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*Por Jorge Joury

Al iniciar el segundo tramo de su campaña con miras a las elecciones del 22 de octubre, Cristina Kirchner mostró sus armas. Durante el multitudinario acto en Florencio Varela, donde según los organizadores, la concurrencia fue estimada en unas 30 mil personas, la ex presidenta llamó a la unidad para construir una “oposición seria, firme y concreta” y alertó que tras los comicios de octubre “se viene el gran ajuste”. También, volvió a reclamar que el presidente Mauricio Macri se pronuncie sobre la desaparición de Santiago Maldonado. Al destacar el hecho de que lo que está en discusión quién será el tercer senador, si Gladys González o Jorge Taiana, CFK recordó que en el pasado tuvo algunas diferencias con su ex canciller: “Nos peleamos un poco”, pero “ni yo soy rencorosa, ni él puso los intereses propios por delante del interés común”.
Respecto de la economía, Cristina remarcó que “el crecimiento exponencial de una deuda externa que desde del 10 de diciembre a esta fecha ha crecido a razón de 164 millones de dolares por día. Podríamos haber hecho 471 Arsat 3 o 1060 escuelas públicas”, disparó.
Además, la ex presidenta recalcó que “ahora vienen por otra cosa, vienen por la precarización” y “cada vez que se precariza la economía, el trabajo, el bolsillo, se comienzan a precarizar las libertades, los derechos, las garantías de los ciudadanos para vivir en un país donde se pueden expresar libremente sin temores”. “Hoy tenemos que volver a preguntar donde esta un ciudadano”, señaló en referencia a Santiago Maldonado, y añadió que Mauricio Macri “es el presidente y esperamos su voz ante un hecho que conmueve a la sociedad”.

EL AGUJERO NEGRO DE MACRI

Mientras tanto, en el Gobierno cocinan un plan a fuego lento.”Prohibido hablar de ajuste y aumentos en las tarifas durante la campaña”. Esa fue la orden que bajó Mauricio Macri a sus primeras espadas, por recomendación de su gurú, el ecuatoriano Jaime Durán Barba. No obstante, puertas adentro de la Rosada, el Presidente repite ante los empresarios que lo visitan: “Después de las elecciones tengo que empezar a tapar un agujero de 500 mil millones de pesos”. De ese total, el año próximo deberá borrar del gasto $100 mil millones. Es un reclamo de los inversores. Los hombres de negocios insisten en que el rojo de las cuentas públicas es una bomba de tiempo que puede explotar en cualquier momento.
La oposición sabe que el menú de Macri se llama ajuste y será un buen motivo para mandarle la caballería y pegarle por donde más le duele. También se pondrá la mira en otro de los puntos vulnerables de la gestión: el endeudamiento externo que bate record y que a fin de año tiene vencimientos monumentales. Asi lo hizo Cristina, durante el discurso pronunciado en Varela. Hay que decir que durante el gobierno de Cambiemos, la Argentina se ha convertido en uno de los países más endeudados del planeta.
En la gran final de octubre en las urnas, la economía parece ser el blanco preferido que eligió CFK. La ex presidenta, ya tomó nota y explotará a su favor, que tras los comicios, el Gobierno prepara una batería de aumentos en bienes y servicios, como luz, gas, combustibles y alimentos, entre otros rubros y no se perderá la posibilidad de tirar con munición gruesa.

LAS TARIFAS DE LUZ Y GAS EN LA GANCHERA

Como siempre, las primeras malas noticias llegarán de la mano del ministro de Energía y Minería, Juan José Aranguren, quien retrasó los incrementos en la luz y el gas. Las subas en dichos servicios a nivel nacional erizan la piel. Rondarán el 100% desde noviembre, aunque en el caso de la luz, en el Gran La Plata el aumento ya se puso en marcha y fue del 58%, en promedio. De esta manera, al tarifazo, que se dividió en dos partes este año, se le incluirá la quita progresiva de subsidios que practica la administración nacional.
La otra estocada para el bolsillo popular, es que a estos aumentos le seguirán los anunciados en el transporte para el mes de abril, donde los boletos para los micros de corta distancia y los trenes se incrementarán en un 50%.
También se esperan para después de octubre subas en los combustibles, que rondarán entre el 7% y el 8%, lo cual influirá en los precios de toda la economía, especialmente en los costos de los fletes de carga, que presentarán una suba del 8%, cifra que se añade al 14% de crecimiento que tuvo en los primeros ocho meses del año.
Otro rubro en el que se registrará un fuerte incremento, es la televisión por cable. En este caso, las principales operadoras del país subirán las tarifas a partir de noviembre en un 12%. A ellas le siguen las prepagas, las cuales en octubre sufrirán un incremento en su valor del 6%, sumando en lo que va del año un aumento del 27%, diez puntos porcentuales por encima de la inflación oficial estipulada.

