El plan macabro de la mafia policial contra la Gobernadora

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*Por Jorge Joury

Si alguien apuesta a que “Operación Boleta”, es el título de una película, nadie lo pondría en duda. Pero, lamentablemente es parte de la realidad. Tiene que ver, con un plan macabro descubierto en las últimas horas. Lo urdieron ex jefes policiales, para desestabilizar al gobierno bonaerense. Es otra de las facetas que se incorpora al frente de amenazas cada vez más intenso contra María Eugenia Vidal. El enemigo en las sombras, empieza a mostrar de que manera operan las usinas del miedo. En las últimos días, la gobernadora recibió al menos siete advertencias telefónicas al 911. Una de ellas, se refiere a una voz masculina dando cuenta que la iban a matar. En ese marco, las autoridades desafectaron preventivamente de la fuerza a dos efectivos policiales que custodiaban la casa de la mandataria en Castelar. Asuntos Internos, también dispuso el allanamiento de los domicilios de los dos tenientes. En esa diligencia se secuestraron teléfonos celulares y diversa documentación que está siendo analizada. Uno de los involucrados, de apellido Mejías, reside en Berisso, en tanto el otro, identificado como Naiouf, vive en La Plata y había sido custodia de Daniel Scioli.

REUNION SECRETA DE POLICIAS

No obstante, en el Ministerio de Seguridad bonaerense se les paralizó el pulso al conocer otro dato inquietante. La denominada “Operación Boleta o Talonario”. El nombre se lo colgó un grupo de jefes policiales sancionados y despedidos de la fuerza. Son hombres que se sienten marginados y quieren tomar revancha contra el poder polìtico que les desarmó las cajas del dinero sucio. Del encuentro secreto, se tomó conocimiento a través de un “arrepentido” que dio detalles de lo ocurrido en una vivienda de un barrio periférico del partido de La Matanza. “Se trata de gente con mucho odio porque les tocamos los negocios sucios que tenían. Allí se reunieron varios pesos pesados y se habló de poner en marcha un plan macabro contra la gobernadora María Eugenia Vidal, el ministro Cristian Ritondo y el jefe civil de Asuntos Internos, el doctor Guillermo Berra. Por lo que sabemos, hasta evaluaron la posibilidad de tirarnos un muerto importante para sembrar conmoción”, reveló un vocero confiable. Para los investigadores, esta conjura aún está en una etapa incipiente. Por lo que pudo saberse, el denunciante es policía y habría aportado los nombres de varios de los asistentes a esa reunión. “En total hubo dos uniformados que continúan en servicio y otros exonerados. La reunión fue en el distrito, pero habrían participado policías de otras partes. Es una amenaza para tener en cuenta: no como los llamados telefónicos”, dijo una fuente policial. Si bien desde la Gobernación intentan minimizar las amenazas telefónicas recibidas durante esta semana, los cierto es que Ritondo decidió poner bajo su órbita el sistema de custodia de la Casa de Gobierno, que hasta hace unos meses no dependían del Ministerio de Seguridad. Se trata de un división de 150 uniformados especiales -que se rotan en tres turnos- y que tienen también a su cargo la custodia de otros ex gobernadores y vicegobernadores, además de Vidal.

LA MANO NEGRA DEL ESPIONAJE

Las nuevas amenazas, dos de ellas provenientes de locutorios públicos, se suman a una seguidilla, entre las que figuró una posible bomba en Casa de Gobierno y otra en el antiguo domicilio de Vidal de Castelar. Allí le dejaron un cartucho de escopeta. En cuanto a la posible detonación de una bomba, provino de la Unidad Penal número 9 de La Plata y fue realizada con un teléfono público por un preso de un pabellón de buena conducta, que luego fue señalado por sus compañeros y ya fue apartado de ese espacio preventivamente. No obstante, ahora se investiga si el autor del llamado está vinculado con las otras intimidaciones y la colocación del cartucho de escopeta, así como con elementos de la pesada del Servicio Penitenciario. Para el ministro de Justicia, Gustavo Ferrari, los hechos con “amenazas tan imaginativas”, marcan evidencias de que “hubo alguna inteligencia”.

Lo que quiere decir el funcionario, es que las intimidaciones no provienen de una sola usina. El espionaje también se mezcla en esta oscura historia con elementos pertenecientes a los servicios, que no se someten al poder polìtico. Desde Asuntos Internos tienen la convicción de que “las manzanas podridas” no solo son de la canastas de la “maldita policía” y del Servicio Penitenciario. También tienen su orígen en los nichos de corrupción del juego clandestino, el tráfico de drogas, los desarmaderos y la trata de personas. Las mismas fuentes recordaron que durante la actual gestión, se desbarataron 40 casinos ilegales que funcionaban en diversos puntos de la Provincia.

BANDAS MIXTAS EN EL ESCENARIO

La red tenebrosa que quiere frenar a Vidal, es muy vasta y en ella también se encuentran bandas mixtas de policías y narcos. El Servicio Penitenciario, donde comenzó a meter bisturí a fondo el ministro de Justicia, Gustavo Ferrari, es otro de los focos contaminantes. En esta bolsa de gatos, están también los espías vinculados casi siempre a negocios nefastos, además de las ramificaciones en el Poder Judicial de la Provincia. Más allá de las afirmaciones del gobierno, que buscan llevar tranquilidad y control sobre la situación, la declaración del detenido Martín Lanatta se sumó a las especulaciones ciertas sobre los responsables de las amenazas. “Nuestra triple fuga fue armada para voltear a Vidal”, aseguró el acusado por del triple crimen de General Rodríguez, que protagonizó una huida de película del penal de Alvear en diciembre y que se convirtió en el bautismo de fuego de la mandataria. “Nos abrieron la puerta para matarnos. Querían dejarle tres muertos al Gobierno”, contó Lanatta a un portal de noticias.

