La cara más negra de la crisis quizá lo demuestre el consumo de leche,  que cayó un 25% en los últimos cinco años. «Somos la única empresa nacional que quedó en pie», dice Ernesto Arenaza, director general de La Serenísima, la láctea que acaba de cumplir 90 años. La empresa acumula nueve años de pérdidas. Hoy alcanza los 40 litros de leche fluida per cápita.

Su planta de General Rodríguez produce leche y derivados con la marca La Serenísima, Fortuna, La Martona y también le fabrica a grandes cadenas de supermercados como Carrefour y Coto. Además, en pocos días más, relanzará La Armonía.

La situación del país los afecta, aunque sea un producto de primera necesidad. Arenaza explicó: «En los últimos cinco años el consumo de leche cayó 25%, casi la mitad -12%- fue la caída de este año. Muy en línea con la baja de alimentos en general, producto de la inflación del 57% y la recomposición salarial que está muy retrasada. Las paritarias de nuestro sector fueron de la mitad. Si acá en Buenos Aires la caída fue de entre 10% y 12% en el NEA y NOA fue del 15%».

Son varias las categorías que se deterioran en el sector lácteo. «Caen mucho los yogures y los postres, negocio que maneja Danone con nuestra marca. Los quesos semi duros cayeron 40% y los duros 15 por ciento. En el último año y medio el yogur bajó más del 40%», puntualizó el gerente general de La Serenísima.

Con una facturación de US$900 millones, cuenta con ocho plantas elaboradoras y 3.000 empleados, aunque en los últimos cuatro años redujo su plantel en 500 trabajadores. El año pasado perdió $1.200 millones y su gerente general estima que este año «las pérdidas llegarán a los $2.000 millones».

Tiene una deuda de US$200 millones en obligaciones negociables que vencen en 2021. «Pasó de $9.000 millones con un dólar de $45 a $12.000 millones con un dólar de $60, gracias a la devaluación. El costo financiero fue de $3.000 millones», contó Arenaza. Sin embargo, invirtieron US$110 millones en los últimos cuatro años.

Su paquete accionario está integrado por 47% de Arcor y el resto se lo divide la familia Mastellone y el fondo Dallpoint. A partir de abril de 2020, Arcor tendrá por cinco años una opción de compra del total de la compañía. Mientras tanto, se potencian con la empresa de Luis Pagani que llega a 300.000 puntos de venta, mientras La Serenísima alcanza las 65.000 bocas. Ya trabajan en el lanzamiento de productos ultraproteicos en farmacias.

El gerente de La Serenísima contó los planes de la compañía: «En dos o tres años a más tardar queremos llegar con nuestra marca a México. Si bien hace 30 años que exportamos a granel y, ya estamos en 25 países, ahora queremos llegar con La Serenísima. La marca está en Uruguay, Paraguay y Bolivia, en febrero desembarca en Chile y en mayo, llega a Perú».

Melisa Delgado Niglia