Se trata del secretario de Derechos Humanos, Claudio Avruj, quien descartó que desde Cambiemos se quiera reinstalar la teoría de «los dos demonios» y sostuvo que «los derechos humanos son una política de Estado».

El secretario de Derechos Humanos, Claudio Avruj, mantuvo una entrevista con Télam en la que descartó que haber recibido a familiares de víctimas del terrorismo en los años setenta implique reinstalar la teoría de «los dos demonios», equiparando a las acciones guerrilleras con el terrorismo de Estado, y sostuvo que las políticas sobre derechos humanos heredadas del kirchnerismo son «políticas de Estado».

«No hay ninguna posibilidad de regreso a esa teoría (la de «los dos demonios») porque para el gobierno está perfectamente claro que el que violenta los derechos humanos es siempre el Estado, que es el encargado de protegerlos», sostuvo el funcionario macrista.

Sobre la polémica instalada por el ministro de Cultura porteño, Darío Loperfido, quien cuestionó la cifra de desaparecidos durante la última dictadura civico-militar al afirmar que «en Argentina no hubo 30 mil desaparecidos, se arregló ese número en una mesa cerrada», Avruj se distanció del otro funcionario de Cambiemos.

«Mil, 10 mil o 30 mil sería lo mismo. Se puede admitir que en la base de datos del Estado contiene 10 mil denuncias, pero sabemos que hay casos que no fueron denunciados y otros que nos se conooen. Pero el número de 30 mil es emblemático y discutirlo es banalizar el terrible daño que el terrorismo de estado nos causó», sostuvo.

Al ser consultado sobre si desde Cambiemos quieren desarticular la política de derechos humanos heredada por el kirchnerismo, sostuvo: «El Gobierno no va a dar marcha atrás en eso y ya ha dado muchos signos de continuidad porque se trata de políticas de Estado. Para empezar van a continuar los juicios por crímenes por de lesa humanidad y el Estado seguirá siendo querellante».

Además, aseguró que mantendrán «los programas de Verdad y Justicia muy centrados en el aspecto educativo a través del Archivo Nacional de la Memoria» y que «hay proyectos como el de Abuelas» que ponderan mucho, por lo que seguirán «dándole el mayor apoyo, en términos económicos incluso».

Sin embargo, declaró que para el Gobierno «los organismos deben ser autónomos, independientes del Estado» y que «hay que escucharlos pero no cooptarlos». «Nosotros creemos que hubo una fusión y eso es incluso una polémica dentro de los mismos organismos», añadió

Sobre las denuncias de numerosos despidos en su cartera, Avruj respondió: «No hay despidos masivos. Cayeron gran cantidad de contratos de julio del 2015 y ahora se están analizando las plantillas de personal. Detectamos por el relato del personal que hay mucha gente que no viene o no puede justificar el rol para el que está contratada. También hay muchos que llegaron en comisión y no sabemos con qué tarea».

Ezequiel Bértola