El director del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), Nadin Argarañaz, sostuvo que el fisco argentino «tiene una muy alta carga tributaria» en pos del gasto público en «permanente ascenso».


«En Argentina, los ciudadanos pagan altos impuestos. Por ejemplo, cuando se compra una gaseosa en un kiosko, el 50% del precio son impuestos. El fisco tiene una alta carga tributaria y eso se debe a la necesidad de recaudar más para financiar un gasto público permanentemente en ascenso», indicó Argarañaz.
«El peso que tiene el Estado en Argentina es alto para poder financiar el gasto publico» ratificó el economista, al mismo tiempo que consideró que «esto lleva a que sea muy alto el ingreso por evadir, porque es tan alta (la carga tributaria) que quien la puede evadir tiene una ganancia significativa».
Finalmente, Argarañaz sostuvo que «cuando el Gobierno impulsó la reforma tributaria para bajar la carga en cinco años, a menos de un año que comenzó se tuvo que modificar porque se tuvo que acelerar la baja del déficit fiscal».
«Por eso se suspendió la baja del impuesto al cheque y fijó un aumento en bienes personales, por lo que primó la necesidad de recursos. El fisco busca lo que genere más rápido un aumento en la recaudación».

NG