Compartir

*Por Jorge Joury| “Tiempo que pasa, verdad que huye”, decía mi querido amigo y colega, Enrique “El Turco” Sdrech, un especialista en casos policiales, fallecido a los 75 años. Los 78 días que pasaron de la desaparición de Santiago Maldonado y el hallazgo de un cuerpo con su DNI, parecen corroborar que no será fácil para los forenses acercarse demasiado a las precisiones sobre lo que fue la ingeniería de la muerte. Por ahora, lo que apareció es un cuerpo. Lo que falta, es abrirle la puerta a la verdad. Mientras tanto, en medio de las horas de tensión política que se viven, hay reproches en voz baja en el seno del Gobierno. Tienen que ver con la sucesión de torpezas que rodearon al espinoso suceso. La pregunta que resuena en los oídos de de los funcionarios, es por qué el cadáver apareció a pocos días de las elecciones. ¿Acaso fue plantado?. ¿Y con qué objetivo?. No obstante, hay que reconocer que hubo falta de reflejos desde un primer momento para el tratamiento del caso, lo cual abrió un frente de sospechas permanente, sobre todo en la Gendarmería. Una prueba palpable, tiene que ver con la reacción airada de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, que defendió obstinadamente el papel de esa fuerza, cuando la desaparición era una brasa caliente y lo que se imponía de manual, era desplegar el abanico de dudas hacia todos los frentes. Por esta cuestión, y pese a que la orden fue que la funcionaria se aparte del eje de la polémica y se llame a silencio, el futuro de Bullrich quedó a la intemperie. Pase lo que pase, por estas horas en los pasillos de la Casa Rosada se habla de un posible “destierro”.

Aunque no será inmediato, es probable que se lo muestre a la manera de “un premio”. Los rumores señalan que Bullrich podría ser designada embajadora en EE.UU. En ese caso, el hombre elegido para reemplazarla sería el ministro de Seguridad bonaerense, Cristian Ritondo, a quien Macri ve como una de las espadas más eficientes de María Eugenia Vidal. Pero todo por ahora permanecerá en el terreno de los rumores y las suspicacias, hasta que se conozca la verdad del caso Maldonado.

En las últimas horas en la Casa Rosada se mandó a realizar un sondeo de opinión cómo impactaba el hecho en el escenario del voto. La encuesta arrojó cierta preocupación. Aunque la probabilidad de un posible triunfo en la Provincia no se modificaría, hay una leve pérdida en la intención de voto que tiene Cambiemos.

También se detectó una caída, en el voto de Elisa Carrió en la capital federal. Los últimos dislates de la líder del CC-ARI, le han bajado la cotización. Sobre todo, cuando señaló que había un 20% de probabilidades que Santiago Maldonado estuviera en Chile.Sin embargo, luego agravó el diagnóstico, al realizar un inoportuno comentario que desató otra verdadera tormenta en las redes sociales, cuando comparó el caso con Walt Disney, en referencia a la leyenda urbana de que los restos fueron congelados.

Hay quienes reconocen que Elisa Carrió discutió en duros términos con uno de los dirigentes de su máxima confianza que la acompañaba en la noche del martes. Fue a la salida de los estudios de TN, tras participar del programa Los Leuco y minutos después de la desafortunada comparación.

En términos de impacto, para la Casa Rosada, y hasta para sus propios colaboradores, la reflexión de Carrio fue “un verdadero desastre”. La diputada había recibido durante toda esa tarde los consejos de sus asesores tras el hallazgo del cuerpo. Incluso le aconsejaron deshacer la agenda y rechazar la invitación al programa, pero la candidata de Vamos Juntos prefirió ir.

Carrió tuvo que pedir disculpas a la familia del tatuador, que cargó contra la diputada en la conferencia de prensa al señalar que “no puede decir las barbaridades que dijo”. Lilita debió meter violín en bolsa y señalar. “Nada de lo que dije tuvo la intención de herirlos, y si lo hice les pido las más sinceras disculpas. Tengo el más íntimo deseo y la voluntad de que haya justicia para Santiago y pido perdón de corazón si les causé algún dolor”, escribió la dirigente en su cuenta de Twitter dos horas después de la conferencia.

