La Unión Tranviarios Automotor (UTA) aseguró hoy que la medida de fuerza que realizará el feriado del primero de mayo próximo “no es un paro”, sino “dejar de prestar servicios” para evitar que el Estado “se apropie” del esfuerzo de los trabajadores a través del impuesto a las Ganancias.

“Debemos explicar a toda la sociedad que la medida que decidimos tomar para los próximos feriados no implica una protesta por reclamos gremiales, ni por la situación de crisis que nos afecta a todos”, dijo la UTA.

Y explicó que en este caso se decidió no prestar servicios ni duplicar esfuerzos trabajando en días y horas que por ley generan ingresos adicionales, dado que gran parte de esa retribución luego va a parar a las arcas del Estado, por las deducciones impositivas “cada vez más fuertes”.

El gremio que conduce Roberto Fernández indicó que en este escenario de crisis “no tiene ningún sentido” quitar a las familias el bien más escaso que “es el tiempo, para ir a prestar un servicio que no resultará en ningún beneficio económico”.

Trabajar un feriado para cobrar un extra, dijo la UTA, “produce un efecto perverso”, porque cuantas más horas de esfuerzo dedican los choferes al trabajo, más se reduce el salario por el impacto del impuesto a las Ganancias y el ingreso es menor.

“En conversaciones con el propio Gobierno se nos dio la razón, pero la AFIP se niega a conceder exenciones, de modo que tanto el trabajo en días de franco, como las horas extras y los viáticos son pasibles de deducciones, y es así como el propio Estado en su afán recaudatorio desalienta a los trabajadores a esforzarse y producir”, dijo la UTA.

Es por ello que desde el primero de mayo todos los gremios del transporte de pasajeros que sufran la misma situación no prestarán servicios hasta tanto las “autoridades recapaciten y tomen las medidas necesarias para dejar de perjudicar a los trabajadores”.

“Lamentamos los inconvenientes que se puedan producir, no obstante solicitamos a todo el pueblo trabajador que comprenda nuestra”, añadió la UTA.

LF