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El fiscal federal Germán Moldes pidió hoy la detención del empresario Cristóbal López, de su socio, Fabián De Sousa, y del extitular de la AFIP, Ricardo Echegaray, en el marco de la causa en la que se investiga el no pago de 8.000 millones de pesos de impuestos a los combustibles.


Lo hizo al apelar el fallo de la Sala I de la Cámara Federal que liberó a López y De Sousa y los benefició con un cambio de carátula de la causa de defraudación a la administración pública a apropiación indebida de tributos.
Días atrás, con el voto de los camaristas Eduardo Farah y Jorge Ballestero se benefició a De Sousa y López con la libertad, pues estaban detenidos desde diciembre pasado, y con el cambio de la acusación.
Contra ese fallo y para que lo examine la Cámara Federal de Casación Penal es que Moldes apeló hoy pidiendo se revoquen los dos puntos de la resolución de Farah y Ballestero.
Echegaray nunca había ido preso por esta causa a diferencia de López y De Sousa.
“El personal principal de la maniobra dilucidada en este legajo se llama Ricardo Echegaray, el ante todopoderoso jefe de la agencia recaudadora del Estado y ahora el tal vez tenido custodio de secretos comprometedores. Echegaray debe seguir la suerte de López y De Sousa en lo que a cautelares personales se refiere (me refiero concretamente a la prisión preventiva que limite su libertad con el único fin de evitar la la frustración del proceso)”, sostuvo Moldes.
Para Moldes el caso reviste “notoria gravedad institucional” y que generó “indignación social” y “ha dado lugar a tanto cotilleo y chismorrería mediáticos” en referencia a los votos de Farah y Ballestero.
Concretamente, Moldes reclama que vuelvan a ser investigados por defraudación a la administración pública y que mientras tanto estén con prisión preventiva.
El titular de la AFIP actuó “quebrantóٴ el deber de fidelidad” sobre el cuidado de los fondos y tenía “todas las facultades, posibilidades y condiciones para desarrollar las acciones necesarias para percibir los tributos y regular los planes de facilidades a los deudores de la AFIP”.
“López y De Sousa se quedaran con dinero por cuya custodia debía velar y luego armó dentro de su estructura de actuación unos planes de tolerancia que causó perjuicio cierto al organismo que comandaba pero permitió que estos empresarios se dedicaran a refinanciar y ampliar ilegalmente el grupo económico que dirigían”, agregó en su dictamen.
“Así como De Vido fue el tramoyista de la obra pública estatal durante una década, Echegaray lo fue de los perdones direccionados de la AFIP en el mismo período”, añadió.
“El maridaje pone a la luz la existencia de una guaranga matriz corrupta como pocas veces hemos visto y cuyas consecuencias recién ahora empezamos a dilucidar. Debemos pues duplicar la precaución y los esfuerzos porque todo ese poder, esa ingente cantidad de fondos sustraídos de las arcas del Estado, pone a estos encartados en una posición relativamente más cómoda: la facilidad de eludir el accionar de la justicia sustrayéndola por todos los medios del progreso de las investigaciones en curso”, agregó Moldes.
“Los tres encartados ostentan de sobra posibilidades, razones y medios para sustraerse del accionar de la Justicia frente a la complejidad de su situación procesal”, concluyó.
La apelación de Moldes así como la que hizo la AFIP, querellante en la causa, serán ahora evaluadas por la Sala I de la Cámara Federal de Casación Penal.
Oil Combustibles se presentó en 2016 en concurso de acreedores y ante la AFIP tiene una deuda de 8 mil millones de pesos por impuestos al expendio de combustibles, aunque con intereses y punitorios, la deuda trepa actualmente a los 17 mil millones de pesos.

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