El Frente Productivo del distrito realizó la presentación del documento “el trabajo en crisis” que propone un relevamiento comercial del distrito. El mismo destaca que hubo un aumento del 70% de comercios cerrados en ese municipio en los últimos dos años.

El informe, que contempla la cantidad de comercios abiertos, cerrados y la comparación interanual entre ambos, apunta que este año hay 257 locales cerrados, de un total de 1707 en las principales arterias comerciales del partido. Es decir, hay un 15,05% de comercios con las persianas bajas, en total un 70% más que dos años atrás cuando era de 8,81%.

Entre otras cosas, el documento resalta en su introducción “la carencia de datos oficiales y la falta de consideración del Ejecutivo municipal por la situación de las pymes de Lanús” por la cual justifican el relevamiento productivo, por tercer año consecutivo.

La presentación, que se llevó a cabo en la fábrica metalúrgica Industrias Alvarez Hnos SRL de Lanús Oeste, y estuvo a cargo del referente del Frente Productivo y presidente de la Asociación Pyme, Daniel Moreira, y contó con las intervenciones del precandidato a intendente del Frente de Todos Edgardo Depetri, y de la economista y ex ministra de Economía bonaerense Silvina Batakis.

“Todas las arterias comerciales del distrito tuvieron una caída: Av. San Martín; Remedios de Escalada; Centro Este; Centro Oeste; Coronel D’ Elía; Presidente Perón y Monte Chingolo. No hay ninguna que haya mejorado o, ni siquiera, se haya mantenido”, sostuvo Moreira.

También estuvieron en la presentación los precandidatos a concejales por el Frente de Todos Nicolás Russo, Karina Nazabal y Hugo de Gregorio; el senador provincial y presidente del Partido Justicialista de Lanús, Darío Díaz Pérez; y el vicepresidente del PJ local, Ismael Alé.

“Esto no pasó porque ‘pasaron cosas’. Acá hay decisiones políticas. Tenemos un gobierno nacional, provincial y municipal, que ha decidido que esta crisis suceda así. Destruyeron el mercado interno y cualquier posibilidad de desarrollo. Y lo que es peor: han destruido las ganas de vivir, porque es muy difícil para un trabajador esforzarse y no llegar a poner un plato de comida en la mesa”, concluyó Moreira.

Agenhoy