última vez que la ex presidenta estuvo en La Plata fue hace poco más de un año, cuando encabezó un acto, en el mismo microestadio, para celebrar la victoria de la nueva conducción estudiantil de la UNLP.
En aquel entonces evitó dar precisiones acerca de su futuro político, aunque por supuesto dejó más de una crítica al Gobierno nacional, encabezado por Mauricio Macri.

Por lo que se comentó entre la dirigencia partidaria al finalizar el acto, Unidad Ciudadana saldrá ahora a la caza del voto en blanco. También hubo un llamado a la dirigencia sindical, a la izquierda, porque también la ex presidenta aludió al caso Pepsico. Apuntará además a aquellos ciudadanos que no concurrieron a las urnas el pasado 13 de agosto y, sobre todo a quienes apostaron por el Frente Justicialista, representado por la figura de Florencio Randazzo. También no descartan pescar algo en la laguna del massismo. De esta manera, la candidata a senadora dio el primer puntapié hacia la gran final.Ahora será por los puntos.

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