El plan de Vidal para pintar de amarillo el conurbano

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*Por Jorge Joury| Los asesores de María Eugenia Vidal están convencidos que “gestión y obras, matan peronismo”. Creen que esa fórmula les garantiza la supervivencia en el poder más allá del 2019. Para esa fecha, la gobernadora habrá podido sembrar de obras el territorio provincial, utilizando los 100 mil millones de pesos de los frescos recursos coparticipales por los que tanto luchó. El objetivo, apunta a pintar de amarillo el conurbano y terminar con el reinado de los caciques del PJ. El momento es el apropiado, porque el peronismo está sin rumbo y sin liderazgo a la vista. Aquella fuerza invencible, que supo comandar Eduardo Duhalde, hoy se ha transformado en una foto color sepia.

Principalmente, por administraciones de cartón pintado, como las de Daniel Scioli. Y dirigentes que sembraron rencores dentro del propio partido. El resultado de las elecciones del 22 de octubre, confirma cada día que pasa, la presunción que el peronismo si no se renueva, en los próximos seis años estaría obligado a ponerse el traje de opositor. En cambio, para el macrismo, la meta es seguir marcando la diferencia materializando un ambicioso plan de obras, mejorar la economía, devolverle la credibilidad a las instituciones y mantener dividido a su principal rival para seguir gobernando sin molestias.

MEDIO CONURBANO SIN CLOACAS

Uno de los temas más sensibles que apunta a resolver Vidal de aquí a dos años, es el drama de la falta de cloacas, que afecta al 51,8% de la población y que quedó una vez más retratado en un informe dado a conocer por el Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina.

Según ese organismo, la mitad de las familias del Conurbano bonaerense no cuenta con una red de conexión cloacal a sus hogares, un servicio que disminuye la probabilidad de contraer enfermedades infecto-contagiosas y cuya ausencia atenta contra la calidad de vida de la gente.Este drama abarca a unas seis millones de personas, asegura el trabajo de la UCA.

El relevamiento, explica que, si bien la carencia bajó un 6% en los últimos cinco años, el de los desagües domiciliarios en el GBA está lejos de ser un problema resuelto, ya que por cada persona que cuenta con el servicio hay otra que no tiene acceso, un problema que no sólo afecta a los grupos más vulnerables sino también a sectores de clase media y baja.

Hoy Vidal cuenta con espalda financiera para resolver esta y otras cuestiones de prioritaria necesidad social, La gobernadora se fue de la Casa Rosada hace una semana sonriente y con el premio mayor de la política argentina bajo el brazo: 20.000 millones de pesos para este año; 40 mil para el próximo y 65 mil millones para el 2019, monto que después se irá ajustando cada año por inflación.

LA LLAVE DE LA SUPERVIVENCIA POLITICA

Una lectura sencilla permite suponer que ese dinero, siempre que tenga buen destino, es un pasaporte de supervivencia política del que solo dispuso Eduardo Duhalde entre sus antecesores. La mandataria tiene ahora en sus manos el rayo láser. La chance de provocar una explosión inédita de infraestructura pública y de volcar a la salud, a la educación y a la seguridad una lluvia de dinero tan determinante, que eso la convierte en candidata inevitable a la reelección.

Hay que reconocer, que lo que Mauricio Macri hizo por Vidal, Néstor y Cristina no lo hicieron por Felipe Solá ni por Daniel Sciol. No hay Argentina posible sin la recuperación del conurbano bonaerense, asegura Hernán Lacunza, el ministro de Economía al que le toca administrar el presupuesto bonaerense.

El Presidente y la Gobernadora, ya han comenzado a mover las piezas del tablero político. La mesa chica, denominada “la de los cuatro”, que comparten con los otros integrantes fundacionales del PRO: Horacio Rodríguez Larreta y Marcos Peña, elaboró los primeros borradores del plan para pintar de amarillo el conurbano, el territorio que define una elección y a la que llaman la madre de todas las batallas.

REPETIR FORMULAS EN EL 2019

Durante el retiro espiritual del Gobierno en Chapadmalal, que abarcará desde el jueves primero de diciembre hasta el sábado tres, el gabinete empezará a ponerse las pilas para mirar hacia el futuro electoral. En este caso, el cónclave también servirá para intentar apaciguar los caldeados ánimos de las internas entre funcionarios. Además, existen quejas, solapadas de Macri hacia muchos de sus colaboradores de primera línea, en un momento en que el Gobierno no consigue poner en la vidriera todas las metas que se había fijado.

Los motores del proyecto reeleccionista comenzarán a tomar vigor, luego de que se aprueben los cambios impositivos, previsionales y laborales en el Congreso y una vez que regresen todos los funcionarios de las fiestas de fin de año y de las vacaciones. Tras la negociación con los gobernadores, ahora viene otra muy dura con el propio gabinete. El jefe de Gabinete, Marcos Peña , convocará a la Casa Rosada desde esta semana a todos los ministros por separado para negociar con cada uno un plan de recorte de entre el 15 y el 20% de cargos políticos.”Está entre un 15 y 20% de cargos, atado a una reducción idéntica en la partida de salarios de la línea de jerárquicos”, dijo un ministro. Se anunciaría a mediados de diciembre próximo.

