*Por Jorge Joury

Hay quienes sostienen que cuando se conozcan las cifras del crecimiento de la pobreza en el cierre del año, sobre todo en el conurbano profundo, crujirán los cimientos de la Casa Rosada. Mientras tanto, conviene echar un vistazo a un descarnado informe elaborado en el Gran Buenos Aires ampliado, territorio que según se estableció comprende a 40 municipios, donde existen 1.271 barrios informales, en los que la indigencia castiga como un látigo. De acuerdo a un estudio del Observatorio de la Universidad de General Sarmiento, este mapa involucra a casi 400 mil hogares, el 10% del total de la región. A cuatro personas por vivienda, la suma da algo menos de dos millones de habitantes. La Plata por ejemplo, cuenta con el triste récord que ir al frente de las estadísticas por tener 128 villas y asentamientos, seguida de La Matanza con 115, Almirante Brown con 74, en tanto que Florencio Varela cuenta con 66.

El sondeo pone al descubierto los graves problemas socioambientales y de infraestructur
a de la gran mayoría de esos barrios denominados irregulares. Entre las carencias centrales, se observa la ausencia de infraestructura básica. Por ejemplo, el 80% de las viviendas se localiza en barrios sin red cloacal, ni gas natural. El 35% no tiene agua de red, pavimento ni medidores de energía eléctrica.
En lo que tiene que ver con la cuestión socio-ambiental, el informe resalta que las poblaciones de los barrios informales se enfrentan a problemas derivados de la contaminación industrial, la exposición a basurales y el asentamiento en zonas inundables. «Son terrenos que no suelen ser atractivas para el mercado inmobiliario, por lo cual son propensas a la ocupación por parte de sectores que no pueden acceder a la tierra en el mercado formal», aseguró Walter Bustos, urbanista y responsable de contenidos del Observatorio que realizó el estudio.

Con datos actualizados al año 2015, el informe establece el siguiente panorama en este tipo de urbanizaciones:
– El 30% de los hogares se localiza en barrios con algún tipo de problema ambiental.
– El 25% tiene problemas de inundación (la mayoría están sobre la cuenca Matanza Riachuelo).
– El 20% está localizado sobre los márgenes de arroyo y ríos.
– El 10% vive en corredores que están debajo de líneas de energía eléctrica de alta tensión; se trata de terrenos indebidos para el asentamiento humano.
El estudio se basa en un relevamiento realizado por el «Registro Público Provincial de Villas y Asentamientos (RPPVAP)», de 2015. «Hasta la creación del RPPVAP en el año 2015, en la Provincia de Buenos Aires no existía información fehaciente y sistematizada sobre las condiciones sociourbanas de las villas y asentamientos precarios», reconoció Bustos en el artículo «Integración sociourbana en el conurbano bonaerense: entre las necesidades reales y las respuestas del estado».
¿Qué se considera como «villa» y qué como «asentamiento»?. «Se entiende por Villas a las urbanizaciones o autourbanizaciones informales producto de ocupaciones de tierra urbana vacante o de la afectación de tierras fiscales por el Estado para asentar a las familias provisoriamente, se caracterizan por sus tramas irregulares (no son barrios amanzanados sino organizados en intrincados pasillos), viviendas construidas con materiales precarios, alta densidad poblacional, escaso o nulo espacio verde e infraestructura autoprovista», analizó Bustos.

Por asentamiento, en cambio, se comprende «a los barrios informales (en términos dominiales) con trazados urbanos que tienden a ser regulares y planificados, y que generalmente (aunque no de modo excluyente) cumplen algunas de las siguientes características: son decididos y organizados colectivamente, los ocupantes buscan legitimarse como propietarios, las viviendas tienen algún grado de firmeza y su ubicación puede encontrarse en tierras degradadas». Sin embargo, Bustos destaca que en general se trata de urbanizaciones que aceptan la mixtura en las definiciones.

