El escenario más complejo fue en los autoservicios independientes, según consignó la consultora Scentia.

Los comercios independientes mostraron una baja del 9,6% respecto de 2018 mientras que los hipermercados «sólo» tuvieron un retroceso del 4,8%.

La consultora Nielsen también publicó las cifras de diciembre, que evidenciaron un desplome de 8,8% en comparación con diciembre del 2018 y afirmó que «se observa una mayor caída en la ciudad de Buenos Aires (-10,6%) que en el interior del país (-7,8%).

Las estimaciones de Nielsen hablan de una baja del 12% aproximadamente para 2019. Según Scentia, el rubro con menor caída fue el de «alimentación», que registró una contracción del 5,1% en 2019, seguido por «infusiones» (-5,3%) e «higiene y cosmética» (-5,4%). Por el contrario, el más afectado por menores ventas fue el de «bebidas sin alcohol», cuya caída fue del 9,7%, un porcentaje muy similar al que registraron los productos de limpieza y del hogar (-9,5%) y los alimentos perecederos y fríos (-9,1%).

Para Nielsen, las bebidas también fueron el rubro más afectado en diciembre, así como los frescos, lácteos y productos congelados. Los de almacén fueron los menos golpeados, según el reporte.

La pérdida de poder adquisitivo de los últimos dos años, sumado a que dejó de estar subsidiado el costo de los servicios públicos, explica esta evolución del consumo de alimentos, bebidas y artículos de tocador y limpieza. La inflación afecta especialmente a los sectores de menores recursos, que son los que más ingresos destinan a la compra de estos productos y los que explican la mayor parte del consumo.

LF