El gobierno de Macri terminará el 10 de diciembre próximo y dejará tras suyo un tendal de pobreza estimado en el 40%, como pocas veces vivió la Argentina.

Según los datos del Indec, en el segundo trimestre de 2016 la pobreza en Argentina era de 32,2%. Esa cifra es la que el macrismo logró imponer en los medios como la que representaba lo que dejó el kirchnerismo, que había salido del poder un cuatrimestre antes y previo al primer ajuste de los muchos que impuso Macri.

De ese 32,2 al actual 35 que miden todas las consultoras, hay una diferencia que, sin embargo, se ampliará de forma considerable a fines de este año, pudiendo ubicarse a fines de diciembre en el 40% sin mayores inconvenientes, sobre todo si se toma como dato excluyente la vertginosa devaluación que sacudió al país en agosto pasado.

Entre el inicio del gobierno de Cambiemos y mediados de 2019 no hubo pobreza cero, sino todo lo contrario: 10 puntos más de pobreza por ingresos, que, extrapolando los resultados de las grandes ciudades en que se mide a todo el país, representan a cerca de cuatro millones y medio de nuevos pobres, esto es personas que pasaron a tener ingresos inferiores a la línea de pobreza (unos $33 mil para un hogar tipo del GBA en agosto de 2019). 

Pero no solo quienes quedan clasificados estadísticamente como pobres la pasan mal: el aumento de la pobreza denota también que el deterioro del poder adquisitivo alcanzó a la gran mayoría de la población», indica el sociólogo Diego Born.

En ese sentido, el panorama socioeconómico actual no deja demasiado margen para suponer otra cosa que en el segundo semestre de este 2019 la pobreza alcanzaría al 38-40% de la población.

Agenhoy