Las cifras de la pobreza siguen fluyendo. Generan una suerte de cachetada para toda la sociedad y principalmente para la clase política que tiene la obligación de reaccionar de manera rápida. Constantemente, se encienden alarmas que deben ser atendidas, para evitar daños colaterales, sobre todo en los niños. Lo que se daña en la etapa del crecimiento, principalmente a nivel neurológico, que son irreversibles. En las últimas horas,  el presidente Mauricio Macri volvió a recibir otro palazo de la Iglesia con su bandera de la pobreza cero. En su visita a Salta, Mario Antonio Cargnello le reprochó en sus propias narices: «Mauricio has hablado de la pobreza, llevate el rosto de los pobres. Son dignos, son argentinos y son respetuosos. Merece que nos pongamos de rodillas delante de ellos». 

Trasladado a La Plata, el escenario también es preocupante y debe ser atendido por el intendente Juio Garro de Cambiemos. Nuevos datos surgidos del Observatorio Socioeconómico de la Universidad Católica local, ponen en evidencia otra postal angustiante de lo que ocurre en la periferia de la ciudad. Son señales que deben llamar a la reflexión a la clase política. En era franja, donde más de 132 mil personas viven en asentamientos, existen unos tres mil chicos que sufren hambre y desnutrición. El estudio también determinó que los pequeños que viven en ese grado de precariedad, suman en total 11.400. Además, en el 60% de esos asentamientos se considera crítico el grado de integración con la Ciudad.

Resulta doloroso, que una ciudad de perfil universitario como esta, ostente el triste récord de convertir al Gran La Plata en la zona con más asentamientos de la provincia de Buenos Aires., donde actualmente viven en la más absoluta precariedad, más de 132 mil personas, casi el 15% de la población total.

El estudio determinó que unos 11.400 de esas personas son chicos de hasta 4 años y que en el 25% de ellos se verifica algún grado de desnutrición.

Al profundizar sobre la situación de muchos de estos barrios, el trabajo pone de relieve que “el medio ambiente no garantiza las condiciones necesarias para la vida del recién nacido: servicios básicos, alimentación correcta y desarrollo cognitivo y emocional” y agrega que “este contexto hostil lesiona el organismo del niño y genera un efecto irreparable que será sobrellevado durante toda la vida del niño”.

De la lectura pormenorizada del informe, surge también que en esos asentamientos, la situación es apremiante. Por ejemplo, el 80% de esos barrios no tiene acceso a redes de cloacas; el 70% no tiene acceso a redes de gas; el 70% no tiene acceso a redes de agua corriente; un 20% no accede a redes formales de energía eléctrica.

Además, el problema se agrava en cuanto a la situación de los más chicos. De las 132 mil personas que viven en estas condiciones, se ubican aproximadamente 11.470 niños y niñas de 0 a 4 años. De ese total, 2.900 (25%) presentan algún grado de desnutrición.

Hay que señalar, que el trabajo del Observatorio Económico y Social de la Universidad Católica de La Plata, realizado en el 2018, se basa en un relevamiento de 164 asentamientos en La Plata, Berisso y Ensenada e indica que el 60% de los conglomerados relevados requiere un alto grado de integración con la Ciudad.

*Jorge Joury es licenciado en Ciencias de la Información, graduado en la UNLP y analista político. Para consultar su blogs, dirigirse al sitio: Jorge Joury De Tapa. 

Jorge Joury