El robo de teléfonos celulares es una actividad lucrativa para los ladrones. Son fáciles de ocultar y de revender. Se trata de uno de los delitos más expandidos en todo el país.

Desde marzo de 2016 hasta junio de este año, fueron hurtados un total de 5.300.000 dispositivos móviles en la Argentina.

Hace un año el Ente Nacional de Comunicaciones ( Enacom) emitió un decreto por el cual los celulares denunciados como perdidos, robados o falsificados serían bloqueados y ya no podrían funcionar con ninguna red móvil del país.

Sin embargo, quienes se dedican a este meganegocio criminal parecen haberle encontrado la vuelta a ese cerrojo. Según números oficiales, a mediados de este año la cifra diaria de sustracción de teléfonos móviles apenas había caído un tres por ciento.

Los datos del Enacom señalan que las denuncias de robo de celulares en todo el país bajaron 16% desde 2016, con un promedio diario que pasó de 4783 a 3995. Este año se denunció un promedio de 166 móviles robados cada hora.

Fuente: LA NACIÓN

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