En la exhortación postsinodal “Querida Amazonía”, difundida por el papa Francisco, traza nuevos caminos de evangelización y alienta al cuidado del medioambiente y de los pobres en este pulmón del mundo.

El documento pontificio de 25 páginas, estructurado en cuatro partes y una conclusión, comienza con la frase: “La querida Amazonía se muestra ante el mundo con todo su esplendor, su drama, su misterio”.

El Papa desea “aportar un breve marco de reflexión que encarne en la realidad amazónica una síntesis de algunas grandes preocupaciones que ya expresé en mis documentos anteriores y que ayude y oriente a una armoniosa, creativa y fructífera recepción de todo el camino sinodal”.

Francisco subraya su deseo que la Iglesia de la Amazonía se comprometa “en su aplicación”.

Asimismo, formula “cuatro grandes sueños”: que la Amazonía “luche por los derechos de los más pobres”, “preserve la riqueza cultural”, “custodie celosamente la abrumadora hermosura natural” y, por último, que las comunidades cristianas sean “capaces de entregarse y encarnarse en la Amazonia”.

Rodrigo Gauna