De allí en más, la orden que bajó desde la Casa Rosada fue contundente: ” todo el mundo tiene que cerrar la boca. El único que habla es el ministro de Justicia, Germán Garavano”. Hay quienes aseguran que el Presidente fue informado en un primer momento de que el cuerpo encontrado en el río Chubut, tiene un 90% de posibilidades de que sea el de Santiago Maldonado, de allí el rostro de preocupación que se le observó en su visita a Uruguay, cuando disparó en un acto que “el país está viviendo circunstancias desafortunadas”.

El analista político Rosendo Fraga, quién detallo las alternativas electorales que generó el conmocionante episodio, fue el que disparó las alarmas en el oficialismo en las últimas horas. Vaticinó que “si el Gobierno pierde la Provincia va a ser por el caso Maldonado. Si el Gobierno gana la elección de Buenos Aires, Maldonado va a ser un tema difícil pero manejable”, pronosticó. Al ser consultado sobre la posibilidad de una derrota, arriesgó que “si el Gobierno pierde en Buenos Aires, entonces sí Maldonado va a ser un tema complicado”. Según Rosendo Fraga ese podría ser un escenario probable “si dos o tres puntos de la izquierda se van al kirchnerismo” porque “Maldonado opera sobre la franja del medio”.

De todos modos, el director del Centro de Estudios Nueva Mayoría dijo que “esto no puede alterar el resultado nacional” y que en Capital a lo sumo pueden bajar unos puntos (“a lo mejor de 54% que proyectaba Elisa Carrió puede bajar a 52, a 48”, arriesgó). De hecho, antes de meterse de lleno con el caso, enumeró una a una todas las razones por las que el Gobierno se impondría a nivel nacional y en los principales distritos, incluso la situación económica actual que “no cambió significativamente la vida en el Conurbano pero genera mejor clima”.

Para Enrique Zuleta Puceiro, de OPSM, la sociedad entrará en un “gran desconcierto” si el cuerpo hallado no es el de Santiago Maldonado, y en una “enorme zozobra colectiva” si en las próximas horas se confirma que el cadáver se corresponde con el joven tatuador. La aparición del cuerpo, en su interpretación, le hizo al Gobierno “perder absolutamente el monopolio de la iniciativa”, con la cual alimentaba su crecimiento en las encuestas.

En disonancia con estos analistas, Sergio Berensztein evaluó que las novedades en la causa no modificarán las tendencias de las últimas semanas. “Solo va impactar en grupos ideologizados, comprometidos con la causa, pero no va a modificar en nada las tendencias electorales”, sentenció.

Si se confirma lo previsible, que es Santiago Maldonado, quedará por desentrañar lo antes posible las razones de la muerte. Si fue violenta o se trató de un accidente. Si se produjo por ahogo o el cuerpo fue arrojado al agua ya sin vida. Qué papel jugaron los gendarmes. Otra de las dudas es dilucidar si antes de fallecer fue sometido a torturas o cautiverio. Son hipótesis probables para sostener o descartar la figura de la desaparición forzada. Esa tesis se vuelve más problemática. A quien lo hizo desaparecer, ¿le conviene sacar el cadáver a la luz pública, con el documento de identidad en un bolsillo, para que se conozcan los detalles del delito? Sería casi una confesión con pruebas.

Hay otra duda sobre la que deberían aclarar la Justicia y los mapuches: si los primeros rastrillajes llegaron a esa parte del río, como afirmaron los familiares de Maldonado. No sería extraño que nuevamente la torpeza haya puesto su sello, como ocurrió con el caso Pomar, la familia que fue buscada durante un mes por cielo y tierra y resulta que los cuerpos estaban allí, a metros de una ruta, en el interior de un auto volcado que nadie vio.

*Jorge Joury es licenciado en Ciencias de la Información, graduado en la UNLP. Su correo electrónico es jorgejoury@gmail.com.

Compartir

Comentarios