FRENTE A UN NOVIEMBRE CALIENTE

Por su parte, la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) oficializó los nuevos montos de las escalas y cuotas mensuales del monotributo, que se aplicarán a partir del 1º de enero de 2018, las cuales tendrán una suba del 35% para los cuentapropistas. El costo de la telefonía móvil, por su parte, tendrá otro reajuste en noviembre, cuando la tarifa se acrecentará un 7%. Además, los peajes, que ya han tenido subas en lo que va de 2017 del 100%, sufrirán en diciembre otro incremento del 27%.
También se registrarán alzas en los taxis y remises del orden del 8%; en las carnes, de un 30%; en la yerba, de un 24%; en las gaseo­sas, de un 8%, y también en los cigarrillos, de un 6%. Los demás alimentos, por su parte, tendrán una suba promedio del 7% tras las elecciones legislativas.
Este golpe al bolsillo, seguramente levantará olas y críticas desde todos los frentes. Noviembre será un mes caliente para el Gobierno, ya que también se prevé un fuerte ajuste en el gasto público, achicando gran parte de los ministerios, aunque aún no se sabe si habrá un plan de retiros voluntarios.

UN DEFICIT RÉCORD EN LAS CUENTAS PÚBLICAS

El recorte de subsidios que implementó el Gobierno está lejos de aliviar las cuentas públicas, que terminarán este año, como en el anterior, con un déficit récord, a pesar de las promesas de campaña de Cambiemos. Es que, si bien el impacto de ese ítem respecto del gasto total se aligera, es compensado y agravado por otro más peligroso. Así lo reveló en un informe la consultora Analogías, que dio cuenta del impacto del feroz endeudamiento al que echó mano el Gobierno nacional sobre las cuentas públicas.
Frente a este escenario y en medio de la campaña electoral, la oposición encuentra un blanco ideal para pegar en la linea de flotación del oficialismo. Es necesario tomar nota que durante la gestión de Mauricio Macri, la Argentina se está endeudando a un ritmo de 164 millones de dólares diarios. Se trata de un verdadero récord, que coloca al país en la categoría de los mayores deudores del planeta.
El Banco Central complica el panorama, aplicando una sobretasa de interés que no deja arrancar a fondo la economía. Federico Sturzenegger utiliza ese sobrecosto para absorber pesos, pero encadena problemas. Nadie invierte en serio en producción con bicicletas financieras del 27%. El BCRA no termina de perforar la inflación y creó una monumental deuda cuasifiscal. La actual metodología ya lleva 2 años y puede ser un puente político para facilitar las correcciones. Pero se sabe que dólar bajo y tasas altas achican el interés por las inversiones en crecimiento.

EL CONSEJO DE DURÁN BARBA

En el establishment se maneja una cifra que da escalofrío: el déficit fiscal consolidado de la Argentina equivale a 8 puntos del PBI. En otras palabras: 48.000 millones de dólares o 926.000 millones de pesos.
Por consejo del gurú Jaime Durán Barba, Macri no va a poner el pie en el acelerador para bajar el dispendio público a costa de la economía privada. Irá muy gradualmente.
Durán Barba fue terminante al decirt que “después de la elección no recomiendo ningún ajuste, porque los gobiernos que ajustan terminan mal”. Esa reflexión, está escrita en el Presupuesto. El déficit de 3,2% se cubrirá con más deuda: entrarán en préstamos unos 19.200 millones de dólares.
El dólar tendrá una suba de apenas el 10%, y se calcula que su precio rondará en los 19,30. La Casa Rosada también ya avisó a las espadas del bloque legislativo de Cambiemos que no habrá por ahora un proyecto oficial para modificar la ley de contrato de trabajo, ni la de asociaciones sindicales. Para no levantar olas en el mundo sindical, la estrategia es otra. Será negociar acuerdos sectoriales con empresarios y gremialistas con el eje en la modificación de convenios para así bajar los costos laborales y reducir la conflictividad. Para facilitar herramientas retóricas en la campaña electoral, el ministro de Trabajo ratificó su plan en un encuentro con los candidatos oficialistas que competirán en las elecciones. Las cartas están sobre la mesa. De aquí en más, hablarán las urnas y luego la economía tendrá que encontrar su camino.

*Jorge Joury es licenciado en Ciencias de la Información, graduado en la UNLP. Su correo electrónico es jorgejoury@gmail.com.

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