De hecho, una de las llamadas amenazantes que recibió la gobernadora tuvo su disparador en la Unidad 9 de La Plata. Fue aquella que advirtió que su gobierno sería “reventado”. Esa cárcel carga con su historia. Su titular, Daniel Mujica, fue denunciado en abril por un fiscal a raíz del incumplimiento de sus deberes. Permitió que un detenido no asistiera a una indagatoria porque ese fiscal no le infundía confianza. Otro de los datos que analizan los investigadores, es que el cartucho de la escopeta sin percutar encontrado en la puerta del garaje de la casa que la gobernadora habitó hasta su separación matrimonial, podría tener otra huella. Esa residencia posee custodia policial durante el día pero no a la noche. Vidal y su ex marido, el intendente de Morón Ramiro Tagliaferro, habían convenido hacer algunas modificaciones para un futuro alquiler o venta. Se sostiene que quien dejó allí el cartucho conocía detalladamente cada uno de los movimientos.

EL ATAQUE A SALVAI DEJO UNA HUELLA

En esa dirección, se buscaría conexión con otro suceso conmocionante. Fue el ataque que el ministro de Gobierno provincial, Federico Salvai, sufrió en su residencia ubicada a dos cuadras de la gobernación, en junio pasado.Ocurrió, paradójicamente, días después de que dos agentes de la Bonaerense fueron descubiertos por la noche revisando papeles en el despacho de la gobernadora. A Salvai no le robaron nada. Desconocidos estuvieron en el interior de la vivienda durante dos horas y media y huyeron en un Renault Clío que los esperaba a media cuadra. Queda claro, que al funcionario le dejaron la marca de hasta dónde llega la larga mano de la impunidad cuando se tocan sus intereses. Tras esto, sobrevino el tiroteo contra el frente del edificio del Ministerio de Salud, a cargo de Zulma Ortiz. Sobre este último episodio, también hay certezas, ya que las cámaras del lugar detectaron que los atacantes fueron dos personas jóvenes, cuyos rostros no alcanzan a ser detectados con claridad para su identificación. Se cree que aquellos sujetos pertenecerían al mundo de los “tercerizados”, es decir, una suerte de topos que brindan informes a la Policía, a cambio de algún pago u otros favores. También llama la atención que en las cercanías de la vivienda de Salvai, funciona la Comisaría Primera de La Plata, precisamente el escenario donde comenzó a develarse el asunto de los adicionales de la Bonaerense, tras el asalto que sufrió el intendente platense Julio Garro, en el country Grand Bell.

BRESSI EN LA GANCHERA

La propia gobernadora admitió en un reportaje periodístico que cuando se tocan los intereses de las mafias, ocurren estas cosas, pero ratificó que seguirá por el rumbo de despejar el camino, porque “para eso la gente me votó”. No hay que olvidar que Vidal exigió las declaraciones patrimoniales de todos los jerarcas de la fuerza. El plazo ya venció, pero existen todavía entre 300 y 400 faltantes. Hoy la lupa de Asuntos Internos está puesta en el cotejo de cada una de aquellas presentaciones. La idea, es constatar si el patrimonio declarado tiene sustento con los ingresos de los comisarios. En medio de este escenario, no se puede dejar de analizar la situación del jefe de la Bonaerense, Pablo Bressi, objetado duramente por Elisa Carrió, lo cual valió una fricción con la gobernadora. Aunque Vidal por ahora lo sostiene, en Asuntos Internos existen seis sumarios investigándolo de pies a cabeza. Encima, ya se menciona a una posible sustituto. Se trata de una mujer, Liliana Sivak, de foja impecable y perteneciente al sector de la Policìa Científica.

La limpieza en la Bonaerense no para y los números son contudentes. En ocho meses, desde que asumieron Vidal y Ritondo, se abrieron 5.312 actuaciones administrativas como resultado de 17.151 denuncias. Esto derivó en que 1.867 agentes, suboficiales y oficiales perdieran su estado policial, es decir, no pueden portar arma ni placa. Y hubo 509 suspendidos. Datos comparativos: en todo 2015, con Daniel Scioli gobernador y Alejandro Granados ministro, hubo 17.042 denuncias y se iniciaron 4.200 actuaciones administrativas.

La inseguridad, el crimen y el narcotráfico, son los frentes que la gobernadora quiere desbaratar en su gestión. Para pulverizar estos males, que por lo menos llevan tres décadas largas de democracia, no hay magia que valga. Vidal tiene sus llaves. Quiere atacar el desempleo con la obra pública, mejorar la produccción y la educación. Sabe que para cumplir esas metas, se requiere de tiempo, de la ayuda del gobierno nacional y del buen acompañamiento de la Justicia. Frente a la campaña para instalar el terror, la gobernadora se niega a perder el contacto con la gente en sus apariciones por el Gran Buenos Aires. El riesgo es grande, por el perfil del enemigo. Precautoriamente, de ahora en más no anunciarán las visitas por anticipado. En la gobernación, no quieren que el miedo los paralice. “No nos van a parar”, arengó el presidente Macri hace días y Vidal está dispuesta a cumplir a rajatabla con la orden de su jefe.

*Jorge Joury es licenciado en Ciencias de la Información, graduado en la UNLP. Su correo electrónico es jorgejoury@gmail.com. Para consultar su blog, recurrir el sitio: Jorge Joury De Tapas.

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