Hay unos 3000 cargos en toda la administración pública nacional, entre ministros, secretarios de Estado, subsecretarios, directores y coordinadores. Si se respetara el porcentaje de ajuste, se eliminarían entre 450 y 600 nombramientos políticos, muchos de esta gestión. El requisito es que se ajusten todos los niveles: de secretarios a coordinadores. La idea del Presidente, es dar una señal de “austeridad y eficiencia” en la gestión, antes de fin de año.

La misma metodología, será implementada por María Eugenia Vidal en la administración pública y en la Legislatura bonaerense.
En lo que tiene que ver con el rumbo político, el plan que va tomando cuerpo en la mesa chica, es repetir en 2019 las fórmulas de gobierno en los principales distritos. Macri volvería a insistir en formar dupla con Gabriela Michetti, y Vidal mantendría a su lado al radical Daniel Salvador.

En lo que tiene que ver con la Provincia, la gobernadora pretende fortalecer con los fondos frescos obtenidos la gestión de todos los intendentes de Cambiemos. También se apuntará a poner un pie firme con candidatos propios en algunos de los bastiones peronistas del Gran Buenos Aires. Están en foco San Martín (donde gobierna Gabriel Katopodis); Avellaneda (al mando del ultra kirchnerista Jorge Ferraresi); Lomas de Zamora (bajo la tutela de Martín Insaurralde) y el sueño macrista es arrebatarle La Matanza a Verónica Magario, un trofeo que por ahora parece demasiado lejano.

Justamente, en octubre pasado Cambiemos obtuvo la mayoría de votos en San Martín y Alonso López, cercano al titular de Desarrollo Social, es una de las figuras que se proyecta como posible candidato a la intendencia.

EL PERONISMO A LA DERIVA

En este contexto, hay que señalar que al peronismo le está costando romper con la estrategia oficial. En buena medida esta situación se da, porque el PJ es el mayor símbolo político de una modernidad que ya fue y no sabe cómo reencontrar su razón de ser en medio de una sociedad que exige menos peleas y más ideas. El plan político de Macri está funcionando porque representa una red social que no solo incluye a la clase media radical o independiente y a la clase alta de los llamados partidos de derecha, sino que también suma a amplios sectores populares que ya no sienten el imperativo histórico de votar a los herederos de Perón. Son votantes líquidos como su época, unidos por el malestar con el pasado, la pérdida de las grandes utopías, la insatisfacción económica y la inseguridad personal.

Vidal también quiere tirar un ancla en Mar del Plata. La pésima gestión municipal actual estuvo cerca de hacerle perder las elecciones legislativas. La idea ahora es avanzar en un desembarco con decisiones de fondo. Financiar un gran verano con generosos beneficios a los turistas a través de una serie de importantes descuentos en transporte, hoteles y restaurantes; además de actividades recreativas, culturales y facilitar que los turistas desembolsen un cuarenta por ciento menos de lo que gastarían en otro destino. Todo eso, con la permanente presencia estelar de la gobernadora. También se ordenó reforzar el Operativo Sol para reforzar la seguridad de la temporada .

Finalmente, a modo de frutilla del postre, se promoverá al diputado electo, Guillermo Montenegro, como futuro candidato a intendente para el 2019. El ex ministro de seguridad nació en la ciudad balnearia, aunque vive desde hace muchos años en San Isidro.

DOS AÑOS CRUCIALES PARA EL OFICIALISMO

Todas estas cuestiones por ahora son aspiraciones que se cocinan a fuego lento. Dependen en gran medida de la evolución que demuestren los dos años de gestión que Macri y Vidal tienen por delante. La gobernadora ya hizo historia y sigue levantando su cotización, después de haber obtenido los recursos pertenecientes al ex Fondo del Conurbano. Ya no es Heidi y su presencia en las listas representa el terror del peronismo. Este es el contexto de época que permitió a un partido con diez años como el PRO llegar al poder. A nadie le importa quién es el presidente de ese espacio, ni sabe que su apellido es Schiavoni. No es Macri el que lo hizo.

Es al revés. Es la nueva mayoría social de esta era la que lo hizo a él.

El peronismo sabe que las posibilidades de volver al gobierno en 2019 son escasas. Parece que el destino no lo quiere cerca de la Casa Rosada, por lo menos hasta el 2023, salvo que se caiga todo a pedazos con el ritmo de endeudamiento actual o que el oficialismo siga golpeando a los sectores medios con tarifazos.
Con Cristina Kirchner barranca abajo por la derrota en las elecciones y enredada en una maraña de causas judiciales por corrupción, su imagen dejó de ser el cuco amenazante para Cambiemos. El Gobierno ya no tiene hoy más excusas para justificar los errores propios por las equivocaciones ajenas. Con Cristina como un símbolo del pasado y el triunfo que confirmó la hegemonía amarilla, la sociedad exigirá, de ahora en más, mejores resultados en los dos años que restan para finalizar el mandato. De hacer bien los deberes, Cambiemos podría prolongar su reinado.

Pero cuidado, que ser menos peor que el anterior gobierno no asegura la solución de los dramas de la gente.

*Jorge Joury es licenciado en Ciencias de la Información, graduado en la UNLP y analista político. Su correo electrónico es jorgejoury@gmail.com. Si querés consultar su blogs, podés dirigirte al sitio: Jorge Joury De Tapas.

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