El tema de los sobreprecios en medio de la crisis económica generada por la pandemia derivó en un duro enfrentamiento entre los comercios de proximidad y los autoservicios mayoristas.

Mientras que los primeros plantean ciertos excesos en las ventas a consumidores finales, los mayoristas les recordaron que están habilitados normativamente y los señalaron por realizar compras en hipermercados.

En primer lugar, desde la Confederación General Almacenera (CGA) enviaron una nota a CADAM señalando: «Nuestros representados se vieron humillados por la mayoría de vuestras empresas proveedoras, autoservicios mayoristas donde tuvieron que compartir largas colas mezclados con sus propios clientes que marchaban a comprar, siendo ellos consumidores finales».

La CGA agregó por su parte que los autoservicios mayoristas, «habiendo abandonado la ética emanada de la histórica y tradicional cadena de comercialización, exhiben atractivas ofertas, las que disponen indiscriminadamente para todo quien quiera comprar«.

«Nos preguntamos con tristeza si no convivíamos en paz, respetándonos entre cada eslabón de la cadena de comercialización», plantearon en la CGA. Rápidamente, desde CADAM respondieron que «amén de agraviarnos, cometen uno de los mayores pecados en que pueden incurrir los hombres, cual es olvidar la historia. Podemos intentar comprenderlos y estamos compartiendo el riesgo de la pandemia, dado que sin nuestra actividad no tendrían abastecimiento».

En esta línea, apuntan: «Resulta una desagradable sorpresa que ahora pretendan referirse a la historia, como si hubiese comenzado el 20 de marzo pasado; desde antaño abastecemos a los comercios de proximidad, y lejos está olvidarnos cuando comenzaron a fluir como hongos en nuestro país las grandes cadenas de hipermercados».

LF