Más allá de teorizaciones, existen (a 2015) más de 1.200 barrios, de los cuales, 844 se crearon antes del 2000, 283 entre 2000 y 2009, y 144 entre 2010 y 2015. La tendencia muy moderada a la baja parece mostrar que, a pesar de las políticas distributivas del kirchnerismo, la falta de acciones urbanas específicas empujaron a los sectores populares hacia la informalidad. Todo apunta a suponer que ese panorama empeoró en los últimos tres años.
Por último, el trabajo del Observatorio permite conocer la distribución de barrios pobres según distrito. Entre los municipios con más villas y asentamientos, se destacan La Plata con 128, La Matanza con 115, Almirante Brown, con 74, Florencio Varela, con 66, Quilmes, con 65, Lomas de Zamora, con 64, Moreno, con 61, San Martín, con 55, Tigre, con 50 y Malvinas Argentinas, con 49,entre otros.
La Iglesia católica también puso el grito en el cielo porque «en el Conurbano bonaerense hay barrios enteros en los que ‘gobierna la marginalidad y la droga, en complicidad de ciertos sectores de la seguridad’”.El descarnado pronunciamiento tuvo lugar después de que un militante fuera asesinado en una toma de tierras en Villa Celina (La Matanza) y de que ocho presos murieran en el incendio de una comisaría en Transradio (Esteban Echeverría).

“‘Reclamamos la presencia efectiva del Estado que no haga de estos lugares tierra de nadie, donde gobierna la marginalidad y la droga bajo la complicidad de ciertos sectores de la seguridad’”, sostuvieron los obispos de Lomas de Zamora, Jorge Lugones; y de San Justo, Eduardo García, en un documento conjunto titulado ‘No nos arrebaten la paz social’”.

A todo esto, los últimos datos de la pobreza que se conocen, dan cuenta que partidos del Gran Buenos Aires aportaron 301.107 nuevos pobres que equivalen a un 60% del total de personas que cayeron en esa situación durante el período, cuando su población representa el 43% del total.
Estas cifras demuestran que en el Conurbano bonaerense la pobreza se ha incrementado a una velocidad superior que en el resto del país. Ese poco más de 7 millones de personas que, en las ciudades, no reúnen los ingresos necesarios para hacer frente al costo de la Canasta Básica Total se amplían a 11.207.399 cuando se proyectan al total de la población estimada de la Argentina en 41 millones de habitantes.
La proporción de personas que cayeron debajo de la línea de pobreza no tiene una distribución homogénea a lo largo y ancho del país. Si se analiza en forma desglosada, surge un dato preocupante para las aspiraciones electorales del gobierno de Cambiemos e incluso para garantizar la gobernabilidad en un cuadro de agravamiento de la crisis social.

Es que en esos distritos clave que integran los partidos del Gran Buenos Aires, el índice de pobreza llega hasta el 31,9%, habiendo subido 2,4 puntos porcentuales desde la anterior medición.
En términos relativos se trata de un crecimiento del 8,5% en la cantidad de personas pobres, por encima del 7% que lo hizo en el total de la población urbana.

Se trata de uno de los distritos que, por sus características demográficas, está más expuesto a la precarización laboral, el desempleo, la recesión económica y la crisis industrial. De hecho, el último informe de empleo, del segundo trimestre de 2018, arrojó una desocupación del 11,4% en la región contra un nivel general del 9,6 por ciento. Los datos del cierre del año sobre la pobreza se están terminando de elaborar. Pero todo apunta a que los números van a sorprender por su volumen y seguramente alzarán una vez más la voz de la Iglesia.

 

*Jorge Joury es licenciado en Ciencias de la Información, graduado en la UNLP y analista político. Su correo electrónico es jorgejoury@gmail.com. Si querés consultar su blogs, podés dirigirte al sitio: Jorge Joury De Tapas.

 

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Carolina Bisgarra