A pesar de las advertencias de un gran sector de la oposición, de privados, y hasta de agencias de calificaciones de deuda como Fitch y el propio Banco Mundial, la Argentina de Mauricio Macri cierra su tercer año de gobierno alcanzando un 95% del PBI en deuda pública.


Según la secretaría de Finanzas dependiente del Ministerio de Hacienda que maneja Nicolás Dujovne, en el tercer trimestre de este año la deuda pública llegó al 95,4 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), lo que equivale a 307.656 millones de dólares.
De esta manera, la actual preocupación en el gobierno y en el sector privado, de cara al futuro, gira en torno al default, es decir: la cesación de pagos.
Todos estos números nos llevan inmediatamente al 2001. En ese momento, la deuda pública llegó al 53,7% y luego de una devaluación alcanzó niveles récord al 147,7% del PBI. Años después, después de la reestructuración bajó de 80%.
Por su parte, un informe del Banco Mundial titulado «De la incertidumbre conocida a los cisnes negros», ubica a la Argentina como el país de América Latina y el Caribe que más deuda publica registra en relación con su economía. Desde que el presidente Macri asumió la gestión pública la deuda pasó a representar del 52,6% del PBI a casi 80%.
Además de Argentina, según los últimos datos del Banco Mundial, los países más endeudados de la región son Brasil (78%), El Salvador (76,3%), Uruguay (60,6%), Nicaragua (52,5%) y Costa Rica (52,4%). A ellos se suman Bolivia (51,6%), Colombia (48,1%), Ecuador (46,4%), México (45,3%) y Honduras (43,8%). Si bien el estudio abarca la totalidad de los países de la región, hay que destacar el bajo nivel de deuda de Perú (26,4%) y Chile (25,6%) mientras que Paraguay es el país con menor porcentaje de deuda sobre el PBI (20,4%).

NG