Por Melisa Delgado Niglia.

Un día como hoy pero en 1904, surgió el Día del Jubilado que recuerda la sanción de la primera ley que otorgó un beneficio previsional en el país. En tiempos de crisis económica y ajustes, podría decirse que el clima no está para festejos, ya que tal como indica el Instituto Nacional de Estadística y Censos, los remedios aumentaron 85% en un año ¿Los más afectados? Los jubilados.

El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec),  detectó el aumento luego de las remarcaciones de agosto. Según los laboratorios, la devaluación disparó sus costos y las negociaciones por un “congelamiento” de precios están estancadas.

Tal como indican los últimos datos del Indec, en agosto y  tras la avalancha de remarcaciones desatada luego de las elecciones primarias, los gastos de salud pasaron a ser el rubro del Índice de Precios al Consumidor (IPC) nacional con la mayor inflación acumulada en los últimos 12 meses, muy por encima de la registrada en equipamiento y mantenimiento del hogar, alimentos y bebidas, servicios públicos domiciliarios y todo el resto.

Frente a un nivel general del 54,5% los precios de la salud avanzaron un 65,8% interanual. Y dentro de ese rubro, no fueron las prepagas y seguros médicos (en torno al 46%) las que más impulsaron el promedio, sino, por lejos, los productos de farmacia.

Los medicamentos, accesorios y equipos para la salud que releva el Indec quedaron en agosto un 84,2% más caros que un año atrás en Capital y el Gran Buenos Aires, y subieron aún más en el interior: 87,8% en el Noreste, 89,5% en Cuyo, 90% en la región Pampeana, 90,2% en el Noroeste y 97,1% en la Patagonia.

“Cuando la jubilación mínima aumentó, en estos últimos cuatro años, un 239%, en lo que va de la misma gestión, los medicamentos aumentaron exponencialmente casi un 400% el valor promedio. El valor promedio de los medicamentos fue el impacto que sufrió todo el pueblo argentino y en particular los jubilados afiliados al PAMI, tuvieron un aumento del 247% promedio”, expresó en diálogo con Agenhoy, Christian Gonzalez D’Alessandro, Abogado previsionalista y periodista especializado en personas mayores.

Por otro lado D’Alessandro agregó que “el consumo de medicamentos se redujo, no solo porque los jubilados están mejor de salud sino por el costo y la imposibilidad de comprarlos. Eso provoca un efecto cascada o cadena, jubilado que no consume el medicamento, jubilado se ‘mal nutre’ porque no tiene acceso a la comida, empieza a tener deficiencias patológicas que se derivan en la muerte, depresión e inclusive el suicidio. Después de este Macricidio provocado para con la sociedad, más bajo no podemos caer”.

Melisa Delgado Niglia