El trabajo temporario levantó vuelo a fines del 2016

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Luego de una fuerte caída que tuvo lugar durante los primeros ocho meses del año pasado, el trabajo temporario mostró en el último trimestre de 2016 una leve mejora, siendo en su mayoría jóvenes los contratados. Es decir, entre agosto y diciembre incorporó casi 10.000 personas, desde los 45.762 puestos a 55.431 puestos, en cuatro meses, según las estadísticas oficiales.

En tanto, desde la cámara que aúna a las empresas dedicadas al servicio del personal eventual se perfilaron prudentes, y señalando que deben esperarse los datos del primer trimestre de 2017 para saber si existe realmente un cambio de tendencia o el repunte se debe al efecto de la estacionalidad.

Según José María Mariani, director ejecutivo de la Federación Argentina de Empresas de Trabajo Temporario (FAETT), el sector actúa como un indicador de la situación económica del país. “Cuando la actividad empieza a crecer, los empresarios, que son precavidos para lanzar algún producto o lo que fuere, en primer término contratan personal temporario hasta tanto se ratifique ese crecimiento. Asimismo, a la hora de la caída de la actividad económica la primera fuente de trabajo que se pierde es la de persona temporario”, sostuvo.

En la secuencia presentada por el Indec se advierte que desde 2014 –año en que comienza la línea temporal propuesta– la tendencia del empleo temporario es hacia la baja. De los 69,478 trabajadores que se contaron en promedio en 2014 se pasó a 67.224 en 2015 y a 53.843 en 2016. A partir de septiembre pasado se experimentaron cuatro meses de crecimiento sostenido, pero Mariani prefiere no anticipar conclusiones. “Deberíamos esperar los resultados del primer trimestre de 2017 para confirmar que ese pequeño repunte no se deba a una cuestión de estacionalidad. La mejora es provisoria porque el repunte tampoco es más grande. Si fuera de otra magnitud uno se podría arriesgar a ser más optimista, pero prefiero ser prudente”, sostuvo.

Según el informe del Indec, el 84% de las personas bajo esta modalidad fueron contratadas por grandes empresas (de más de 1.000 empleados), mientras que el resto del personal se distribuyó en compañías medianas o pequeñas.

Respecto al perfil de los trabajadores, se advierte que que el 65,4 % del total son jóvenes menores de 30 años. 29,9 % son trabajadores de entre 31 y 45 años, 6,8% son menores de 21 y sólo el 4,8 % son mayores de 45 años.

Los datos evidencian que las empresas de trabajo temporario son un puente para la primera experiencia laboral formal de los jóvenes, lo que resulta relevante si se considera que seis de cada diez jóvenes ocupados tiene un empleo informal o precario, y cuya tasa de desocupación triplica la del empleo adulto.

El trabajador temporario es contratado para dar respuesta a “necesidades transitorias”, concepto que se vuelve un tanto difuso, aunque se asume que no debería representar temporalmente más de un año de trabajo. El empleado bajo esta modalidad tiene una relación de dependencia formal con la empresas de servicios eventuales, pero trabaja en el lugar de la empresa contratante y su salario y demás condiciones laborales se encuadran en el convenio colectivo de la actividad en la que se desempeña. Así, las empresas que ofrecen servicios de personal eventual manejan cerca de setenta convenios distintos.

Según señaló Mariani, el 40% de los jóvenes contratados temporalmente terminan en la planta permanente de la empresa que los contrata, “por lo que es un canal más que efectivo al empleo permanente, que según la OIT hoy no llega al 30% del mercado laboral”.

En cuanto al nivel educativo, casi el 60% de las personas empleadas bajo esta modalidad tienen el secundario completo y el 16,6% cuenta con estudios universitarios o terciarios incompletos o completos. La predominancia de los varones sobre las mujeres es clara (69% contra 31%), y puede explicarse fundamentalmente por las características de los perfiles más demandados. Según surge del relevamiento del Indec poco más de la mitad de los 55.431 trabajadores temporarios son operarios, con predominancia en la actividad industrial. Los siguen en importancia los empleados administrativos (16%) y los vendedores (5%).

 

Mara Laudonia

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