A través de un libro que recopila experiencias de vida y plantea alternativas políticas para prevenir el consumo de drogas sintéticas en Argentina, el defensor del pueblo bonaerense adjunto, Walter Martello, puso de manifiesto algunas cifras preocupantes.

Una de las estadísticas que Martello comparte en Salió Mal pertenece a la Secretaría de Políticas Integrales sobre Drogas de la Nación Argentina (ex Sedronar) y demuestra que, en los últimos años, se registró una baja en la edad de inicio en el uso de éxtasis: pasó de los 16 a los 14 años.

El funcionario también cita a la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNDOC), que asegura que el país “es una las naciones del continente donde más ha aumentado el consumo en los últimos años, ubicándose por encima de Brasil”. La tasa de prevalencia llegó al 0,33 en 2017, habiendo sido de 0,10 en 2010.A su vez, hace hincapié además en las incautaciones de las fuerzas de Seguridad y señala que si bien el Gobierno se jacta de un aumento récord en el secuestro de cocaína y marihuana, los informes oficiales muestran una caída del 60% en drogas de diseño entre 2016 y 2018.

Esto demuestra que, desde el Estado, se está llegando demasiado tarde. La comercialización de drogas sintéticas prolifera de la mano de las nuevas tecnologías informáticas, como la Dark Web”, explica.

Otro de los datos que enciende la alarma se desprende de un relevamiento realizado por su equipo de trabajo en más de 600 adolescentes y jóvenes del Gran La Plata: 4 de cada 10 consultados reconoció “haberse olvidado cosas tras consumir alcohol o drogas”, mientras que 3 de cada 10 (29,2%) aseguró que este tipo de consumos les han ocasionado conflictos de pareja, familiares o con la Policía.



LF