Compartir

El Presupuesto para 2018 señala que, ya sin los ingresos del blanqueo y con una estructura de gasto que se mantiene, el gobierno concentrará sus esfuerzos en bajar los subsidios económicos y aumentar el endeudamiento.

Así se desprende de un estudio elaborado por la consultora CIPPEC spbre el proyecto de Ley de Presupuesto Nacional para el año próximo, que indicó que sobre el proyecto de de la reducción del déficit primario proyectada por el Gobierno de 0,8 punto del PBI (de 4% a 3,2% del PBI), un 75% provendrá del recorte de subsidios económicos.

El informe también enfatiza que la clave de la política presupuestaria de 2018 pasará por la estrategia de financiamiento del déficit, fundamentalmente a través de la colocación de deuda en los mercados voluntarios, limitándose así la asistencia financiera del Banco Central al Tesoro.
El cippec advierte que el Gobierno no debería descansar en esta estrategia en el tiempo, debido que se pone en juego la solvencia fiscal.
“Las condiciones de elevada liquidez internacional, bajas tasas de interés y disminución de la prima de riesgo país parecen fortalecer la estrategia oficial de gradualismo fiscal. Sin embargo, esta modalidad solo debería valorarse como alternativa de transición para alcanzar en un tiempo perentorio la solvencia fiscal”, evalúa Walter Agosto, investigador principal del programa de Desarrollo Económico de CIPPEC.

El Cippec advierte que hay poco margen para bajar el déficit. “Alcanzar reducciones adicionales del déficit fiscal no resultará fácil”, advierte Agosto.
Explicó que sin los ingresos del sinceramiento fiscal y con una estructura de gasto muy rígida (más de la mitad ajusta automáticamente), el gobierno concentrará sus esfuerzos en bajar los subsidios económicos. De la reducción del déficit primario proyectada para 2018 de 0,8 punto del PBI (de 4% a 3,2% del PBI), 0,6 p.p. (es decir, 75% del 0,8) provendrá del recorte de subsidios económicos.

Es decir que, al igual que en 2017, la partida de gasto que carga la mayor parte del ajuste es la de subsidios económicos: explican un 60% de la reducción del gasto primario en un punto porcentual del PBI; seguidos por los gastos de funcionamiento, que aportan otro 30%. Se proyectan recortes de 21,1% en energía y 1,7% en transporte, en pesos. “Esto sugiere que el gobierno planea elevar el valor de los boletos de transporte público en 2018”, sostiene Agosto.

Por el cambio en la modalidad de financiamiento del déficit, el Cippec advirtió viene aumentando el stock de deuda pública de mercado, situación que se trasladará a 2018. La deuda pública se incrementaría de U$S 275.000 millones a U$S 317.000 millones entre 2016 y 2017, pasando de representar 54,2% a 58,7% del producto, y se espera para 2018 un incremento similar.

Las provincias registrarían en 2017 un resultado financiero deficitario de $ 87.404 millones, equivalente a 0,9% del PBI, estimándose para el año próximo una reducción que lo ubicaría en $44.775 millones, 0,4% del PBI.

Tanto en el caso de la nación como en el consolidado provincial, la pauta de crecimiento del gasto primario corriente ronda 15% para 2018, en línea con la inflación esperada. De este modo, la evolución del gasto público se encuadraría en el nuevo proyecto de Ley de Responsabilidad Fiscal, que establece que el incremento del gasto primario corriente (con algunas deducciones) no podrá superar a la inflación.

En materia de gasto público primario, se plantea un incremento de 15,1%, que se ubicaría levemente por debajo de la inflación esperada (15,7%). Los rubros de erogaciones que presentan un mayor dinamismo son Prestaciones Sociales y Gastos de Capital, con incrementos de 22% y 21,5%, respectivamente. En el otro extremo, los subsidios económicos y las partidas asociadas a gastos de funcionamiento no salariales proyectan caídas nominales de 13,2% y 0,6%, respectivamente.

Compartir

Comentarios