El Centro de Economía Política Argentina (CEPA) dio cuenta en un informe que, «si se analiza el poder de compra de la Asignación Universal por Hijo (AUH) en términos de la Canasta Básica Alimentaria por adulto equivalente, surge que no alcanza para cubrir los requerimientos mínimos de los niños, niñas y adolescentes a partir de los 2 años».

En su trabajo, el CEPA sostiene que «por las características del pago de la AUH, las beneficiarias (en femenino, dado que el 98% de los titulares son mujeres) cobran el 80% de la Asignación de manera mensual, es decir, un total de $2.121 sobre $2.652 y que el 20% restante lo reciben a fin de año tras la presentación de la libreta que certifica los datos del adulto responsable, la situación educativa y los controles de salud».

En su evaluación, concluye que «lo que se percibe mensualmente de la AUH (80%) sólo supera la canasta para los casos de niños de 0 y 1 años y en el caso de adolescentes de 17 años sólo cubre del 41% al 55% de la misma. Según el Censo 2010, los niños y niñas que se ubican en el rango etario entre 0 y 1 año representan el 10,4% de la población menor de 18 años, por ende, el cuadro que sigue revela que la AUH sólo está cubriendo los requerimientos básicos de alimentación para el 10%. Puesto de otro modo, el 90% de los niños, niñas y adolescentes no tiene cubiertas sus necesidades de alimentación por el ingreso mensual de AUH».

«Puede observarse que dados los mayores requerimientos nutricionales de los adolescentes varones, la brecha con la AUH para un varón de 17 años es de $3.224, mientras que para una mujer de la misma edad es menor ($1.814), aunque también resulta significativa», añade.

El informe de CEPA agrega que «en un contexto de aumento del desempleo y caída del poder adquisitivo de los sectores de ingresos medios, quienes típicamente generan las “changas” que emplean a los sectores de bajos ingresos, la insuficiencia de la AUH en términos alimentarios se vuelve un problema significativamente más acuciante. Estos hogares pasan a depender casi exclusivamente de estas transferencias que representan el único ingreso estable del hogar».

«Debe observarse que la canasta alimentaria no incluye otros bienes también básicos e indispensables, como pañales en los bebes de 0 a 2 años, los elementos de gestión menstrual en las adolescentes a partir de los 11 o 12 años o los elementos de la canasta escolar para los niños, niñas y adolescentes. Asimismo, vale recordar que el endeudamiento acumulado de las beneficiarias y los beneficiarios de AUH se incrementó sensiblemente. A junio de 2019, se tomó deuda sobre el 81% de los beneficios abonados (que se asocian a cantidad de hijas/hijos: 3,2 millones de casos», señala.

Melisa Delgado Niglia