Uno de los rubros en que más pega la recesión es en la industria textil donde la caída del consumo, combinada con la elevación de los costos de producción, y la falta de competitividad erosionan la rentabilidad de las empresas, que no logran recomponer sus cuentas. En ese marco, en el sector esperan más despidos y suspensiones, y no son muy optimistas sobre una pronta recuperación.


«Con estas condiciones va a haber más despidos, más suspensiones en el sector, no hay indicios de que esto vaya a mejorar», dijo Yeal Kim, presidente de la Fundación ProTejer.
Según el reporte que la cámara textil elabora todos los años, entre junio de 2018 y diciembre de 2015 la destrucción generalizada del empleo industrial alcanzó a más de 80 mil puestos de trabajo formales, y en lo que hace puntualmente a la cadena de valor textil indumentaria, 13 mil. Si a esto se suma el empleo informal sólo el sector textil perdió 30 mil puestos de trabajo en dicho período.
Las proyecciones para lo que resta del año, no son mejores: «Vamos a tener un último trimestre con destrucción de empleo» señaló Kim, quien añadió que «la variable del ajuste lamentablemente van a ser los trabajadores».
La entidad informó que durante los primeros siete meses de 2018 el sector textil registró una caída de su nivel de actividad del 8% interanual. Desde 2015, la producción se precipitó 16,4% y el eslabón de la confección registró una disminución de 17,2%.
En los primeros ocho meses de 2018 el uso de capacidad instalada industrial del sector se ubica en un promedio del 54%, mientras que en 2017 era de 61% y de 68% en 2016.

Ezequiel Bértola