Daniel Paredes, vicepresidente del Centro de Veteranos de Guerra «Héroes de Malvinas» de Florencio Varela, contó en “Primera Mañana”, la historia de imagen de la Virgen de Lujan, que después de 37 años regresó a nuestro país.

“Los veteranos la consideramos la última prisionera, porque más allá de las buenas intenciones que hay, nunca debió ir a Inglaterra”, dijo Paredes.

La imagen de la Virgen de Luján que acompañó a los soldados argentinos durante la Guerra de Malvinas​, que esta semana fue restituida por el Reino Unido y bendecida en el Vaticano por el Papa Francisco, llegó esta mañana a Buenos Aires.

La imagen arribó temprano al aeropuerto de Ezeiza, donde fue recibida con honores por efectivos de fuerzas armadas y de seguridad y veteranos de guerra; luego será trasladada en caravana hacia la Basílica Nuestra Señora de Luján donde -a las 13- se celebrará una misa de bienvenida, que presidirá el titular del Episcopado, monseñor Oscar Ojea.

“Los veteranos la consideramos la última prisionera, porque más allá de las buenas intenciones que hay, nunca debió ir a Inglaterra”, dijo Paredes.

Visita

El veterano de Malvina, explicó que, entre los itinerarios de visita de la imagen, se encuentra “una procesión en vehículo”, por el distrito prevista para el 6 de noviembre.

A través del Centro de Veteranos de Guerra “Héroes de Malvinas de Florencio Varela”, se gestionó que el itinerario incluya dos paradas en nuestro distrito, afirmó Paredes.

La primera será en el Monumento a los Caídos en Combate, ubicado sobre la intersección entre la Ruta Provincial N° 36 y la calle Granadero Baigorria en el Cruce Varela, donde el Padre Miguel Hrymacz brindará un responso el miércoles 6 de noviembre a las 20 horas.

Posteriormente, habrá una vigilia, charlas, y luego la misa central en la Parroquia “Medalla Milagrosa” -situada en Avenida Senzabello N°320 entre Tinogasta e Islas Orcadas del Sur- el jueves 7 de noviembre a las 18 horas.

Historia

Las tropas argentinas desembarcan en las Islas Malvinas el 2 de abril de 1982 para ejercer la defensa de la soberanía nacional sobre el territorio durante el conflicto bélico del Atlántico Sur.

Siete días después, el capellán de la Fuerza Área albiceleste –Monseñor Roque Puyelli– llega al archipiélago con una imagen de la Virgen de Luján que permanece durante un tiempo en la Base Militar y luego es trasladada a la Parroquia “Saint Mary”.

El 8 de mayo de 1982, los soldados comparten una ceremonia religiosa donde rinden tributo a la Santa Patrona de nuestro país y conmemoran su día. Tras la mencionada jornada, pierden su rastro sin quedar registros.

A mediados de 2018, un dirigente laico que ofrece retiros espirituales para veteranos de guerra y familiares en la Diócesis de Quilmes lee un reportaje a un médico militar inglés donde encuentra datos sobre la ubicación de la Virgen: reside en la Catedral Castrense de Aldershot, en memoria de todos los fallecidos durante el enfrentamiento armado.  

Inmediatamente, inician los trámites pertinentes para solicitar su restitución. Asisten a reuniones en Roma, donde reciben el respaldo y la bendición del Papa Francisco para emprender una misión que culminó exitosamente, hoy 4 de noviembre cuando la Virgen arribó al Aeropuerto Internacional de Ezeiza.

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NG