Monotributo, ganancias y bienes personales aumentarán en sus escalas a partir del año entrante.

 

Monotributo:

La cuota fija mensual del monotributo permite a los contribuyentes cubrir el pago de obligaciones impositivas y de seguridad social. A partir de enero, los topes de facturación y los pagos mensuales subirán un 28,46%. Así, el tope para la categoría más alta del régimen (K) será de $1.726.599,88 de ingresos brutos anuales para comercio y $1.151.066,58 para servicios.

Para acceder a la categoría más baja (A) el tope pasó de los $107.525,27 de 2018 a $138.127,99 de ingresos brutos anuales.

Quienes cambiaron de categoría con este nuevo esquema, deben realizar la recategorización con tiempo hasta el 21 de enero. El aporte para la obra social, que se mantiene igual para todas las categorías, pasó de $536,35 a $689.

 

Impuesto a las ganancias:

A partir de enero y durante todo 2019, el mínimo no imponible a partir del cual los asalariados tributan el impuesto a las Ganancias subirá un 28,29%. Los trabajadores solteros y sin hijos, que no apliquen ninguna deducción por gastos pagarán el impuesto si ganan a partir $38.301 netos. Para los casados y con dos hijos, el monto mínimo será de $50.668 netos.

Por la reforma tributaria de 2017, y luego de su reglamentación el jueves pasado, la renta financiera pasarán a tributar también este impuesto, que ya grava a los empleados en relación de dependencia, profesionales y alquileres.

 

Bienes personales:

Los cambios que se implementaron este año por votación del Congreso para la Ley 27.480 incrementaron el monto mínimo a partir del cual no estará alcanzado por el impuesto a los Bienes Personales a $2 millones. Por las modificaciones recientes, quedaron exentos del impuesto los inmuebles rurales y los inmuebles destinados a vivienda (casa-habitación) cuando su valor sea inferior a $18 millones.

Carolina Bisgarra